miércoles, 30 de agosto de 2023

Familia de girasoles


Te admiro mucho y desde hace tiempo, creo que nunca te lo he dicho, pero lo hago en silencio y mientras sonrío escuchándote hablar en tus días buenos y abrazándote, si me dejas, o mimándote en tus días no tan buenos. 
Te admiro y aprendo de ti cada vez que te comprometes con algo que te importa dándolo todo; corazón, entrañas, sentimiento y sacos repletos de emoción e ilusión, aunque a veces intentes aparentar que no das tanto como realmente das. Eres intensidad en todas sus formas y manifestaciones, eres abrazos regalados, sonrisas que son como cunas en las que mecerse cuando algo te preocupa, mimos reales y cargados de amor, estrellas fugaces que viajan de unas miradas a otras y un montón de melodías preciosas que llevas dentro de ti.
Y es por esto por lo que te admiro, porque estás dispuesta a darlo todo sin olvidar cómo se hacía eso de soltar, porque es hora de soltar y tú eres la primera y la mejor que sabe esto, ya está compañera, es hora de soltar, no puedes quedarte en un lugar en el que ya se han ido, es hora de soltar, agradecer y curar, pero ni se te ocurra pensar que hay algo malo en darse por aquellas personas y razones que nos hagan sentir vivos y en las que creamos, lo has hecho muy bien amiga mía, lo haces muy bien amiga mía, pero es hora de soltarnos de nuevo de quien ya dejó de sostener. 
Ahora toca cuidar y dejarse cuidar, respetar tus propios tiempos y aceptar el dolor como una parte inevitable de la vida y como consecuencia de estar vivos. 
Amiga mía, no te puedo librar del dolor ni de sentirlo, pero te prometo desde el más absoluto amor y admiración que, aunque haya momentos en los que hasta por dentro sientas que se acerca la Navidad yo siempre intentaré llenar todo nuestro mundo del color de la primavera. 
Te admiro y te quiero amiga mía ♡. 


jueves, 24 de agosto de 2023

Real como la vida misma


Escucho el barullo de voces de las personas de mi alrededor mezclándose, el ladrido de felicidad de varios perros siendo libres durante un rato, el sonido de las ruedas de los vehículos pasando por la carretera, la brisa del viento que, pese a ser caliente, disminuye un poco la sensación de calor del ambiente. Miro a lo lejos el centro comercial de Madrid Río, a estas horas ya es de noche y es lo que está más iluminado junto a la terraza de varios bares. 
Bajo volumen externo y empiezo a mirar hacia dentro sin dejar de ver todas las luces del centro comercial que tengo enfrente. 
Ojalá encontrara silencio, no lo hay, hay ruido compuesto por múltiples sinfonías difusas; miedo, vergüenza, amor, deseo, rabia y algo de curiosidad encerrada en las mazmorras de mi castillo queriendo explorar lo desconocido.
¿Cómo va esto?, ¿cómo se hace?, no tengo ni la menor idea y tengo miedo a que, por querer mirar más allá, pierda lo realmente importante y lo que de verdad me hace feliz tener, cuidar y querer, no sé cómo va ni qué hacer, el miedo en ocasiones me paraliza y se transforma en una rabia amarga por inhibir ese abrazo, ese beso o esa caricia por temor a que todo se desmorone o a encontrarme desnuda frente a la verdad, ¿es posible vivir este momento de vulnerabilidad sin dolor o en realidad somos nosotros los culpables del mismo por la infinidad de películas mentales que nos montamos en vez atrevernos a abrirnos las ventanas que nos hacen visibles ante los de ahí fuera?.
Pero, al menos, cuando ese dolor viene de nuestros miedos e inseguridades, nosotros somos quien lo controla (o quien cree que lo controla); la maldita falsa necesidad de tener el control como mecanismo de defensa, que complicado es...
Y es que lo que realmente me asusta de esta situación es eso, no tener el control, tengo un puñado de emociones haciéndome en ocasiones llorar y en otras lo contrario, pero siento que van por delante de mí y que cuanto más las intento silenciar más jaleo armán aquí dentro para que no me olvide de su existencia, ¿qué hago?, el tema de fluir nunca ha sido mi punto fuerte, necesito como cierta organización, cierta protección o arnés en el que agarrarme si me tiemblan las piernas.

Mira que es guapísima la idiota, ya le vale desequilibrar mi estantería así sin ni saber yo en qué momento exacto empezó a tambalearse la misma, tiene una niña interna realmente preciosa, bueno, en realidad varias de mis amigas tienen dentro de ellas niñas preciosas, jamás me cansaré de verlas jugar entre ellas, me da cierta envidia la facilidad con la que parecen hacerlo, ojalá apagar la mente durante un rato y usar únicamente cuerpo y corazón, a veces todo sería más fácil así.

¿Pero por qué narices le doy tantas vueltas a todo?, ¿qué importancia tiene esto?, al final estamos hablando de algo púramente físico, lo realmente valioso y especial para mí sigue intacto e igual que siempre, pero me da miedo que pueda verse influido y/o alterado de algún modo.
Ojalá se me diera hablar con las personas, por lo menos, la mitad de bien que lo que se me da escribir, aún así sigo pensando en que soy capaz de conectar, cuidar y querer a las personas, así me lo he ido demostrando estos últimos años. 
En fin, que no sé que coño me pasa exactamente ni lo que hacer al respecto, y sé que esto no ha sonado muy poético que digamos, pero ha sonado como es, real, y a veces con eso es suficiente. 

lunes, 21 de agosto de 2023

Redes irrompibles


Que mal se me da a mí esto de soltar el timón, perder el control y confiar en que las olas nos acaben llevando a buen puerto, me cuesta todavía esto de confiar. 
Confío, en general, poco en todo proceso que me obligue a dejarme llevar y bailar con los ojos cerrados, pero, a la vez me encantan las veces en que he conseguido hacerlo y he podido comprobar que no morí, que seguí respirando tras él. 
Es literal como saltar de un avión en marcha sin haber comprobado si llevaba en la mochila el paracaídas; el corazón a tres mil por hora, el temblor de mis manos, mi respiración agitada, el dolor de mi mandíbula, todo el ruido de mi mente deseando ser expresado y ese puñado de ganas de llorar por lo lejos que me siento de mi zona segura, mi zona de confort; una amiga mía llama a este pequeño gran salto "un salto de fé", nombre muy apropiado ya que, a veces, es eso justo lo que hay que hacer, confiar, respirar y seguir confiando. 
Pero a mí me sigue costando horrores a veces, se me llena la cabeza de "y si..." que tal vez ni ocurran o de "a ti esto no se te da bien" como frontera a tierras desconocidas que, aunque me atemoricen, me encantaría poder pisar y tumbarme sobre ellas.¿Cómo se hace?, voy pasito a pasito en un constante modo de alerta por si algo me indicara que no es una buena opción la de lanzarse, a veces siento que estoy deseando encontrar una excusa para huir o no deshacerme de mi caparazón.
Pero, últimamente a mi alrededor encuentro todo lo contrario, encuentro ojos brillantes, abrazos, sonrisas, amor y cofres enteros de ternura en la entrada de mi habitación cuando decido deshacerme temporalmente de mi escudo o abrir la puerta a los de ahí fuera, gracias. 
Aquí dentro aún queda mucho por hacer, una niña de mirada color caramelo y con una ilusión especial no deja de observarlo todo atenta tapada con la colcha de su cama como si fuera su mayor y mejor arma ante nuevos ataques. Me acuesto muchas veces a su lado acariciando su cabello oscuro y le hablo con sacos llenos de ilusión y amor de las nuevas personas en quienes encontré familia y casa, de reojo le veo sonreír y emocionarse, pero sigue prefiriendo estar gran parte del tiempo callada, aunque se muera de ganas de expresar lo que lleva dentro, lo que siente y lo que piensa, ojalá lo vaya haciendo cada vez más, se merece ser escuchada, ¿me escuchas?, te lo mereces, que en alguna otra ocasión hayamos dejado nuestro cuerpo en manos con más experiencia en morder la carne que en querer no significa que otras manos, otras personas y otras niñas no vayan a saber dibujar flores en esas marquitas de tu pecho que aún te acomplejan, la ternura es revolucionaria, no lo olvides. 


jueves, 10 de agosto de 2023

Tolerancia al dolor y a una tristeza con apego ansioso


Dicen que, a veces, el dolor continuado de una situación y las acciones no muy limpias de una persona pueden hacer tambalear tus valores, tus creencias en torno a las personas, tu visión del mundo y, en definitiva, a ti misma.
Reconozco que estuvo cerca de lograr algunas de estas cosas, durante unos meses lo consiguió hasta que vi en otros miradas y palabras de odio, de rencor y de ganas de venganza; no les faltaba razón en el afecto que ahora mostraban hacia ti, pero no quise ir por el camino fácil. Quería reafirmar y confirmar en que tú y yo somos personas muy diferentes y eso suponía un esfuerzo mayor que el que conllevaba pensar cómo devolver mayor dolor del que a ti te han causado.
¿Qué se hace con el dolor cuando no quieres devolverlo ni pasárselo a otros?, transformarlo, el dolor al igual que el amor se transforma y, por paradójico y complicado que parezca, puede ser transformado en cosas y aprendizajes preciosos, sólo que el esfuerzo que este proceso implica es mucho mayor que el necesario para devolverlo o pasárselo a otro, supongo que por esto gran parte de personas eligen la opción fácil en vez de la que de verdad podría transformarles en personas mejores, o al menos, en personas más sanas.

