martes, 22 de julio de 2025

Transición


Yo sí te seguiré queriendo cuando todo esto pase, cuando descubras que ya no eres la misma, pero que eso no significa haber perdido las cosas que te gustan de ti; todavía siento que hay un mundo por conocer, y tengo tanto miedo como ganas de descubrirlo... algunos días me encuentro a una niña llorando preguntándome si alguien nos seguirá cuidando y queriendo después de todo esto, respiro hondo intentando, malamente, confiar en el proceso.

- "Yo sí". Sé que esta respuesta no le es suficiente, pero a ambas nos ayuda a dejar de sentirnos solas durante un ratito. 

Se me acumulan los duelos, aunque el más duro y complicado es el que estoy realizando conmigo misma, la persona que fui, la vida que creí que tendría... abrazo con eterno amor a ambas, me emociono con facilidad y relajo mis manos y mi cuerpo soltando todo lo que con miedo y ansiedad agarraba, que se quede con amor y por amor todo lo que deba o desee quedarse. 

Me dijeron de pequeña que si era buena me querrían, que debía ser una niña buena, que sonriendo estaba más guapa, que debía ser cariñosa, dulce, educada, sentarme como una señorita, hablar bien, ni poco ni demasiado para no cansar al resto, expresar el enfado sin gritar y sin dejar de sonreír en ningún momento... ¿cómo cojones se hace eso?, perdonar a todos los que me hiriesen porque eso mostraría el gran corazón que tengo, cuidar de todos siempre, pensar en el otro antes que en mí, y pedir perdón cuando me centrase demasiado en mí, cuando hiciese demasiado ruido o cuando incumpliese cualquiera de las normas de la infinidad que existían en torno al concepto de mujer.

Darme la oportunidad de cuestionarme absolutamente todo mi ser está siendo uno de los viajes más vertiginosos, pero a la vez más emocionantes, de los que llevo. Tengo mucho miedo y también cajas llenas de tristeza y nostalgia, algunos días me esfuerzo por intentar volver a tener todo como antes, siempre acabo llorando al descubrir que eso es imposible. Otros, veo el vaso medio lleno, y abro corazón y entrañas a nuevas personas que parecen, por alguna extraña razón, querer quedarse aquí más tiempo del que creí que lo harían, también acabo llorando casi siempre, pero durante unos minutos siento como haber encontrado un refugio con agua en mitad del desierto y eso me hace también sonreír.

Respiro hondo, me corto el pelo en casa con las tijeras de la cocina para tener una excusa para ir a mi peluquero pidiéndole algo que me haga sentir más yo, me lavo la cara, me pongo mi rimel y me hago el eyeliner de colores.

No soy una persona vengativa, nunca lo he sido ni lo seré, pero no haber dejado de escribir y seguir queriendo avanzar y descubrir(me) será mi mejor y mayor venganza.

Ahora me toca a mí; destrozar tantas normas como pueda, jugar con el miedo, salir a bailar, y fantasear con seguir siendo querida y cuidada por más personas que la niña de aquí dentro cuando todo vaya cogiendo forma de nuevo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario