lunes, 18 de agosto de 2025

Instrucciones ante una incertidumbre molesta

Si me quieres, si te importo...
despídete antes de irte.

Acompáñame cuando me enrede en mi propio caos.
Escúchame las palabras que no son bonitas...
pero sí necesarias.
Siéntate conmigo a buscar las formas...
de seguir cuidando y avanzando.
Quédate...
cuando los fuegos artificiales hayan terminado,
cuando la fiesta haya terminado, 
cuando me haya desmaquillado y quedado desnuda.
Que cinco minutos sean suficientes...
para el viaje hacia aquí, 
para horas de transporte,
para que compense los "peros" y horas sin dormir.
Acaríciame entera...
cuando no sea un polvazo el destino,
cuando los miedos a veces aprieten,
cuando sean las ganas de cuidar lo que premie.
Bésame de verdad...
cuando la pasión no sea la protagonista,
cuando sea otro tipo de conexión el motivo,
cuando te mueras de ganas por hacerlo.
Abrázame fuerte...
cuando la incertidumbre arañe,
cuando la tristeza muerda,
cuando me sienta diminuta o perdida.
Cuídame y déjate cuidar...
cuando estemos insoportables,
cuando creamos no saber hacerlo,
cuando te pida que no lo hagas porque soy muy complicada.
Háblame claro...
de tus miedos,
de tus mierdas,
de todo lo que (me) pueda doler, 
de todo lo que (nos) cueste hablar.

Si me quieres, si te importo...
despídete antes de irte,
dime si te vas o te quedas, 
si querrías seguir bailando cuando la música termine,
si el domingo también estarás, o el sábado a media noche te irás. 

¿Me quedo o me voy?
Me muero de ganas por quedarme un rato más.
Pero, no quiero quedarme si tú ya no estás,
si tú no deseas que me quede de más. 

Ojalá te quieras quedar, 
ojalá los miedos no me hagan escapar.
Ojalá seguir encontrando las formas de quedarnos un rato más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario