martes, 29 de julio de 2025

Escritura de la esperanza


Necesito escribir, aunque ni siquiera sé de qué escribir. 

Necesito escribir porque cuando la tristeza aprieta es mi forma de intentar ver el vaso medio lleno.
Necesito escribir porque en la escritura siempre me he encontrado de nuevo.
Necesito escribir para descubrir(me) un poco más.
Necesito escribir para gritar, permitír(me) la rabia.
Necesito escribir para sacar fuera lo que quema por dentro.
Necesito escribir todas las palabras que no me atrevo a decir, todas las emociones que ya no caben aquí.
Necesito escribir que me cuesta entenderme, entender cómo es posible que ayer me sintiera tan bien y hoy tan perdida de nuevo.
Necesito escribir sobre mis miedos, intentando no darles con ello mayor fuerza.
Necesito escribir sobre mí, sobre quien fui y quien voy siendo.
Necesito escribir sobre el amor, la vida y las personas, porque de una forma u otra siempre me atraviesan el pecho. 
Necesito escribir sobre el arte, y con ello, sobre una nostalgia que pesa demasiado.
Necesito escribir rápido, sin pensar y sin control, porque lo de menos es lo que escriba, sino aprovechar estos minutos para coger oxígeno, valentía y ganas de seguir. 
Necesito escribir que siento que voy de cagada en cagada, que no se me dan bien las personas y que escribo para escapar de este mundo.

Lo escribo sin parar, intentando creerme lo que escribo, pero de pronto empiezo a llorar al fantasear en que alguien esté al otro lado de la pantalla o enfrente de mí deseando escuchar lo que he escrito. 

Porque esa es la verdad... empecé a escribir creyendo que lo hacía para escapar, pero siempre lo hice para que alguien me viera y me pidiera que no me fuese todavía, me gusta recordar las veces en que esa persona fui yo, pero últimamente fantaseo mucho con conectar con las personas que hay ahí fuera, me sigue dando mucho miedo permitir(me) la posibilidad de que salga bien.

Necesitaba sacar tristeza y volver a mirar(me), y para eso tenía que escribir, aunque ni siquiera supiese de qué escribir.

¿Hay alguien ahí?


No hay comentarios:

Publicar un comentario