jueves, 3 de octubre de 2019

Invierno

Está agotada.
Lleva este mes intentándolo con ganas, queriendo eliminar esa sensación que aprieta, sobre todo, por la noche y a oscuras.
Está consiguiendo ganar la batalla a las inseguridades de siempre y es algo de lo que se siente orgullosa; tiene días malos y días en los que se ríe de forma sonora, lugares e instantes en los cuales la soledad no se atreve a pasar, pero todos los días y todo el rato sigue sintiendo un vacío en el lado izquierdo de su pecho que duele, que aprieta el nudo de la garganta un poco más que ayer y que devora sin piedad las ganas de hacer creer a todos que está realmente bien.
Se apoya en la pared cansada, agradece que esté fría y disfruta sentir la temperatura en su cuello tanto como si se tratase de un vaso de agua cualquier Domingo de Resaca.
Cierra los ojos, sabe que no debe, e imagina estar en otro lugar, en otro momento y entonces, sólo entonces, el vacío que siente en su interior desaparece y se siente realmente feliz; pasan sólo unos segundos y vuelve a abrir los ojos, vuelta a la realidad y a sentir ese maldito vacío apretando con fuerza como si acabara de proclamar a los cuatro vientos que no tiene pensado irse hasta dentro de mucho tiempo aún.
Se ríe de forma escandalosa con distintas personas, baila y habla sin parar, pero, a ella misma no puede engañarse y está agotada.
Se tumba en la cama y como ya es costumbre se regocija deseando que deje de doler pronto, que no puede más y que aunque haya instantes en los que consigue no sentirse desnuda en invierno, son demasiado pocos para sentir que todo va a mejorar y sí, sabe la teoría, eso de que es cuestión de tiempo y que todo pasa, pero está agotada de ese maldito vacío en el que sólo escucha ruido o el eco de su voz cuando nadie le observa. 

sábado, 21 de septiembre de 2019

Llovía, llovía mucho y ojalá nunca hubiera dejado de llover.


Fue la tormenta más bonita del mundo; llovía, llovía mucho y de manera continuada, dejamos que nos pillase de lleno y que nos quitase, como si se tratase de algún tipo de limpieza espiritual, todos los miedos, problemas y preocupaciones que habíamos ido acumulado durante el año.
Bailábamos y corríamos deseando correr lo suficiente para alcanzar alguna dimensión en la cual el tiempo se detuviera justo ahí, justo en ese instante en el que observas, respiras hondo y no sabes qué pedir a las estrellas fugaces porque todo lo que necesitas ya está a tu lado.
Pero el tiempo pasaría, aunque no fuéramos conscientes de ello; pasaría la tormenta al cabo de unas horas.
De pequeña algunas personas me decían alegre que ya había dejado de llover, a día de hoy me da miedo juntarme con quien no sabe disfrutar la lluvia.
Y hubo momentos en los que lo conseguimos.
Logramos detener el tiempo algunas noches donde las carcajadas abrazaban y emocionaban al corazón por todo el amor que sentía, donde las estrellas eran las que nos observaban, donde las sonrisas llenaban todo el lugar de una especie de energía que te hace sentir invencible.
Y fue ahí, justo en uno de esos instantes en los que disfrutaba observándoles en silencio en los que el miedo desapareció porque supe que, aunque el tiempo pasase, esta familia permanecería unida en el tiempo siempre, llenando cada rincón de esa energía, esa magia que solo tienen las personas que llegan bailando al lado izquierdo de nuestro pecho, y una vez allí en vez de romper con todo, acarician y miman cada centímetro de corazón provocando que dejes de pedir deseos a las estrellas fugaces para sentirte tú misma la estrella fugaz que nunca deja de brillar, bailar, vibrar y lograr todo lo que se proponga gracias a cada persona que llegó para quedarse abrazando cada rincón de ti donde antes sentías frío

