Una buena vida debe ser algo parecido a olvidar que estás creciendo porque estás siendo muy feliz en el aquí y en el ahora. Olvidar durante un rato la fugacidad de todo nuestro alrededor, y de nosotros mismos, y no poder evitar sonreír o echar a reír ante lo que estamos viviendo ahora mismo, poder despegar un rato la mente del pasado y abandonarla con respecto al futuro, tan solo experimentar el ahora, y con eso ser feliz.
Hace ya muchos años, mi abuela me dio un último abrazo antes de yo salir de su casa al terminar las vacaciones y ese, sin saberlo, fue el último. Me da mucho miedo estar abrazando o besando a alguien por última vez y no saber que es el último hasta tiempo después, es una de las cosas que más miedo me da, por eso, mucho ante de que mi abuela nos dejase, siempre abrazo fuerte, beso con ganas y amo con todo el corazón; me sigue dando miedo hacerlo, pero, es una especie de promesa que hice con mis abuelos y con la vida para que los duelos no duelan tanto después.
Quedarme con la sensación, al menos, de que lo hice todo con amor y por amor infinito hasta el final.
Están siendo meses complicados desde que las cosas cambiaron, desde que decidimos despedirnos con las manos llenitas de amor... sería mentirte decirte que no te pienso más de lo que me gustaría, o que no echo de menos nuestro pequeño gran universo; el kebab de tu barrio, el viaje con amigas, las videollamadas de cumpleaños, la saga de Harry Potter con tu pasta recién hecha, los veranos en tu piscina, reír hasta llorar por cualquier cosa...
Guardaré siempre con infinito amor todo lo que juntas creamos, nos quedó una historia preciosa y ojalá algún día poder volver a vernos en algún capítulo, aunque ya no sea igual, aunque ya no sea lo mismo.
En algunos momentos estoy volviendo a ser feliz, y eso me da esperanza, me estoy volviendo a enamorar de una persona preciosa que disfruta como un niño pequeño con todo lo bonito y tierno de su alrededor, aunque intente disimularlo cuando otros ojos le observan.
Mi mente me hace conectar las cosas buenas presentes con futuros duelos, miedos feroces y visiones catastróficas del futuro; me da rabia no poder disfrutar de las ellas tanto como querría, pero, sigo aquí y me estoy intentando cuidar y tener tiempos para mí, supongo que eso es algo, ¿no?.
Te echo de menos, aún sabiendo que no querría volver a cómo estábamos, pero, echo de menos todo lo bueno que existía en ese "nosotras" y en nuestro mundo, intento confiar en el proceso, pero no se me da muy bien, espero que tú también te estés cuidando como me prometiste, yo lo estoy haciendo lo mejor que sé/puedo ahora mismo.
No sé, la vida se ha puesto algo complicada estos últimos meses, pero intento confiar, de verdad.
Hay algo bonito en todo esto, y es descubrir la cantidad de amor que fuimos capaces de sentir, eso no desaparece, se transforma en nuevas historias por vivir, ojalá poder vivirlas y sentirlas sin miedos.
Espero que estés bien, ojalá que estés bien.