jueves, 24 de julio de 2025

Calentando motores


He leído una frase que me ha gustado mucho, me ha hecho sonreír y he sentido algo bonito por dentro:

"Si te pierdes, búscate en las cosas que amas".

Creo que es una buena propuesta, así que he empezado a hacerlo, pasito a pasito; he aceptado con resignación ya que esto no es trabajo de unos meses, que esto es algo mucho más grande e importante que requiere tiempo, mimos, cuidados y valentía, quiero intentar dármelos bien.

Me he buscado en los abrazos de mis pequeños tesoros y en sus besos de algodón.
Me he buscado en miradas que me muestran el rostro de una persona preciosa, ¿esa soy yo de verdad?.
Me he buscado en el recuerdo de mis abuelos como una de mis mayores pruebas de que el amor existe.
Me he buscado en las videollamadas con mis amigas y en su capacidad de hacerme ver el vaso medio lleno.
Me he buscado en la zona de llegadas del aeropuerto, emocionándome con cada reencuentro que veía. 
Me he buscado en las canciones que, tras escucharlas una vez, ya nunca más volvieron a ser solo canciones.
Me he buscado en los perros y felinos que me robaron el corazón con una sola mirada, esto sí que es un flechazo.
Me he buscado en todas aquellas personas que ya no están aquí, y a quien ojalá la vida les trate igual que ellas me trataron a mí o si puede ser algo mejor.
Me he buscado en cada micro abierto en el que comparto mi verdad.
Me he buscado en el banco en que me di mi primer beso y en la cama en que me dieron ese deseado beso en la frente.
Me he buscado en las calles de mi barrio que me vieron crecer y en la pradera en la que jugábamos a ser más mayores de lo que éramos. 
Me he buscado en Galicia, porque Galicia siempre tendrá mucho que ver con la palabra familia.
Me he buscado en la mirada de mi madre y en sus ganas de esforzarse para que ni ella se perdiera la aventura de tener una hija ni yo la de tener una madre como ella.
Me he buscado en las sonrisas de amigas, que son mi rincón favorito en el que quedarme a dormir, y en la ternura y amor que siento cuando me pierdo en sus preciosos ojos.
Me he buscado en la persona que veo en el espejo ahora, no es la misma que ayer, pero me muero de ganas de conocerle.
Me he buscado entre campos repletos de flores, les he prometido, de nuevo, que nunca dejaré de bailar entre ellos.
Me he buscado en folios en blanco que escribo sin parar.
Me he buscado en el calor de dormir en el pecho de alguien sintiendo que no existía lugar más especial que ese.
Me he buscado en las arrugas del rostro de mi abuela, las curvas más bonitas del mundo las tenía ella.
Me he buscado en nuevos escenarios y suelos que pisar descalza, fantaseando con volver a jugar conmigo misma sobre ellos, dejándoles a todos boquiabiertos.
Me he buscado en todos los dulces con chocolate y en las tartas que cocino cuando la tristeza aprieta.
Me he buscado en las cervezas que son excusa para justificar el brillo de las miradas.
Me he buscado en los lienzos en blanco que llenar de colores, y las hojas de cuadernos que llenaba de corazones cuando me aburría en clase.

Me he buscado, y me sigo buscando, en los sitios más especiales que me fueron enseñando todo lo que se del amor; sigo perdida, los miedos aprietan y la tristeza me exige una sesión de mimos y cuidados.

Estoy cuidándome (o intentándolo) despacito, a paso lento, con buena letra y sin prisas. Acepto esta incomodidad, esta ansiedad desmedida, este dolor, esta tristeza, estas pérdidas... porque sé, aunque sienta que ya no sé nada, que todo se irá transformando en ganancias, aventuras, alegría, ilusión y nuevos sueños y mundos por descubrir.

Hace tiempo les aseguraba a todos los de ahí fuera que yo no era valiente, me equivocaba. 

Sí lo soy, mucho más de lo que creía serlo, es por eso por lo que voy a volver a salir al centro de la pista a bailar como si no existiese el miedo ni el dolor.

Nos vemos pronto ☆

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