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Septiembre es un mes raro


Nunca antes volver a la rutina había sido tan duro y complicado. 
Han ocurrido demasiadas cosas aquí dentro y me está costando mucho alcanzar cierto equilibrio o al menos adaptarme a ello.
Me pasa que echo muchísimo de menos a algunas personas, más que a mí misma, de verdad que me muero de ganas de volver a estar bien, pero, siento cada día y de manera continuada un vacío aquí dentro que duele, que duele mucho, y un día se aguanta, dos y tres días también pero cada vez duele un poquito más y me siento agotada algunos días. 
¿Sabéis que creo que pasa?.
Que hay personas que nos ven y, no sé explicar como lo hacen, pero nos hacen vernos en el espejo y ver a una persona preciosa en todos los aspectos llegando a descubrir aspectos de nosotros que ni siquiera conocíamos.
Luego lo que deberíamos hacer es aprender a hacerlo por nosotros mismo y continuar así ese crecimiento personal y en ello estoy, pero claro, es más fácil o al menos lo parece, cuando crees que estás mejor de lo que estás.
El instante en que vuelves a estar sólo te permites ser sincero y ver en qué punto te encuentras.
Y yo lo he hecho y joder, he avanzado un poquito y he cambiado más de lo que me imaginaba, pero, sigo tendiendo infinitos miedos que ojalá algún día se larguen. 
Pero lo bueno de volver a mirar dentro de ti y ver tantas cosas en construcción y tantos cambios es que descubres tanto lo bueno como lo malo, es decir, descubres muchos aspectos en los que aún debes trabajar, pero también avanzas al identificar lugares, personas y acciones que te ayudan a que ese crecimiento sea más fácil.
Yo al volver a la rutina he encontrado algunas herramientas, por ejemplo, la magia del teatro, me gusta y disfruto formando parte de él desde el comienzo, pero, sigo descubriendo aspectos como que quien estuvo, esté o estará en teatro de una manera continuada y profunda ya se quedará a vivir ahí siga o no en teatro, de verdad, no sé cómo explicároslo, pero el teatro tiene cierta magia que te transmite una energía que hace que vuelvan a estar a tu lado quienes no están físicamente, es como si el tiempo se hubiera detenido justo en ese instante en que no falta nadie, en serio, no sabéis todo lo que me ayuda implicarme en ello.
Este verano también he empezado a recitar en público, delante de un micrófono y con demasiados ojos observando, pero, es increíble la sensación de dejar que todo fluya, a veces me descubro con los ojos cerrados en algún bar recitando y es como volar y observarlo todo desde arriba, me ayuda mucho el escucharme a mí misma, es como un proceso introspectivo intenso, pero del que me estoy volviendo una adicta.

Por último sigo trabajando con las inseguridades y complejos de mierda, y lo siento por decirlo así, pero, estoy harta.
Es lo que más me está costando de todo, pero, tengo ganas de sentirme a gusto conmigo misma, así que bueno voy intentando mejorar algo.
Desde que empezó la universidad intento dejar atrás frases como: "soy muy desastre", "soy muy caos" o de ese estilo; sí, tengo mi mierda interna y a veces es muy difícil gestionarla, pero la existencia de aspectos que no me gusten no hacen desaparecer otros que sí me gustan, así que estoy centrándome en lo que me gusta de mí ya que casi nunca me paro a pensar en esas cosas.
A veces me cuesta más y otras menos, pero, como norma cada día me dedico un rato sólo para observarme en un espejo y recordar algunas cosas que no me gusten y otras que sí, obligándome a terminar siempre con la frase:
Soy una persona y, por tanto, ni soy ni debo esforzarme por ser perfecta porque eso es imposible.
Queda muy bien decirlo, aunque es difícil de interiorizar y bueno sigo estando más de lo que me gustaría plof, pero de verdad, me muero de ganas de volver a estar al 100% así que bueno... no soy quien para dar consejo ya que casi nunca sigo los que me dan a mí, pero, encontrar formas y nuevos proyectos que os ilusionen, que os hagan sentir personas increíbles porque, en el fondo, lo somos y, sobre todo, rodearos de personas que hagan el día a día bonito, que os hagan sentiros especiales, que os quieran bien y mucho.
Todo, absolutamente todo es más fácil si tienes esa lista de personas imprescindibles a las que acabas sintiendo como tu familia y que tienen la capacidad de hacerte sonreír, pero, sonreír de verdad, hasta en los días en que sintáis que no tenéis razones para ello. 

viernes, 30 de agosto de 2019

Te echaré de menos, muchísimo.

Jamás creí que un desastre como este pudiera llegar a querer tanto y con tanta intensidad a alguien.
Y mucho menos aprender a quererse a sí misma a través la mirada de otra persona.
Me da igual lo que pase mañana, siempre serás esa persona especial de la que nunca nunca me olvidaré.
Te quiero, joder que si te quiero...
Te quiero muchísimo. 

jueves, 29 de agosto de 2019

Tengo miedo, pero, no voy a frenar ahora.

