viernes, 24 de abril de 2026

El amor


No sé qué va a pasar ni en qué momento exacto nos perdimos; sé que ambas hemos intentado varias veces volver a encontrarnos, conectar y encontrar las formas de seguir caminando juntas, no nos falta amor y no fue algo concreto lo que nos llevó aquí, supongo que fue el cúmulo de muchas cosas, muchos cambios y muchas emociones nuevas explotándonos en las manos y en nuestros respectivos mundos. 
Intento que ningún pensamiento negativo ensucie nada de esta historia, me repito que lo hemos hecho bien, o lo mejor que supimos y que el amor y las ganas de querernos hasta el final nunca nos faltó, que esto no va de que de pronto eso desapareciera o que alguna ya no estuviera, estuvimos y estamos, nos vemos, pero hace tiempo que no logramos mirarnos. 
Tenemos un mes, un mes para sentarnos de verdad, apagar el ruido e intentar volver a mirarnos como tiempo atrás hacíamos; es curioso, hemos estado alejadas tiempo, pero sigo enamorada de ti hasta las trancas, sé que nos hemos echado mucho de menos, no sé que exactamente qué nos pasó, pero sigo con las mismas ganas de besarte, abrazarte, que me saques a bailar en nuestro restaurante de siempre y que me hagas reír cuando estábamos a punto de llorar, es una de tus preciosas formas que tienes de enamorarme un poquito más. 
No sé qué va a pasar, pero pase lo que pase tú y yo ya hemos ganado. Me dices que yo te ayudé a volver a creer en el amor, tú me ayudaste a creer en mí a través del amor, y este es uno de los infinitos regalos que siempre voy a llevar conmigo, siempre voy a llevarte conmigo, ya te lo dije y así lo haré, aquí dentro siempre tendrás una habitación especial llena de todos esos instantes especiales que hemos vividos juntas. Obviamente, me encantaría este mes encontrar las formas de seguir caminando juntas, de seguir queriéndonos y cuidándonos a centímetros de distancia, pero, si no es así lo aceptaré con el mismo amor con el que te recibí en mi vida, el amor también es saber soltar, respirar hondo, agradecer lo vivido sin negarle el acceso también a la tristeza y seguir creyendo en el amor tanto como ya hacíamos antes de coincidir, mira hasta donde nos llevó hacerlo. 
Hay mucha vida, mucha belleza y mucho amor dentro de nosotras y a nuestro alrededor, es nuestro deber seguir permitiéndonos sentirla bien dentro y dejarnos llevar por ella, no conozco otra forma de existir en el mundo. Tengo mucho miedo a que esto sea una despedida, a abrazarte y temblar ante la posibilidad de que sea el último abrazo, ojalá que si ahora nos toca despedirnos podamos encontrarnos en unos años, aunque ya no sea igual, aunque ya no sea la misma historia de amor que llevamos escrita hasta ahora. 
Eres tan preciosa, tan especial... tan mágica... que afortunada soy de haber compartido estos años contigo, que suerte la mía de haberte podido querer y haber recibido tu amor también. 
No sabes lo tanto que me gustaría, tras este mes, encontrar las formas de seguir mirándonos y acompañándonos, pero es que influyen e influirán tantas cosas en ello que intentaré solo disfrutar de esos ojos chocolate que me miran ilusionados cuando son felices y saborear bien cada instante y cada "te quiero". 
Ya está amor, tenemos el ahora, tenemos una historia de amor preciosa a nuestras espaldas, nos tenemos a nosotras, pase lo que pase.

Pase lo que pase, te quiero mucho, siempre lo haré, de una forma u otra.

miércoles, 15 de abril de 2026

Miedos y recaídas salvajes


No hay nada más peligroso y violento que mi propia cabeza cuando tengo mucho miedo. 
Es tan bonito, es tan preciosa, que me muero de miedo al sentir todo lo que siento aquí dentro.
Mi cabeza y mis miedos, esta semana, han ganado partida tras partida y yo me rompo a llorar con facilidad escuchando en mi mente palabras de despedida de algo que no quiero soltar, de alguien en donde me gustaría quedarme a vivir.
Vuelven experiencias del pasado a golpear con una fuerza y vida que creía que ya no tenían, me tiembla el cuerpo, me duele todo por dentro, y llorando una niña en el pasillo les grita a los monstruos que dejen de mentirle, que no está pasando nada malo, que aquí esta segura... pero ni ella misma es capaz ahora de confiar en ello.
Me da mucho miedo cuando todo lo bueno parece haber dejado de existir ante mis ojos y son un puñado de feroces lobos los que hacen temblar y mostrar la opción de huir como la única opción de supervivencia.
Me repito que no quiero huir, que quiero quedarme hasta el final, que esta no es la misma historia que tiempo atrás nos hirió y que vinimos aquí a sentirlo todo en nombre del amor... pero todavía ando con mucho miedo, tanto que me asusta mi propia cabeza cuando parecía estar todo mejor. Quiero confiar, de verdad que quiero hacerlo, pero es tan grande y vertiginoso todo lo que me ocurre por dentro.
A veces no es tanto el miedo a salir herida lo que me da miedo, sino el verme en el espejo y verme transformada en ese monstruo capaz de destrozar o derribar las cosas bonitas y especiales por no creer que las merezca, que son demasiado bonitas para ser reales.
Intento respirar, no darme por vencida, confiar hasta el final y que los miedos no me hagan ver la realidad distorsionada, pero claramente voy perdiendo en el intento. 

Cuando dejo de llorar en mi mente empiezo a escuchar frases de mis malditos miedos cínicos como "gracias por todo", "hay sido bonito", "ojalá hubiese salido bien".

No quiero irme, quiero quedarme, confiar, encontrar las formas de mostrarme vulnerable, confiando en todo lo bueno que ya ha sucedido. No quiero un abrazo de despedida, lo quiero de bienvenida porque quiero quedarme a vivir aquí, aunque no sepa ni por dónde empezar a construir.

No sé... le quiero, te quiero, mucho más que un poquito. Esto no estaba entre mis planes