Dejaste aquí dentro, en la habitación de la niña que habita el lado izquierdo de mi pecho, cajas de cartón llenas de odio, rabia, rencor, miedo y tristeza; al comienzo me abrumé ver tanta oscuridad en las mismas manos de quien me había dejado percibir algo de luz, algo de ganas de querer y dejarse querer. Después fui entendiendo que esta era tu manera de mostrar tus miedos, tu pérdida de control y tu tristeza, no por ello te estoy justificando, pero esto me ayudó a reducir parte del odio y rabia que me habías enviado. Sentí algo extraño, mitad lástima, mitad ganas de dejarte ganar para que, aunque fuera con ciertas trampas, te sintieras por primera vez la protagonista de esa historia de amor y la niña ilusionada que podría seguir guardando más detalles preciosos en sus cajas de cartón.

Cogí todas esas cajas de odio, rencor y rabia que me habías dejado y que me fuiste dejando los meses siguientes creyendo que podría con ello, y fue el contenido de esas cajas el que durante un tiempo se apoderó de mí, me quitó la ilusión, las ganas de moverme, algunas de mis creencias en el amor e hizo tambalear mi idea de que las personas, en su gran mayoría, son buenas personas. 

Me asusté y me dio tanto miedo que las escondí en el trastero confiando en que ellas solas acabarían desapareciendo sin necesidad de que yo les dedicase mayor atención que la de un par de visitas de vez en cuando, me equivocaba. He vuelto a subir todas estas cajas a mi habitación, ha sido doloroso, pero tuve la suerte de que cuando las subí por primera vez dos de mis amigas más especiales me abrazaron fuerte para que no tuviese tanto miedo, escuché el contenido de estas cajas, intenté comprenderlo, conocer su verdadero origen, lo abracé intentando que no tuviesen tanto miedo, pero acabé yo haciéndome más daño, por lo que decidí escribir acerca de todo lo que encontré y del dolor que generó en mí, decidí bailar encima, inspirarme para mis propios proyectos y aprendizajes y, tras todo esto, dejo desde hace unas semanas la puerta abierta con un montón de cajas de cartón vacías que van desapareciendo sucesivamente, lo estoy consiguiendo y estoy realmente feliz, no me acordaba de lo fuerte que era, que soy. 
He transformado un montón de oscuridad en luz y arte para quienes saben o están preparados para contemplarlo, no sé exactamente cómo lo estoy haciendo, pero lo estoy consiguiendo.
De nuevo, espero que todo te vaya bien, aquí ya no quedan apenas cajas de cartón de las que me dejaste. Reconozco que golpeaste muy fuerte, tambalearon hasta mis rincones más íntimos y tesores más preciados, pero no, no lo conseguiste.  

Sigo creyendo en las personas y en el amor tanto o más de lo que ya lo hacía; al final esto es una de las pocas cosas buenas que nos ofrecen las malas personas o las personas con mucho más miedo que valentía, enseñarnos en quienes no queremos convertirnos y a qué lugares no queremos volver.

Me queda mucho por limpiar, curar y trabajar aquí dentro, pero lo estoy haciendo bien, lo estamos haciendo bien, tengo a mi lado a unas amigas que me quieren y cuidan bien y muchísimo, y eso siempre ayuda bastante, sobre todo para volver a atreverse a dejarse querer y cuidar sin morir en el intento, os quiero. 

Y a ti, que decirte... no vuelvas por favor, pero de corazón espero que todo te vaya muy bien. 



sábado, 5 de agosto de 2023

Carboncillo


En este apartamento, desde mi ventana, se ve una gran terraza perteneciente a la casita de enfrente, allí un gatito negro, que desconozco si tiene dueños o no, se pasa las horas yendo de un sitio para otro, jugando con las hojas caídas de los árboles o durmiendo plácidamente al sol, a veces desaparece y veo a lo lejos como se va por la calle principal de este pueblo pesquero en busca de aventuras o de nuevas terrazas por descubrir; llevo viéndole desde mi ventana varios días, por lo que he decidido ponerle nombre como si fuera mío, se llama Carboncillo, o al menos mientras yo esté aquí. 

Eso sí, me he dado cuenta de algo, todos los días, cuando empieza a anochecer, Carboncillo vuelve a esa terraza que hay enfrente de este apartamento y se sienta mirando a la entrada de la terraza, tras unos minutos sale de la casita una señora de cabello canoso y rostro tierno y sonriente caminando hacia la terraza, cuando llega va directa a Carboncillo, le coge entre sus brazos gorditos para abrazarle y la curvatura de su sonrisa aumenta, siendo el elemento principal y más bonito de su rostro, Carboncillo estira sus patitas entre los brazos de esa señora y mueve con dulzura su cabeza como si llevara todo el día pensando en este instante. Llevo aquí una semana, y los siente días he visto la misma escena, hay algunas noches en las que Carboncillo se queda a dormir en la terraza y otras en las que, tras su rutinario y especial abrazo, sale de allí con sus elegantes movimientos felinos. 

