Esto no es un blog, es mucho más. Es la última bombona de oxígeno que me queda en ocasiones. Es cada centímetro de mi piel sintiendo la lluvia. Es un vacío aquí dentro que a veces araña provocándome vomitar las últimas mariposas que habitan en mí. Es el conjunto de monstruos que habitan bajo mi cama confesándome sus miedos. Es un polvo sucio y rápido. Es un jodido y precioso caos difícil de entender, así que no te pido que lo entiendas, pero sí que no te olvides de donde esta la salida.
martes, 30 de diciembre de 2025
La magia de después
jueves, 25 de diciembre de 2025
La maldita tristeza de siempre
martes, 16 de diciembre de 2025
El (re)nacimiento de alguien especial
domingo, 7 de diciembre de 2025
Nuevos mundos por descubrir
domingo, 30 de noviembre de 2025
La magia de la casa de la abuela
lunes, 24 de noviembre de 2025
Habitación desordenada
lunes, 17 de noviembre de 2025
No es un buen momento
viernes, 14 de noviembre de 2025
Tristeza cotidiana y ternura combativa
domingo, 9 de noviembre de 2025
Juegos de niños a la luz del día
martes, 28 de octubre de 2025
Re(descubrir)
Me echo de menos; aquí dentro parece que todo sigue igual que siempre, pero casi nada lo es, todo ha y está cambiando, a veces muy rápido, me asusta perderme en el proceso, también tengo algo de miedo a que los de ahí fuera no quieran seguir estando, sé que los importantes están ahí a pie de cañón, pero no sé... es raro porque no me esperaba todo esto, no me esperaba descubrir tantas cosas nuevas en mí.
No me esperaba descubrir a una nueva especie de persona viviendo en mi interior, no sé cuanto tiempo lleva aquí, al comienzo tachaba su existencia, no quería saber nada de elle y le trataba con violencia obligándole a volver a esconderse bien, que nadie le pillase, que nadie me pillase. Poco a poco, por incontrolable deseo o inmenso agotamiento, dejé de hacerlo, y empezamos tener citas en nuestro local de ensayo de estos últimos meses, nos pasamos horas hablando y conociéndonos, me enseñó un mundo nuevo en el aparente mundo de siempre que creía conocer y me sacó a bailar de una forma distinta a como solía hacerlo. Lo nuestro empezó con una relación tóxica, nos gritábamos, nos criticábamos y nos enfrentábamos el uno al otro como si solo pudiera quedar uno. Hace unos meses decidí tirar escudo y espada al suelo temblando de miedo, me senté entonces por primera vez cerca de elle y le escuché, ambos nos descubrimos el uno al otro con miedos parecidos y sueños comunes, hemos empezado a crear algo bonito juntos a través del drag King, y mucho más grande y especial que una actuación, no se si esta algún día nacerá ante ojos diferentes a los nuestros, pero el proceso está siendo el salto más vertiginoso y emocionante que he dado hasta el momento.
Intento controlar las cosas más de lo que puedo, me pasa siempre. No sé si está aquí de paso, si se irá algún día o se quedará a mi lado para siempre, pero he dejado de tenerle miedo y ahora disfruto su compañía y la infinidad de aprendizajes y emociones que me enseña a través de una nueva mirada, más real, más sincera. Ahí fuera sé que no todo el mundo entenderá esto de aquí dentro, pero sé que hay personas que sabrán de qué va todo esto, me lo muestran día a día a través de miradas llenas de amor y abrazos. Aún así, no negaré que cuando estoy bajita de ánimo siento a los miedos ganando terreno de nuevo. El "lo estás haciendo bien" de mi psicóloga y el "yo quiero seguir a tu lado" de mis amigas me ayuda a confiar en el proceso, gracias.
La escritura para mí es algo importante, los pasos complicados siempre son más fáciles de dar a través de la escritura, a través de ella siempre me he permitido sentir, vivir y descubrir todo lo que podía y más, soy así de intensa, no puedo evitarlo y en el fondo me encanta.
No sé si me echo de menos a mí misma o a esa seguridad que encontraba en un puñado de normas asfixiantes y en lo ya perfectamente conocido y controlado... creo que es más lo segundo, por eso sigo yendo a mi sala de ensayo, porque a través del Drag King siento que todo vuelve a ir bien, que todo vuelve a encajar, ojalá algún día poder mostraros una parte de lo que ando creando.
En definitiva; cambios, descubrimientos infinitos y emociones llenándolo todo de colores algunos días mostrándoles a los miedos que no hay tanto que temer, aún así a veces los sigo sintiendo.
Yo que sé, si me entendéis genial, sino abstenerse preguntas incómodas.
Gracias por escucharme, cuidarme, quererme o leerme, aunque de puertas hacia fuera sea mucho "yo puedo con todo sola", de puertas hacia dentro siempre me gusta este calorcito que siento cuando lo hacéis.
Gracias
viernes, 24 de octubre de 2025
Mis amigas, el amor y las emociones a flor de piel
miércoles, 15 de octubre de 2025
Bailes en la cocina y nuevas perspectivas
viernes, 3 de octubre de 2025
Noches de Madrid por los tejados
martes, 23 de septiembre de 2025
Ventanas y puertas nuevas abiertas por fin
viernes, 19 de septiembre de 2025
Cuando cierta soledad te pincha, un poquito, por dentro
sábado, 30 de agosto de 2025
Minutos antes de volar (y confiar)
viernes, 22 de agosto de 2025
La tristeza de cada fin de verano
lunes, 18 de agosto de 2025
Instrucciones ante una incertidumbre molesta
sábado, 16 de agosto de 2025
Brillos y destellos de nuevas puertas que abrir
jueves, 14 de agosto de 2025
Nostalgia anticipatoria
domingo, 3 de agosto de 2025
Intentos de evitar el autosabotaje
jueves, 31 de julio de 2025
La facilidad de olvidar(nos) de lo importante
Es tan tan fácil perderse en el mundo de las redes sociales, y en todas las peligrosas dinámicas que a veces conllevan, que me resulta complicado de creer que todavía no exista una mayor legislación y rechazo hacia ellas, sino todo lo contrario.