Esta es la última vez que te escribo, que decido escribirte; porque sé que volveré a hacerlo, pero esa ya será por necesidad y me esforzaré por no hacerlo aunque sé que lo haré cuando sienta que el nudo de mi garganta aprieta demasiado.
Hoy he vuelto a quedarme dormida pensando en ti y, de ese modo, has pasado a estar un poquito más cerca de mí.
Te echo de menos y tengo miedo porque sé que dentro de muy poco tiempo ya tendré que ir aceptando que no estarás aquí.
Estoy rodeada de gente y busco el sonido de tus carcajadas, la arruga en el lado izquierdo de tu rostro cuando sonríes o el brillo de unos ojos, de tus ojos...
¿A quién quiero engañar?.
Estoy buscando(te) entre todas estas personas y sé, perfectamente, que no voy a encontrarte, pero ni te imaginas lo que me gustaría que estuvieras aquí ahora mismo, me bastarían 5min.
Y es que te miro y te elegiría mil veces más sin dudarlo, me pasa que me siento feliz al pensar que todos quieren tocar el cielo con las manos y yo lo abrazo deseando que se pare el tiempo en ese instante.
Me pasa que no te has ido todavía y que ya te echo de menos más que a mí misma, ojalá que algún día pierdas el billete de vuelta o, al menos, que tardes en encontrarlo para abrazarte el suficiente tiempo para que acabe oliendo como tú, y así no sentirte tan lejos.
Pero aún así y a pesar de todo, sé que no voy a olvidarme de ti nunca, que siempre serás esa persona especial de la que hablaré con un nudo en la garganta conteniendo alguna que otra lágrima, esas que ahora dejo que fluyan por mi rostro al anochecer y con esas canciones románticas que llevan tu nombre.
Hoy hace frío y tengo miedo de sentirlo dentro de mí porque el invierno no ha llegado todavía, tengo miedo porque llevo meses pisando el acelerador y ya veo el jodido muro que tanto me asusta, aunque, es subrealista, creo que nunca antes había sido tan feliz.
Y no, no voy a frenar, no quiero hacerlo aunque me esté muriendo de miedo, aunque sepa que esto va a ser más duro de lo que me imaginaba, aunque esté a punto de sentir como todo me atraviesa el pecho brutalmente no pienso frenar ahora.
Algunos me entenderán y otros me dirán que se me está yendo la cabeza, que esto es un acto suicida, pero, ninguna de esas personas saben de ti.
Y yo (te) pienso ahora y (me) digo que suerte he tenido de poder conocerte y que grandísima suerte que me hayas dejado estar ahí día tras día a tu lado, ¿cómo me iba a arrepentir de eso?.
Lo dije y lo diré siempre:
Repetiría este viaje inolvidable mil veces más siendo la persona más feliz del mundo que soy ahora aún sabiendo que las mil veces te acabarías yendo.
Además, no se puede ir del todo quien te sigue abrazando por dentro (¿No?).
Ya está ahí, ya lo veo, el maldito muro que me hará volver a la realidad y ante el cual siempre frenaba para evitar el dolor, esta vez no pienso frenar. 

martes, 20 de agosto de 2019

Ritual de antes de dormir.



2:30 


Me acuesto en la cama, recuerdo alguna pequeña conversación, luego paso al sonido de tu risa o a tu especial forma de mirar.
Noto húmedas mis mejillas, mierda, esta vez no quería llorar.
No quiero que te vayas.
Sigo pensando en ti, cierro los ojos y te veo sonriendo, entonces desaparece el miedo y sólo quiero abrazarte o quedarme embobada mirándote.
Noto como las lágrimas se deslizan por mis mejillas velozmente y muy bajito abrazada a la almohada susurro:
No quiero que te vayas.
Pero también sonrío porque no dejo de recordar instantes a tu lado mientras lloro, me agoto de la intensidad de lo que siento aquí dentro ahora mismo y acabo quedándome dormida con una sonrisa sinónimo de:
Gracias a ti soy feliz.
Buenas noches.

viernes, 16 de agosto de 2019

Hoy es Viernes, Viernes de Teatro


Hoy es Viernes de teatro, de sentarnos apretados más de seis personas en un sillón que sólo es de dos, de llenarnos de besos y abrazos porque sí, porque la semana ha sido dura y porque nos hemos echado un poquito de menos.
Hoy es Viernes, Viernes de dejar nuestras vidas a un lado durante unas horas, dejar las preocupaciones, los miedos, los complejos e inseguridades y desaparecer del mundo, volver a ser niños y niñas perdidas de Nunca Jamás, salvar a Narnia de una bruja que quiere hacerse con el poder, volar sin necesidad de poseer polvo de hadas y creer en la magia porque la vemos y, sobre todo, la sentimos cada vez que hay teatro; tal vez, por eso se deba cerrar la puerta, para que no se escape, para que parte de esa magia se quede a vivir en el interior de cada uno de nosotros.
Unas risas de fondo, algunas improvisaciones o varios ensayos, miradas de complicidad que llenan, que abrazan, que hacen el mismo efecto que ese polvo de hadas para alzar el vuelo.
Todo fluye como si se tratase de un mar de emociones, sentimientos y sensaciones que nadie intenta controlar o limitar, cada persona es única, inigualable y con infinitos rasgos que le hacen especial, ni os imagináis lo bonito que es observarles durante horas en silencio y ver como van creciendo, como van naciendo flores ahí donde creían tener ruinas y lo fácil que es admirarles, quererles y desear que nunca termine ese instante porque quiero quedarme a vivir en él.
Una vez que termina todo, las puertas se vuelven a abrir y cada uno vuelve a su rutina diaria, vuelta a cargar con el puñado de miedos, complejos e inseguridades, aunque ahora pesa un poco menos.
Y ya está, cada uno sigue con su vida hasta el próximo Viernes, y ahí dentro se queda ese algo, esa magia que sólo tiene teatro y sólo se siente cuando formas parte de él.




Os echo de menos a todxs demasiado, ojalá veros pronto, volver a llenarnos de abrazos y que alguno de ellos no termine nunca.
Os quiero

jueves, 1 de agosto de 2019

Te vi pasar fugázmente y pedí un deseo

No sé como lo has hecho ni en que momento exacto ocurrió, pero, te has convertido en esa persona de la que hablan las canciones románticas, te has convertido en quien convierte cualquier lugar en hogar si eres tú quien abres la puerta, en quien pienso antes de quedarme dormida o quien se encuentra bajo ese: " No estaba pensando en nada".
Te vi pasar la primera vez y pedí un deseo con los ojos cerrados deseando que se cumpliese.
No te alejes de mí.
¿Sabes?, todo esto es una mierda, perdóname ser tan directa pero lo es; es una gran mierda estar asimilando que pronto te daré un abrazo y ya no habrá más después de ese, o para ser más exactos, es una mierda estar asimilando que pronto daré un último abrazo a quien no dejaría de abrazar jamás.
Te quiero, así, sin filtros, sin peros y con todo el corazón encogido deseando que no pasen estos meses demasiado rápidos.
Alguien dijo una vez que la vida es como un baile en el cual tenemos miedo a que nos saquen a bailar, y es increíble porque tú eliminaste cualquier miedo y bailas toda la noche creando cierta magia a tu alrededor que hace imposible no quedarse a vivir bailando a tu lado sin ni siquiera importar si hay o no música, tú ya la llevas dentro de ti.
¿Sabes que es lo que más me gusta?, que apareces sin previo aviso y sin advertencias de lo que está a punto de pasar, te cuelas en lo más profundo de cada persona desordenando todo y llenándolo de amor y luego ya es imposible que esa persona pueda olvidarse de ti.
Me observo un día cualquiera en el espejo y como una idiota creyendo que aún puedo controlar algo aquí dentro me digo a mi misma: -No te enamores.
Pero ya es tarde, me observo sonriendo sin saber porque lo hago y descubro en el lado izquierdo de mi pecho a una niña escribiendo tu nombre en las paredes de un órgano que no quería saber nada de sentimientos hace un tiempo.
Y así, sin querer y de pronto, te vuelves imprescindible en mi día a día, y así, de pronto, sin dejar de ser feliz por ti, también me paso alguna que otra noche llorando al pensar que pronto ya no te tendré aquí. 