No sé si es porque en vacaciones echo más de menos a mi abuela de lo normal o porqué, pero me transmite mucha dulzura esa señora que sale religiosamente a abrazar al gatito de su terraza, el primer día en que vi esta peculiar escena deseé ser ella para abrazar a Carboncillo, pero ahora a veces desearía ocupar también el lugar de ese gato negro. 

Es curioso, ¿no?, desde pequeños se nos potencia la autonomía, la independencia, y según vamos creciendo deseamos que nuestros padres nos vayan dejando hacer más cosas solos, salir solos, viajar solos, vivir solos, etc. Pero, un día cualquiera, vemos a una dulce mujer de cabello canoso abrazando a ese gato negro que ves por tu ventana y entonces no sabes si le envidias más a ella o al felino.

Me parece bonita la metáfora; que haya un montón de personas ahí fuera acusando a los gatos negros de su mala suerte en la vida y que esta señora, ajena a todos y a todo, salga cada noche a abrazarle y darle las buenas noches.

Creo que el amor y la felicidad tiene mucho que ver con este instante que presencio cada día desde mi ventana, tal vez por eso fantaseo a veces con tener de mayor cierto parecido a esa señora tan pero tan preciosa. 

Buenas noches Carboncillo, hasta mañana. 

jueves, 3 de agosto de 2023

Despacito y con buena letra


Estoy aprendiendo a entender que aún estoy aprendiendo, que aún estoy conociéndome, creciendo y evolucionando. Miedos de siempre y nuevos miedos me siguen de cerca, pero han reducido mucho su tamaño desde que les dedico parte de mi tiempo para enseñarles que no hay tanto que temer y que las cosas que no nos salgan bien hoy serán anécdotas que contar mañana con las amigas.

Llevo unos meses intentando aprender cómo va eso de dejarse llevar, querer y cuidar, no está siendo tarea sencilla, desde muy pequeñita yo he sido siempre más de intentar tener el control y ser yo quien cuidaba de otros, me gusta mucho hacerlo, aunque en ocasiones ha sido más el escapar de mí misma lo que me motivaba a hacerlo, algo no muy sano la verdad. 

Recuerdo mi infancia con bastantes momentos felices, pero también con frases como "no llores", "tienes que poder hacerlo tú sola", "imagina que nadie está a tu lado, ¿qué harás entonces?", también recuerdo que sólo ante aprobados académicos escuché frases como "estoy orgullosa de ti" y que antes suspensos o noticia malas lo que había eran reproches, violencia y tras esta un silencio ensordecedor que podía durar varios días, esto junto a otros recuerdos no tan bonitos de mi infancia me enseñó en esa casa que poco tenía de hogar que sólo con ser yo no era suficiente para que las personas de mi entorno se sintieran orgullosas de mí, era necesario que hiciese algo, que aportase algo; y que ante malas noticias o cosas feas en mí o a mi alrededor no habría nadie que se fuera a quedar carca de mí. 

Con el tiempo descubrí que me equivocaba de lleno y que hay personas, a las que actualmente tengo la suerte de llamar amigas, que se sienten realmente orgullosas de mí por ser yo tal como soy y que me quieren y cuidan como pocas personas habían hecho hasta el momento, pero supongo que por cosas así aún encuentro dificultades en esa movida de dejarse querer y cuidar, aún así sigo intentándolo, pero antes de adentrarme en un reto como este debo, con toneladas de miedo y pánico, romper un montón de expectativas por si el afecto de alguien estuviera basado en las mismas. 

Allá voy. 

No puedo más, yo voy primero, y eso no significa dejar de ser una buena persona, pero sí que significa echar de mi vida a todas aquellas personas, por cercanas que sean, que no respeten mis normas y límites, significa que no quiero cuidar de alguien cuando en realidad lo que necesito es cuidar de mí misma, significa que necesito llorar a mares lo que llevo aguantando, más o menos, durante meses, significa que quiero empezar a ser la protagonista de mi propia vida, escribir mi propia historia por miedo que me de, bailar sin parar en el centro y emborracharme cualquier noche con mis amigas sin sentirme culpable por si después alguna hace lo mismo y me necesita para volver a casa, significa, mamá, que no quiero sentarme como una señorita ni mucho menos comportarme como una señorita si eso me resta libertad, que quiero jugar sin parar en tantos mundos como pueda fantasear, hoy quiero ser la dulce y romántica Blancanieves que cree en el amor y mañana quiero ser maléfica y fantasear en la cama y fuera de ella con cada persona que me remueva por dentro, que ambas versiones son compatibles y que ambas están bien, significa que quiero seguir conociéndome y aprendiendo a amar cada vez más libremente, que una mala persona no me va a hacer creer que no sea posible dejarme cuidar y querer por personas que se mueran de ganas por conocerme física y emocionalmente (por miedo que me de), significa que mi sensibilidad resultó que no era un defecto, sino mi mayor fortaleza, y que gracias a ella soy capaz de ver la infinita belleza de las arruguitas de los rostros de mis amigas cuando sonríen, las formas de las nubes y el olor de las flores que me llevan a recuerdos preciosos, se están perdiendo todo un mundo aquellos que me decían que me iría mal siendo tan sensible. 

