Como cada verano ya siento el maldito tic-tac de un reloj anunciando la cuenta atrás; coge aire, tanto como puedas, observo ya el muro al final de la carretera y yo solo quiero cantar una última canción a tu lado, como si el verano acabase de empezar, como si ese tic-tac no existiera.
Dentro de poco, vienen curvas, puñados de tristeza y nostalgia, procedentes de nuevos recuerdos que ya viven aquí dentro, y la maldita despedida para la cual nunca me siento suficientemente preparada. No quiero esto, no quiero volver a poner distancias ni llorar más al pensar en que este sí es el último abrazo hasta dentro de demasiado tiempo.
Como cada verano, solo quiero cinco minutos más, después otros cinco, y así sin final. Quiero más abrazos, más colores, más emociones y sentimientos, más vida explotando en nosotras, en cada carcajada, y en cada sonrisa en la que columpiarnos siendo esas niñas felices capaces de sacarle la lengua hasta a los miedos, quiero más de ti, de mí, de nosotras... y de toda esta esfera tan especial en la que vivimos cuando te tenemos a centímetros de distancia.
Lo que se siente es brutal, jamás me cansaré de seguir saltando si estás a mi lado; no me arrepiento de nada, es más, me siento muy orgullosa de mí, de hacer caso a las ganas, a la emoción, y optar siempre por saltar y descubrir después un nuevo mundo especial. Nos está quedando una historia preciosa, siento tantas cosas aquí dentro que, a veces, lo único que puedo hacer es abrazarte fuerte mientras me divierto un rato en el fondo de esos ojos llenos de magia y luciérnagas preciosas.
Hay instantes tan mágicos que me cuesta creer que sean reales; no necesito más, vuestras risas de fondo son mi canción preferida, el amor entre miradas me hace temblar y sonreír a la vez, algo muy bueno debí hacer en otra vida para coincidir en esta contigo. Me pierdo observando la luna llena un ratito con los ojos de una niña ilusionada al ser muy feliz, una pizca de realidad se cuela y me hace llorar con facilidad. Le pido a la luna solo un ratito más, esta me sonríe con ternura concediéndome el deseo.
Último abrazo, adelante, saltemos una vez más y luego viaja al otro lado de la luna si quieres, que yo te prometo que sigo aquí, a tu lado, dispuesta a saltar contigo siempre de la mano.
Te quiero, muchísimo ♡
No hay comentarios:
Publicar un comentario