domingo, 21 de julio de 2019

La decisión de llevar o no velo islámico es una elección personal, no colectiva

El 4 de Julio de 2019, la comunidad de Madrid empezó a permitir que se prohibiera en los colegios el uso del velo islámico para evitar el impedimento o dificultad de la identificación de los alumnxs.
El velo islámico es una prenda que cubre la cabeza y el pecho que suelen usar las mujeres musulmanas desde la edad de la pubertad, en presencia de hombres adultos que no sean de su familia inmediata, como forma de modestia o haciendo mención a la reclusión de las mujeres de los hombres en la esfera pública.
La prohibición o no del velo islámico sigue siendo un polémico debate que va desde considerar que se debería prohibir debido a las connotaciones machistas que representa hasta otros puntos de vista como que si es una decisión personal, nadie tiene derecho a decir nada al respecto.
No siempre, es verdad, pero, en muchas ocasiones este tema es tratado por un grupo de personas de las cuales ninguna es una mujer de cultura musulmana, es decir, se puede tener una u otra opinión pero sino conocemos lo que piensan las personas que llevan o no el velo islámico estamos dejando de lado una parte importante en si se debería prohibir o no su uso.
Por eso, para este relato quise tratar este tema con unas preguntas a dos mujeres musulmanas, Y y Asmae, para conocer su punto de vista.

Algunas personas están en contra de uso del velo islámico en lugares públicos al considerarlo un elemento que se ha obligado/ influido para que la mujer lo lleve puesto y el cual tiene connotaciones machistas al sólo tener que llevarlo las mujeres. ¿Que piensas acerca de esta idea?.

Y: Desde aquí quiero dejar en claro que me voy a basar en mi religión es decir, la islámica y responder también en mi visión, en base a las preguntas, como mujer musulmana y como persona.
El velo nunca ha sido un elemento obligatorio, pero en algunos países si se ha convertido en obligatorio y obligar a alguien hacer algo que no quieres es ir en contra de la humanidad e intimidad, de hecho, en el Corán, no te obligan a ponerte el velo, es algo que si deberías de hacer, pero, no estas obligada, el Islam nunca obliga a ningún ser humano a hacer algo que no quiere, los que obligan y transgiversan todo son personas que juegan con el poder que tienen, en este caso el Coran, para manipular a las personas a su gusto.
Asmae: Respecto al uso del velo en lugares públicos considero que más que prohibirlo porque piensas en las mujeres y en que es una imposición, creo que es una manera que tiene occidente de imponerse, de mostrar su poder y de hacernos sentir "diferentes".
No me pueden decir que piensan en mí, en que me han obligado a ponérmelo cuando sin preguntar deciden por mí, ¿acaso es mejor que me hagan quitármelo A que me obliguen?.

¿Qué opinas de los casos en qué se desea llevar el velo islámico, pero no se use por miedo a la respuesta del exterior?


Y: Al igual que por desgracia hay mujeres que se tienen que ponerse el velo quieran o no, también existe el lado opuesto que nadie puede ver; mujeres que quieren ponerse el velo (nadie las obliga), pero no pueden, ¿por qué?, bueno pues esto es porque una vez te nace el ponerte el velo porque sí, porque es lo que quieres hacer y consigues tener la fuerza para salir con él a la calle estás acosada por todos lados, por la calle (sientes las miradas, los susurros) al ir a comprar, al buscar trabajo, preguntas incomodas, etc.
¿En esta situación que harías?, ¿Te quitarías el velo o lo seguirías llevando a pesar que conlleva un rechazo social pero a ti te hace feliz?
Al igual que es inhumano obligar a ponerte el velo, también lo es influir a no hacerlo, por lo tanto este tema tiene dos caras de la monedas y dos tipos de mujeres discriminadas.
Voy a contar una anécdota que me ocurrió cuando estaba en 4° de la ESO, en el instituto Valle Inclán de Torrejón de Ardoz.
Llegaba el recreo, y salí a comprarme algo junto con una amiga que llamaremos E, en ese entonces yo llevaba el velo. Terminamos de comprar en un chino, y de vuelta a la Prade (un pequeño parquecito en frente del insti) para sentarnos y comer, veo a un joven, de unos 20 años, mirándome fijamente desde lejos y susurrando algunas palabras, decidí no hacer caso y girar la cabeza hacia mi amiga y retomar la conversación, pero el chico se acercó lo suficiente a mí y empezó a insultarme, bueno, quería pegarme, lo único que entendí de lo que decía era "Al-Andalus", mi amiga E se puso delante de mí y se encaró a él, no satisfecho el chaval también quería pegarla a ella por protegerme.
¿No crees que eso también influye para no usar el velo y dejar de ser tu mism@?