Significa que soy mucho más que la chica mona y algo tímida, que sí, que me acojona abrirme a personas nuevas y ahora mucho más que antes, pero no soy sólo una cara bonita; soy la divertida, la alegre, la fantasiosa y la risueña, pero también soy la pervertida, la cachonda perdida cada vez que alguien que me gusta me mira más de dos segundos a los ojos, la perra que luchará por su espacio en la psicología y que no permitirá que ningún  unga-unga le arrebata el puesto por ser hombre, tu bollera favorita, la feminazi que te señala como te atrevas a decir que tú, Manolo, eres feminista y que por eso ayudas a tu mujer en casa y tu mayor enemiga como creas que por querer ser una buena persona voy a permitirte que me hagas daño, esto ya no va así, como ya he dicho: yo voy primero.

En resumen, soy un partidazo, y perdonad si sueno algo creída pero es que llevo tanto tiempo, tanto tiempo esforzándome por ser tantas versiones diferentes que la gente esperaba de mí que me he agotado y, aunque sigo con algunos miedos de abandono o insuficiencia procedentes principalmente de recuerdos algo feos de la infancia, me toca a mí, me elijo a mí hoy y siempre siendo la chica más mona y dulce de la fiesta y también la más pervertida cuyo lema antes de cualquier fiesta es: "el perreo hasta el suelo y la autoestima hasta el cielo". 

Estoy enamoradísima de estas dos versiones de mí misma y estoy dispuesta a enamorarme de tantas versiones de mí misma como me queden por conocer.

Llevo un año realmente complicado personal y emocionalmente, he visto como se tambaleaba todo mi mundo y yo con él, pero también  ha sido un año de renacer, de redescubrimientos, de aprender sin parar infinitas cosas aquí dentro y por fuera, y de mucho mucho amor propio y entre todas mis amigas, que suerte he tenido con ellas. 

No ha sido nada fácil el camino hasta aquí, sigo actualmente intentando sanar muchas más heridas de las que creí que tendría con 24 años, voy bien. Soy fuerte, soy valiosa y soy merecedora de todo el amor y cosas buenas que me pasen, cometí el error de olvidar esto durante unos meses, pero he vuelvo a recordarlo e interiorizarlo, he vuelto conmigo sin miedo a futuras recaídas. 

Me siento feliz, aún sintiéndome en pañales en esta nueva etapa en la que estoy, por todos los avances y aprendizajes realizados hasta ahora, todo va a ir bien.

Eso sí, ya no quiero seguir siendo la musa que se esfuerza por resultar agradable, dulce y ecantadora para quien decida mirarla con la esperanza de recibir cierta aprobación externa, soy la artista que está empezando a decidir sobre ella misma y a ser la protagonista de su propia historia. 

Estoy aprendiendo a entender que aún estoy aprendiendo, que aún estoy conociéndome, creciendo y evolucionando, y está bien, no voy ni más lenta ni más rápida que otros, voy a mi propio ritmo, así que sé, por fin, que lo estoy haciendo bien. 




domingo, 30 de julio de 2023

Gracias por existir


Hoy, 30 de Julio, es el día de la amistad y la excusa perfecta para hablaros de ellas.
Tengo la gran suerte de haber acabado rodeada de personas a las que admiro y quiero con todo el corazón, cada una de ellas tienen en su interior una cosita muy especial y unas niña preciosas siendo felices. 
Algunas de ellas te abrazan y te miman con tanto cuidado y amor que te sacan del mundo un ratito para jugar contigo a esa movida de quererse con todo el corazón, otras continen en sus ojos familias de luciérnagas preciosas que te hacen sentir como cuando por fin llegas a casa y que ponen todo tu interior patas arriba cada vez que te miran de esa forma tan bonita, otras tienen la capacidad de hacer que a su lado siempre sea primavera aunque se aproxime la Navidad, y su risa es la melodía perfecta en la que descansar de la rapidez y complejidad de la vida, otres tienen enormes sonrisas que son como columpios en el que llegar hasta las estrellas cada vez que tienes la suerte de poder conocerles un poquito más de cerca, y otras tienen su rostro lleno de estrellas que hacen que quieras abrazarlas sin parar para estar un poco más cerca de ellas. 
Siempre he dicho que a mí esto de abrirme a personas nuevas no se me da del todo bien, siempre he intentado ir a un ritmo más rápido que el mío por miedo a que cuando me abriese no quedara nadie a mi lado, pero con ellas es todo distinto.
Me cuidan, me miman y me quieren tanto y tan bien que a veces hasta dudo de si yo les estaré aportando tanto como ellas me aportan a mí, estoy consiguiendo abrir un poquito más el lado izquierdo de mi pecho ante ellas, cada vez que lo hago me tiembla todo el cuerpo y se me acelera la respiración de miedo, pero estoy aprendiendo de la mano de cada una de ellas que sí hay personas que se merecen saber qué hay aquí dentro, me agradecen cada paso que doy en el proceso de abrirme con infinidad de abrazos, sonrisas y muestras de amor y a mí me cuesta encontrar las razones por las que lo valoran tanto, pero supongo que será por haberme conocido también intentando permanecer cerrada ante todo y ante todos por miedo a sufrir daños. 
¿Sabéis una de las cosas más bonitas que me di cuenta ayer hablando con una de esas amigas tan preciosas?, que tras haber retrocedido y empeorado en varios procesos internos por haber pasado por alguna que otra persona y etapa durilla de gestionar estoy volviendo a ser yo, curándome y hasta mejorando en los brazos de varias de mis amigas, me están enseñando de nuevo que el haber coincidido con alguien que te haga daño no implica que no existan otras personas que no vayan a saber valorar(te) y querer(te) bien, tenía muchísimas ganas de volver a ser capaz de abrirme, en la medida de lo posible, el pecho y compartir con otras personas mi mundo interno, me encanta poder conectar con nuevas personas pese a mis dificultades para ello, y ellas me lo ponen tan fácil... hasta me permiten decidir el ritmo al que lo hago y el camino que sigo, no sé, les admiro y les quiero muchísimo y con todo el corazón. 
Cada una de ellas me hacen ser un poquito mejor de lo que soy y sus abrazos, miradas, formas de ser y cantar son últimamente mis rincones favoritos del mundo; tienen unas niñas internas preciosas que me sacan a bailar y me animan a conquistar juntas el mundo, jolín, tal vez me estoy pasando de intensa pero me encantaría pasar el resto de mi vida conociéndoles más, me encantaría saber hasta si son más de usar zapatillas en casa o ir descalzas, que suerte y privilegiada me siento de poder decir que estas personas tan bonitas son mis amigas. 
Desde aquí, gracias por acompañarme y acercarme, cada vez que estoy a vuestro lado, a estar un poquito más cerca de la mejor versión de mí misma. A vuestro lado ese "salto de fe" es más fácil de dar.
Y yo creyendo hace años que sólo existía un tipo de historias de amor posible...
Os quiero, con todo el corazón. 

domingo, 23 de julio de 2023

Nos estamos perdiendo, pero mi vida abarca mucho más


El intento de indiferencia con el paso de los años pasó a ser nuestra forma de convivir bajo el mismo techo sin morir en el intento; llevábamos muchos gritos, mucha violencia y muchos conflictos a nuestras espaldas y ambos sabíamos y sabemos que somos personas complétamente diferentes como para poder tener mayor relación que la que tenemos. 
Tienes una cabeza tan rígida, unas ideas y valores tan inflexibles y un miedo tan grande a no ser un buen padre que al final se te olvidó como ser un padre real a secas. 
Recuerdo que esos años negros que pasamos fueron el motivo por el que fui por primera vez a una psicóloga, no sabía muy bien hasta que punto me podía ayudar a curar heridas profundas que llevaba arrastrando y escondiendo al salir de casa durante tantos años, pero mi objetivo no era tanto el lograr tener una relación idílica e imposible de padre e hija, sino abandonar el odio hacia ti, no quería que ese sentimiento me invadiera y menos que me atase a ti; lo conseguí, o al menos en gran medida, aunque no lo creas. 
No he olvidado apenas ninguna de nuestras discusiones ni momentos negros, no puedo ni podré, y en ocasiones me sigue afectando en mi manera de ser y comportarme, pero me gusta (tras años de terapia, crecimiento y descubrir el mundo que había fuera de mi habitación) verte como un niño pequeño a quien le vino grande el tema de la paternidad y quien, por tanto, lo hizo lo mejor que pudo con las herramientas que tenía, ojalá mamá y tú hubiérais ido a un buen psicólogo juntos y por separado antes de querer ser padres, tal vez así yo no tendría que haber ido, o no para trabajar temas que deberíais haber trabajado vosotros. 
El último día que visité a mi psicóloga hace muchos años me dijo unas palabras preciosas que me hicieron llorar frente a ella: "Tu padre se está perdiendo a una hija preciosa, pero ahí fuera encontrarás mucha más vida y miembros de una familia mucho más especial y fuerte que la que ahora tienes."
Tenía razón, ahí fuera encontré personas realmente especiales a quienes me siento enórmemente orgullosa de poder decir que forman parte de mi familia, me descubrí y me encontré en rincones preciosos ahí fuera, pero lo que también es cierto y mi psicóloga nunca me dijo directamente fue que yo también me estaba perdiendo a un padre, tras varios meses de nulos avances nuestro trabajo en terapia pasó de un intento por conectar y conocer a mi padre a protegernos de él, no fue una decisión nada fácil, pues desde fuera podría parecer una rendición, pero fue abrir la ventana de mi ventana ante una puerta cerrada y descubrir todo el potencial y mundo interno que tenía yo misma por dentro. 
No creo que nunca vayamos a llevarnos especialmente bien y dudo de que algún día podamos sentarnos frente a frente, la mayoría del tiempo suelo decir que no me importa, que mi vida va más allá de estas cuatro paredes de mi habitación, pero si te soy sincera me duele en un pequeño rincón de mi pecho estar perdiéndonos el uno al otro, sé que tal vez ni tú ni yo sepamos hacerlo mejor, pero ojalá todo fuera distinto en ocasiones. 
Papá, yo misma soy la mujer de mi vida, mi mayor apuesta y la historia más emocionante que estoy escribiendo y que escribiré, eres una pequeña parte de mi mundo, pero mi mundo abarca mucho más, si algún día quisieras visitarlo desde dentro, conocerlo y aprender a amarlo la puerta estará abierta, aunque si decides no hacerlo lo entenderé, yo tampoco sabría como enseñártelo. 
Te escribo todo esto escuchando la canción de Vanesa Martín de "Te has perdido quien soy", hay partes de esta canción que siempre me recordarán a ti.

Te quiero, o eso creo, aunque me cueste explicarte la forma en que lo hago. 




sábado, 22 de julio de 2023

Es momento de la remontada, pero esta vez no podrás sola


Me da miedo dejarme cuidar por temor a que no haya nadie que de verdad quiera cuidar de mí o que no esté dispuesto a quedarse aquí el tiempo necesario. 
Cuando eres tú quien cuidas de otros puedes tener cierto control, pero el tema de dejarse cuidar supone soltarse de ese precipicio y confiar en que alguien está sosteniendo durante un rato tu línea de vida, menudo miedo me da joder. 
Y por esto mismo estoy muerta de miedo, porque por mucho que lo haya intentado no he podido y no podré, necesito volver a aprender a dejarme cuidar por quienes crean que sabrán hacerlo, estoy intentando esconder bajo la cama todo lo que haga ruido o no sea de colores positivos y ya no caben más cosas, pero estoy realmente asustada. 
Yo ya había pasado por aquí y había conseguido grandes logros tras cada bache, pero ha sido un año muy complicado y siento en mis propias carnes el retroceso en varios procesos internos, llevo varias semana como en una especie de rabieta, silenciosa por fuera y ensordecedora por dentro, negándome a caminar por zonas por las que ya lo hice, algunos de estos procesos fueron realmente dolorosos... pero aquí estoy de nuevo, agotada ante mis esfuerzos de evitar lo inevitable y dispuesta a mirar a ese puñado de miedos a la cara de una vez por todas. Estoy cansada de estar apagada, triste, evitativa o aparentemente silenciosa, vale, lo reconozco, no voy a poder volver a donde estaba ni seguir avanzando yo sola.
Hay una parte del camino de auto-escucha, limpiar, curar, trabajar y construir que debo realizar a solas, pero para mí no es esa la parte complicada.
Lo realmente complicado y necesario a lo que me estoy enfrentando es que necesito romperme varias veces más ante otros y confiar en que sabrán acompañar con cuidado, necesito abandonar los malditos "bien" cuando me pregunten cómo estoy, necesito rodearme de personas que se mueran de ganas de conocerme, que ya sé que no es fácil, pero me encanta y me derrite un poco mi corazón y todos mis mecanismos de defensa cuando me demuestran que quieren escucharme hablar hasta de las cosas más insignificantes.
No estás sola, pero estás encerrada en un castillo en el cual nadie puede entrar, sal de ahí, sé que no ha sido fácil el camino hasta aquí, pero es hora de la remontada, de volver a levantarnos y volver con más ganas, amor e ilusión que nunca. Si en temporadas pasadas has necesitado tener tu propio mundo fuerte y valiente, ahora lo necesitas sentir mucho más cerca, no te preocupes por escaparte a él de vez en cuando, pero cuando vuelvas deja a otros entrar en él, en el pasado nos hemos encontrado con personas que destrozaron partes, pero ahí fuera también hay personas que te ayudarán a que crezca y crezcas, dales una oportunidad por favor, esta vez no vas a poder tú sola con todo, déjate cuidar y querer, eres suficiente y merecedora de ello sin necesidad de demostrar nada a nadie.
Te quiero pequeña, confía en mí, en nosotras, toca ir de nuevo hacia arriba, toca esta vez apostarlo todo por nosotras mismas. 
Te quiero.

martes, 18 de julio de 2023

Intento de una dulce poesía.

Amor ante su odio.
Indiferencia ante su burla.
Y saber soltar en el momento idóneo.

Ojalá decirte que dejaste de doler.
Ojalá dejar de esperar explicación de quien no volveré a ver.
Ojalá que supieras avanzar sin demoler.

