sábado, 16 de agosto de 2025

Brillos y destellos de nuevas puertas que abrir

Algo está cambiando; bueno no, llevan meses cambiando muchas cosas aquí dentro y a mi alrededor, sería mejor decir: algo está brillando.

Eso es, tras meses de aparente vacío, caos y oscuridad estoy viendo puertas brillar y ventanas nuevas abrirse. No quiero pecar de ilusa, ni transmitir una imagen de control o gran seguridad cuando ambos siguen destacando por su ausencia, pero, sí siento que las cosas están yendo bien y que vuelvo a ser más fuerte, valiente y grande que mis miedos. Es mucha la incertidumbre que sigue existiendo a mi alrededor, así como los miedos que muerden cuando ando con las defensas bajas, soy consciente de que aún queda mucho por trabajar y limpiar aquí dentro, mucho por aprender, romper, sanar, sentir y volver a construir, pero me estoy permitiendo el frenar, y el tolerar la incomodidad de algunos momentos desde cierta tranquilidad que me da el saber que, poco a poco, estoy volviendo a mí.

Pronto sé que deberé hacer frente a nuevos retos, saltar desde nuevos precipicios que me asustan, plantar cara a grandes miedos, de los cuales hasta ahora escapaba, volver a conectar con partes dolorosas, con cierta tristeza punzante, y seguir avanzando en procesos y sanando cosas que, a veces, fantaseo con que ya no requieran más atención ni energía. Me da rabia llevar unos ritmos tan lentos a veces, pero son mis ritmos y son válidos.

Estoy aprendiendo y descubriendo mucho de mí misma, pero también estoy (re)conectando con mi propia vulnerabilidad, con mi rabia en ocasiones y con mis propias necesidades y reinos internos; a saber cómo se me ve desde fuera, pero me parece precioso todo lo que llevo aquí dentro. Estoy volviendo a mí, y esto me ayuda mucho a ver el vaso medio lleno de nuevo. Tengo miedo, claro que lo tengo, siempre lo tendré a unas u otras cosas, pero, también tengo una valentía aquí dentro con la que estoy volviendo a sentirme fuerte y dispuesta a darlo y sentirlo todo, no  conozco otra manera de ser y de estar. Me da miedo que las cosas me vayan mal, autosabotearme y perder lo que me hace feliz o ilusión, sentir mucho dolor o tristeza, sentirme pequeña o invisible de nuevo... pero tengo claro que ni el mundo ni yo misma termina ahí, y que es necesario, a veces, pasar por ese malestar e incomodidad para descubrir nuevos reinos preciosos por dentro y por fuera. 

No quiero una vida siempre cómoda por no haberme atrevido a salir de mi habitación y espacios seguros, quiero cuidar y potenciar mi capacidad de salir tan lejos como quiera o necesite, y descubrir así nuevos rincones especiales en los que sentirlo todo tanto como pueda. Sé que la ansiedad, probáblemente, volverá en cuanto comience el curso, que volveré a veces a pasarlo mal, los pensamientos negativos, alimentados por distorsiones, ganarán terreno, y correré el riesgo de creer que todos estos colores y puertas brillantes que veo ahora no son más que un puñado de fantasías o ilusiones ficticias.

Pero sé que no lo son y que, pase lo que pase mañana, hay cosas que están yendo bien, que me muestran pequeños brillos y posibilidades de descubrir nuevas cosas que todavía no puedo ni imaginar. No tengo el control sobre todo y cierta incertidumbre existirá siempre, no puedo garantizar(me) que las cosas vayan a ir bien siempre, pero, pase lo que pase, estoy volviendo a mí, a confiar más y sentirme más fuerte y valiente que estos últimos meses. 

Me basta para sentirme mejor y con más energía para abrir todas esas nuevas puertas y ventanas que me piden ser abiertas. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario