Esto no es un blog, es mucho más. Es la última bombona de oxígeno que me queda en ocasiones. Es cada centímetro de mi piel sintiendo la lluvia. Es un vacío aquí dentro que a veces araña provocándome vomitar las últimas mariposas que habitan en mí. Es el conjunto de monstruos que habitan bajo mi cama confesándome sus miedos. Es un polvo sucio y rápido. Es un jodido y precioso caos difícil de entender, así que no te pido que lo entiendas, pero sí que no te olvides de donde esta la salida.
viernes, 15 de marzo de 2024
Niñas guerreras
jueves, 29 de febrero de 2024
Estrellas fugaces
miércoles, 28 de febrero de 2024
Reconciliaciones y pañuelos usados
miércoles, 14 de febrero de 2024
Hoy es San Valentín y yo tenía ganas de escribir acerca del amor
martes, 30 de enero de 2024
La magia de los detalles
lunes, 29 de enero de 2024
Tolerancia a la incertidumbre
Si nadie nos enseña a recibir amor o cuidados cuando estamos rotos o sanando todavía, ¿por qué deberíamos saber hacerlo?, ¿y si todo el amor que ofrecemos a otros en realidad es lo que nosotros mismos estamos necesitando?, ¿Se puede ofrecer a otros y sentir que al mismo tiempo te lo estás dando a ti misma?, ¿es esta una prueba de que estamos en un lugar seguro en el que podemos desnudarnos?, ¿por qué las personas están tan obsesionadas en quitarse la ropa y la hipersexualización de los vínculos y temen/evitan tanto el desnudarse ante la mirada del otro?, ¿Qué es lo que me está removiendo en realidad; la exposición a la desnudez/vulnerabilidad o a mis propios miedos?, ¿acaso no es lo mismo?. ¿Cómo se apaga durante un rato tu propia cabeza?, ¿seguirían mis amigas llamándome valiente si pudieran verme por dentro?, ¿estoy siendo valiente o suicida?; acabo de recibir un abrazo en donde aún duele, en donde aún se percibe el rastro de una herida, entonces, ¿es este un espacio seguro?, ¿aquí se puede descansar de los problemas de ahí fuera?, ¿y todo esto como se lo explico a la niña de aquí dentro?, la tía es una cabezota de mucho cuidado y demasiado miedosa en ocasiones.
Echo de menos a demasiadas personas importantes para mí, algunas están demasiado lejos, otras andan más cerca, ando algo sensible y todavía no sé exactamente la razón por la que estoy así, pero me permito sentirlo, sentirme.
Abrazo el dolor y a los miedos mientras le susurro a la niña de aquí dentro que lo está haciendo bien, que estoy orgullosa de ella y que le quiero mucho. Pese a no tener ni idea de casi nada me sigue encantando ser tan intesita pese a las llorera de esta mañana. No pasa nada por improvisar un poco, este es un espacio seguro, respira, confía, todo irá bien.
jueves, 25 de enero de 2024
A mis niños y niñas perdidos de NuncaJamás
lunes, 22 de enero de 2024
Lunes de nuevo
martes, 2 de enero de 2024
Valientes de sofá de fondo
miércoles, 27 de diciembre de 2023
Respira y mírame
Hoy me ha estado acompañando durante el día cierto nivel de ansiedad que hacía tiempo que no tenía; no he profundizado en ella, estaba cansada y no me apetecía meterme en esa movida, pero creo que una parte procedía de las emociones desagradables de un menor con el que traté en el trabajo y que se me acabaron pegando más de la cuenta.
Al comienzo sentí culpa por haberme implicado tanto y por los respectivos pensamientos saboteadores, los cuales yo misma he alimentado. Ahora, por la noche, estoy intentando hablarme más desde el amor y menos desde el juicio mientras recuerdo que a veces estas cosas, como ser humano que soy, pasan y no pasa nada. La ansiedad no es que haya disminuido demasiado tras esta especie de tregua conmigo misma, pero me ha ayudado un poco a reconciliarme con esta imagen de mí.
La que tiene ansiedad en exceso en ocasiones, la despeinada, la de las ojeras marcadas en ese pálido rostro y la que a veces pierde el control quedándole como única vía de escape confiar en ella misma y en que todo irá bien.
Me sigue, a veces, asustando esa pérdida de control, ese "fluir", por alguna que otra mala experiencia pasada, y mirarme al espejo en estos días, pero me hace sonreír verme sonreír en el espejo hasta en estos días, me recuerda un poco la importancia de seguir siendo capaz de ver la belleza que hay en mí y a mi alrededor hasta en el día más caótico.
A veces la "vida adulta" se me hace bola y la ansiedad hace mayor acto de presencia del que me gustaría, en verdad yo sé que esto no es más que una sana señal de mí para mí pidiéndome, por favor, que mire para dentro, lo haré, de verdad, tengo ganas de tener una cita conmigo misma.
Buenas noches, espero que mañana sea un día más tranquilo.