No importa, la guerra ha terminado.
No soy yo quien se queda con ese odio guardado.
Y, mucho menos, la que retrocederá en lo caminado.

Fui creciendo, me hice fuerte y aprendí a soltar.
Hace tiempo esto fue una habitación que poder destrozar.
Hoy es mi riconconcito y templo especial.

Tras cada insulto, un paso más grande.
Tras cada burla, más fuerte que antes.
Tras cada intento de derribo, más parecido a un diamante. 

Pásate cuando quieras, destroza paredes y mesilla.      No importa.
Yo estaré en el coche de cualquier amiga cantando a pleno pulmón por la ventanilla 
mientras el odio os dirige a ti y a tu cuadrilla.

Supongo que es complicado soltarlo.
Al tener gran experiencia en adiestrarlo y amarlo.
¿Que más da?, al final tu mayor talento siempre fue por dentro conservarlo.

Destrózalo todo si así eres feliz.
Yo ya no estoy ahí.
yo ya me elegí a mí.

¿Sabes?, tengo unas amigas que son la ostia.
Me quieren, me miman y no les va ese rollo de ir repartiendo hostias.

Te lo vuelvo a decir, espero que todo te vaya bien.
Que algún día el odio te deje ver y verte bien.
Y ya de paso que puedas superarlo tú también.

No voy a meterme en la suicida misión de salvarte. Tan solo seguiré avanzando para alejarte.
Y, algún día, me verás en las estanterías de alguna librería en forma de obra de arte. 

Porque eso mismo es lo que voy a hacer hasta morir.
Escribir, escribir y escribir.
Aprendí antes a escribir que a vivir.
Y eso es lo que haré con todo lo que, para bien o para mal, me haga sentir. 

Seguiría aquí contigo, pero tengo puñados de vida y sueños que disfrutar, empezaré, como la buena puta pija que soy, yéndome a ver la película de la barbie con mis amigas.
Y luego, si hay suerte, me zamparé con mis amigas un plato de migas.
Mientras espero que algún día de estos lo superes y ya no nos tengas como enemigas. 

Tras todo esto, adelante, sigue destrozándolo todo, que a lo que de verdad importa ya no puedes llegar.
Y, aunque sigas hiriendo en ocasiones, de ti cada día un poquito más me puedo liberar. 

Jaque Mate puta pija chunga, y ánimo, lo superarás.
Estoy segura de que no es la primera relación que intentas boicotear. 



domingo, 16 de julio de 2023

Bolas de cristal

 Hay momentos en que los vives en tu cabeza como: "ahora no, ahora no, ahora no" por miedo a mostrarte vulnerable, porque sientes que no es el momento ni lugar y, como de costumbre, porque tú puedes hacerlo sola, spoiler: mentira. 

Fue un momento en el que sentí que esa bola de cristal en la que me "protegía" (encerraba) se rompió, la presión de su interior ya era demasiada como para seguir ahí dentro y los fragmentos de cristal que antes eran paredes ahora eran alfileres sobre la piel. Pánico, miedo, cierta vergüenza y puñados de vulnerabilidad expuesta, supongo que es porque, cuando aguntas tanto y tantas cosas dentro de ti, en el momento en que salen disparadas dependes de que haya alguien, de que haya unos brazos que vayan a recogerte, que vayan a eliminarte un poquito los miedos y que hasta te feliciten de haber salido de tu burbuja, aunque por dentro sepan que en realidad has salido porque no podías aguantar más. 

Amo a mis amigas con todo el corazón, a veces siento que no me merezco tener a personas tan especiales y preciosas a mi lado o que se llevarán una decepción si les dejo conocerme más, voy quitando capas con manos temblorosas y cerrando mis ojos esperando su retirada, al cabo de un rato los abro de nuevo y veo que siguen ahí, su ojos brillan como si tuvieran toda una familia de luciérnagas en su interior, su sonrisa es preciosa y me anima a que siga quitando capas, les quiero con todo el corazón.

Queda mucho por limpiar, organizar, curar y sanar aquí, la niña pequeña de aquí dentro empieza a respirar un poco más tranquila sin creérselo del todo; se estaba rompiendo, ahí, en el lugar y en el momento en que menos quería hacerlo y unos brazos le rodearon con cariño mientras esas sonrisas tan preciosas que tienen sus amigas le basaban las mejillas enrojecidas, estamos dando todavía los primeros pasos de la remontada a los miedos e inseguridades, pero este ha sido un paso importante, o al menos para mí.

Y es que, a veces, el momento en que más vulnerable te sentías y que viviste con más miedo es el momento en el que dejas entrar a la habitación del lado izquierdo de tu pecho a alguien, reconociéndole con pánico que tú también necesitas ser cuidada, y por fin te das cuenta que a veces todo comienza con escuchar desde dentro a una de esas amigas tan especiales diciéndote que todo va a ir bien.

Gracias.