domingo, 9 de noviembre de 2025

Juegos de niños a la luz del día


Cuando creía que todo saldría mal, o que esto no iría a ninguna parte, empecé a sentir miradas curiosas sobre mí y a recibir palabras celebrando el salto que acababa de dar; lo hice, lo hicimos.
Todavía no me creo nada de esto, siento que en cualquier momento despertaré y volveré a estar en mi cama tumbada valorando si hacerlo o no hacerlo.

Existe mucha incertidumbre a mi alrededor y dentro de mí, pero también he dejado de sentirme sola durante un rato; gracias a esta especie de energía colectiva que siento vuelvo a creer que soy mucho más valiente de lo que pensaba, sí lo soy, y me lo repito y observo cada día para no olvidarlo. También, siento ese puñado de tristeza, ya habitual, apretándome el pecho mientras me esfuerzo por no llorar delante del resto. Sigo fantaseando en ocasiones con compartir contigo todo esto que está sucediendo dentro de mí y a mi alrededor, pero no estás a mi lado, me lo repito también cada día para no olvidarlo, ojalá algún día quieras volver a estar, echo de menos hasta los maullidos de fondo pidiendo atención.

No lo sé, se supone que debería sentirme súper orgullosa de mí misma, valiente y muy feliz por haberme atrevido a dar este salto de fe, así me siento en muchos momentos y lo celebro bailando, cantando o llenándome la cara de colores... también, siento otras emociones contrarias a estas. Me siguen doliendo aquí dentro, pero, he dejado de pedirles que se vayan y he empezado a dedicarles tiempos concretos para escucharles y abrazarles. El miedo es mutuo, pero las ganas de sentirnos escuchadas y cuidadas también, así que ya me he rendido en intentar que su estancia aquí sea breve, ahora intentamos convivir juntos sin hacernos demasiado daño.

Voy paso a paso, no quiero correr, quiero respetar mi propio ritmo, aprender y sentir todo lo que pueda (como siempre), y seguir jugando a esto que juego. Ahora ya más a la luz, ahora ya sin esconderme tanto. Soy valiente y fuerte, no debo olvidarlo nunca; esto que siento, y estos pasos hacia delante, merecen ser celebrados, así lo hago siempre que la vida me da un ratito de libertad. Todavía sigo fantaseando con ese momento en el que me ponga frente a vosotres, poner cuerpo y emoción frente al foco y mostrar(os) algo más de este juego de niños; quiero hacerlo y, antes o después, lo haré, aunque todavía no sea capaz ni de imaginarme ahí.

La vida, a veces, parece un lugar mucho más bonito de lo que, probablemente, sea en realidad. 
Siento el cariño y el calor de muchas personas nuevas observándome con curiosidad, tengo mucho miedo, pero también me siento algo ilusionada frente a elles; intento controlar a la niña de aquí dentro pidiéndole que no hable demasiado, pero la muy sinvergüenza ya está enviando audio tras audio. 

Siento un tornado de emociones aquí dentro y me da miedo cometer algún error o hacerlo mal, pero, a la vez siento a algunas de mis amigas muy cerquita abrazándome y prometiéndome quedarse, pase lo que pase.

Pues ya está, en verdad no necesito más.

Allá voy; a seguir siendo valiente, mientras me divierto en este nuevo juego al que creo haber jugado ya antes. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario