domingo, 30 de agosto de 2026

Duelos en verano que duelen algo menos


Una buena vida debe ser algo parecido a olvidar que estás creciendo porque estás siendo muy feliz en el aquí y en el ahora. Olvidar durante un rato la fugacidad de todo nuestro alrededor, y de nosotros mismos, y no poder evitar sonreír o echar a reír ante lo que estamos viviendo ahora mismo, poder despegar un rato la mente del pasado y abandonarla con respecto al futuro, tan solo experimentar el ahora, y con eso ser feliz.
Hace ya muchos años, mi abuela me dio un último abrazo antes de yo salir de su casa al terminar las vacaciones y ese, sin saberlo, fue el último. Me da mucho miedo estar abrazando o besando a alguien por última vez y no saber que es el último hasta tiempo después, es una de las cosas que más miedo me da, por eso, mucho ante de que mi abuela nos dejase, siempre abrazo fuerte, beso con ganas y amo con todo el corazón; me sigue dando miedo hacerlo, pero, es una especie de promesa que hice con mis abuelos y con la vida para que los duelos no duelan tanto después.

Quedarme con la sensación, al menos, de que lo hice todo con amor y por amor infinito hasta el final. 
Están siendo meses complicados desde que las cosas cambiaron, desde que decidimos despedirnos con las manos llenitas de amor... sería mentirte decirte que no te pienso más de lo que me gustaría, o que no echo de menos nuestro pequeño gran universo; el kebab de tu barrio, el viaje con amigas, las videollamadas de cumpleaños, la saga de Harry Potter con tu pasta recién hecha, los veranos en tu piscina, reír hasta llorar por cualquier cosa...
Guardaré siempre con infinito amor todo lo que juntas creamos, nos quedó una historia preciosa y ojalá algún día poder volver a vernos en algún capítulo, aunque ya no sea igual, aunque ya no sea lo mismo. 
En algunos momentos estoy volviendo a ser feliz, y eso me da esperanza, me estoy volviendo a enamorar de una persona preciosa que disfruta como un niño pequeño con todo lo bonito y tierno de su alrededor, aunque intente disimularlo cuando otros ojos le observan. 
Mi mente me hace conectar las cosas buenas presentes con futuros duelos, miedos feroces y visiones catastróficas del futuro; me da rabia no poder disfrutar de las ellas tanto como querría, pero, sigo aquí y me estoy intentando cuidar y tener tiempos para mí, supongo que eso es algo, ¿no?.

Te echo de menos, aún sabiendo que no querría volver a cómo estábamos, pero, echo de menos todo lo bueno que existía en ese "nosotras" y en nuestro mundo, intento confiar en el proceso, pero no se me da muy bien, espero que tú también te estés cuidando como me prometiste, yo lo estoy haciendo lo mejor que sé/puedo ahora mismo. 

No sé, la vida se ha puesto algo complicada estos últimos meses, pero intento confiar, de verdad.
Hay algo bonito en todo esto, y es descubrir la cantidad de amor que fuimos capaces de sentir, eso no desaparece, se transforma en nuevas historias por vivir, ojalá poder vivirlas y sentirlas sin miedos. 

Espero que estés bien, ojalá que estés bien.


martes, 11 de agosto de 2026

El privilegio de sentirse perdidos


Sigues aquí, de una forma distinta, pero sigues. A veces, fantaseo con el día en que ya no exista ni dolor ni tristeza alrededor de tu recuerdo, por ahora ese día lo siento aún lejano.

Aquí fuera y a mi alrededor siguen cambiando muchas cosas demasiado rápido, intento confiar en el proceso, mirar hacia dentro sin dejar de respirar y cuidar con mimo todo aquello que me hace sentir cuidada, bien y querida. 
La vida parece algunos días que se ha puesto en nivel "complicado", y yo no sé ni por dónde me viene la siguiente ola; también, intento recordar que por mucho miedo, y cierta soledad, que sienta estoy aquí, en el mar, libre y con una infinidad de olas que me piden coger aire para intentar subirme a ellas. Mi libertad y mi momento actual de poder escoger a que ola me subo es un privilegio. 

Hay personas ahí fuera encerradas en casas que les gustaría sentir como "hogar", fantaseando con salir a la playa, pero permaneciendo dentro por miedo a que llegue el invierno y no tengan un lugar al que poder regresar. No puedo regresar a casa porque ya no son mi hogar, ya no soy la persona que fue feliz en ellas, soy una persona distinta sin dejar de ser la misma, conozco partes de mí, descubro muchas más nuevas y suelto aquellas que ya me apretaban al respirar. 
Algunos días son mejores y otros peores, pero me gusta, a veces, ver a más personas a mi alrededor subidas en sus tablas, con miedo, pero con la seguridad de estar donde deben estar.
Algunas de esas personas me abrazan y me cuidan en todo momento y, sin querer, en ocasiones fantaseo con volver juntes a una casa a la que llamar "hogar" algún día. 
Me da miedo sentir esto... pero, a estas alturas de la película son tantos los miedos algunos días que intento relativizar y seguir saliendo al mar a coger más olas, dejarme llevar por ellas y confiar en que aprenderé a coger algunas pronto.

Intento confiar en el proceso, en mí y en la vida. No siempre es sencillo, pero lo estoy intentando, paso mucho más tiempo conmigo que antes y acepto algo mejor a toda esa infinidad de miedos que a veces rugen y cada emoción que aquí siento.
Esto es importante, aunque todavía tenga más miedos y preguntas que respuestas. 

lunes, 3 de agosto de 2026

Pues así andamos, con la habitación desordenada.


La vida parece que se ha puesto algo rara y demasiado complicada, algunos días se siente solitario este momento actual en el que estoy y, aunque sé que no lo estoy (o no del todo), me cuesta respetar el ritmo y no sentir cierta ansiedad molesta. 

Todo gira demasiado rápido, y yo solo quiero, a veces, silenciar todas las notificaciones de mi cabeza y sentir que todo vuelve a ser fácil, aunque sea solo durante un ratito. En ocasiones lo consigo en lugares nuevos, en miradas nuevas que me miman y me cuidan con amor y ternura, está siendo un verdadero refugio estar entre sus brazos, me hace sentir bien estar a su lado y no tenerle tanto miedo a la infinidad de cambios que siguen sucediendo aquí dentro y a mí alrededor. 

A veces, vuelvo a pensar en ella, y cuando digo "a veces" diría "más de lo que me gustaría". Le echo de menos y pienso en cómo estará, en cómo lo llevará, en si se habrá atrevido a volver a esos lugares en los que tuvimos nuestras primeras citas, yo todavía no lo he hecho, me da miedo que su recuerdo vuelva a invadir y arrasar con mi presente y no me deje salir de casa, pienso en ella y siento una gran tristeza que me hace romper a llorar con facilidad, pienso en ella y deseo que esté bien, pienso en ella y descubro de nuevo que ya no hay un "ella" ni un "nosotras" y que, por doloroso que sea, ya no estamos en el mismo camino, ojalá algún día pensar en ella, sonreír y no sentir ni una pizca de dolor, pero hoy no es ese día. 

Es curioso como ha sucedido todo; siento tristeza y, a la vez, ilusión y miedo mezclados por un futuro que ni llego a visualizar bien.  Han pasado muchas cosas, una de ellas es que estoy enamorada hasta las trancas de una persona que me mira y me haces sentir de nuevo invencible; no sé qué tiene, y me da miedo sentir tanto por alguien de nuevo, pero es como que sonríe y los miedos desaparecen, me abraza y me hace sentir que acabo de llegar a una nueva casa a la que fantaseo llamar hogar y en la que me gustaría quedarme un rato más, me hace feliz verle feliz y me gusta unir sus lunares y formar ese corazón que antes tenía en mi pecho y que ahora dejo bajo su almohada cada noche para que no pase frío. Le he cogido algo de miedo a esto del amor, pero me hace ser más valiente de lo que soy en realidad, y eso me gusta. 

No sé, me siento algo perdida y sola, tengo todo tan desordenado que ni sé por dónde empezar, pero me gusta sentir que fui lo suficientemente valiente para apostar por querer descubrir qué había más allá de esas montañas, qué había más allá de esa chica del espejo que siempre se esforzaba de más por encajar. He dejado de esforzarme tanto en muchos aspectos y ahora tengo más tiempo para mí, me gusta dedicármelo, aunque me cueste hacerlo. 

No sé, tengo mucho miedo, pero lo estoy haciendo, es todo lo que por ahora puedo decir. 

Sigo creyendo en el amor, eso siempre. 

Ojalá todo vaya siendo más sencillo.