Somos adultos, o eso decimos, pero hemos vuelto a la etapa del instituto y a las violencias de la misma.
Nos pasamos horas observando los perfiles de redes sociales de distintas personas, a muchas de ellas solo les conocemos de vista, pero lo hacemos para tenerlas “fichadas” y no por un interés real en conocerles. Observamos el último viaje increíble que hicieron, el segundo máster que acaban de terminar, la infinidad de personas que querrían tener algo con ellas, el rollazo que llevan en el día a día (aparentemente sin pretenderlo), y todas las cosas que les da tiempo a hacer en el día a día… desde este punto las comparaciones son odiosas.
Obviamente, estas personas también tienen días de mierda, conflictos que resolver, miedos que les paralizan, relaciones que no son como querrían y aspectos de mierda, pero todo esto da igual porque el contenido que recibimos a través de redes ya ha llegado directo a nuestra amígdala haciéndonos sentir la persona más mediocre e insuficiente de todas. Pasar mucho tiempo en las pantallas puede, incluso, hacer que nos alejemos demasiado de la realidad y que luego sea complicado restaurar una autoestima herida por haber entrado en unas dinámica donde brilla más una cara bonita y una vida de aventuras que lo que haya dentro.
Individualmente, parece que todos mostramos nuestro rechazo a formar parte de estas dinámicas, pero luego, de manera colectiva, acabamos entrando a este perverso juego del que quiero volver a alejarme o, al menos, cuidarme al respecto.
¿Y por qué os cuento todo esto ahora?... porque hace unos días que he sido capaz de frenar de golpe y volver a la realidad. Ocurrió cuando subí a instagram un instastories, no sé cuántas veces comprobé si una persona en concreto lo había visto. En una de esas veces lo vi, el nombre de su perfil entre las personas que habían visto el instastorie, entonces sentí una tristeza y una desilusión punzante cuando vi que no le había dado “me gusta” ni había reaccionado de ninguna forma.
“Con lo guapa que salgo ya me podría haber dicho algo”, “¿ves?, no le importas nada ridícula”, “estará haciendo mejores cosas que estar pendiente de ti”, “deja de intentar esto de relacionarte con otros que ya sabes que no vales”, “verás… se va a a escuchar la leche desde lejos”...
Una infinidad de pensamientos, alimentados por varios miedos hambrientos al ver que ya no consiguen frenarme, invadieron mi cabeza y entrañas haciéndome llorar y sentirme horrible. Hasta que, menos mal, frené… ¿Qué cojones estoy haciendo?, sentí tanta rabia por todo lo que acababa de pensar y sentir que fui corriendo a mi habitación y escribí en una de mis libretas lo siguiente:
Lista de cosas que no puedo ni debo volver a olvidar
- Tú eres importante porque eres única y especial, no necesitas el visto bueno ni la aprobación de nadie.
- Todo, absolutamente todo, lo que ocurra a través de pantallas es un juego de imágenes e ilusiones ficticias.
- Las relaciones se construyen fuera de estas. Las pruebas de lo importante que seas para alguien o de lo que significas en la vida de esa persona debes obtenerlas en la vida real, y que sean cosas importantes de verdad, no si alguien ha reaccionado a tu instastorie.
- No lo sabes todo, y tus miedos e inseguridades mienten más que hablan, comunícate con el resto por favor, es la única forma de no alejarte de la verdad. Confía un poco más porfi, dales una oportunidad.
- Tu vida y tus rarezas molan mucho y son especiales, no necesitas compartirlas todas como el resto por redes para que existan, ya existen y son bonitas, mí me gustan mucho.
- Eres más que suficiente, y no sólo eso, eres un jodido partidazo y esto tienes que tenerlo bien claro sin importar lo que piense el resto.
- No eres el centro de la vida de nadie, pero sí lo eres de tu propia vida, céntrate más en ti, vuelve contigo y tómate las redes como lo que son, un juego sin importancia.
- Soy mucho, valgo mucho, merezco mucho. Debes exigir reciprocidad, pero amiga tienes 26 años, estás aprendiendo, tu ritmo está bien, no quieras dar pasos de gigante.
Me leí varias veces mi lista como si fueran los mandamientos de una biblia; me emocioné sentada en el suelo de mi habitación y sonreí al sentirme como me estaba sintiendo; la realidad, mi verdad, era más bonita que lo que había sentido antes perdida por instagram. He pasado unos días por el norte desde este momento; me quité mi reloj de muñeca, me alejé de mi móvil bastante y me centré de nuevo en mí. Hacía tiempo que no me dedicaba tanto tiempo y me está ayudando mucho hacerlo. He vuelto a Madrid, los miedos a veces me pisan los talones y me dicen cosas feas… no diría tanto que llevo una etapa mala, pero sí de muchos cambios internos y externos, y esto siempre lo hace tambalear todo.
No obstante, tengamos cuidado con ellas y con todos los espacios donde se valora más la fachada o lo instantáneo que lo que requiere esfuerzos, tiempo y mirar por dentro; podemos ocupar tantos espacios como queramos, por supuesto, jugar a tantos juegos como se nos ocurran y hasta jugar con fuego algún que otro día, pero cuidémonos bien y cuidemos bien lo de dentro y lo real, no olvidemos que es lo realmente importante en toda esta movida de ser como somos, la vida y las relaciones.