Asmae: Para mí que se me obligue o se me niegue mi derecho a llevar hijab me parece igual de repugnante que obligar a una niña, una mujer a ponérselo.
Igual que debe ser una decisión propia ponértelo, debe ser una decisión propia e individual quitártelo.
A lo mejor no estaría de más antes de prohibir algo pedir la opinión de a quién se le va a imponer porque a veces más que beneficiar, perjudica al no tenernos en cuenta porque a parte de sufrir discriminación por ser mujer, se le suma el hecho de ser musulmana o llevar hijab.
Considero que la religión musulmana se confunde con la cultura.
Es cierto y no se puede negar que la cultura es machista, pero aprendamos a diferencia cultura de religión y, sobre todo, hay que entender que la religión musulmana es muy desconocida, que siempre salen a la luz lo que se le pide a las mujeres pero ¿ y a los hombres? ¿Cuánto se sabe de eso, de sus obligaciones o de su manera de vestir?
Creo que es culpa nuestra como musulmanas occidentales no dar a conocer nuestra religión, o es culpa de aquellos que opinan, hablan y comentan acerca de una religión basándose en estereotipos y prejuicios o informándose solo de aquello que refute y confirme sus pensamientos.

¿Se debería prohibir el velo islámico? ¿por qué sí/No?

Y: Creo que mi respuesta estaba clara anteriormente, ni si ni no, no hay que obligar a ningún humano o hacer/ponerse/ser/quitarse algo que siente que le representa o no.
Vivimos en un mundo lleno de injusticias, gente muriendo por guerras que sólo se basan en dinero, niñ@s, madres embarazadas, ancian@s y personas descapacitadas sobrexplotados y con deseo de tomar un vasito de agua que a nosotros aquí poco nos cuesta.

Asmae: A la pregunta de si se debe prohibir el velo islámico, sinceramente es como preguntarme si se debe prohibir que un cristiano lleve un crucifijo o un judío una toga.
Creo que mi velo no molesta a nadie, me lo pongo yo, soy dueña de mi cuerpo y me puedo poner lo que yo quiera. Cada uno de nosotros se identifica con ciertos elementos, religiones y mientras no afecte a la libertad de mi compañer@ yo creo que se me debe dejar ejercer la mía.

¿cómo crees que se podría lograr la aceptación del velo islámico sin importar el contexto y la reducción de estereotipos acerca de personas de cultura diferente a la cristiana?.


Y: A base de lo que sufrí yo desde pequeña en una sociedad mayormente racista y machista, no quiero victimizarme, solo intento explicar mi forma de ver la realidad, (siempre me preguntaba que de donde era, el decirles que soy Española porque he nacido en España no les valía, entonces preguntaban que de donde eran mis padres para responder a la saciada pregunta que tenían, una vez les contestaba que eran de Marruecos, veías que en sus ojos te etiquetaban "la mora" y esto acompañado de infinitas preguntas que tenia que responder una y otra vez por cada persona que conocías).

Pero a medida que fui viajando a otro países, me di cuenta de que esas preguntas no eran necesarias, cuando alguien te quiere conocer por X razón, pregunta por ti, que es lo que te gusta hacer, cual es tu comida favorita, cual es tu hobbie... Etc. Me di cuenta de que este tipo de personas, no te etiquetaban, te miraban como un ser humana mas, no les importaba tanto lo que había en la caja, si no en su interior, en ese mundo, es fascinante que exista gente así.

Hay demasiadas personas discriminadas por su sexo, condición, físico, personalidad, religión, dinero, ropa, nacionalidad...etc. Deberíamos dejar de juzgar, discriminar y aprender mas, hay multitud de culturas, de personalidades increíbles. Hay que conocer más, conocer a más personas sin importar como sean y unirnos porque al final de todo, todos vivimos y morimos por igual, y por supuesto, quien no pasa por esta vida sin sufrir, todos sufrimos, unos más que otros y de formas diferentes, pero es una ley de vida, por eso tenemos que ayudarnos y no hacer el sufrimiento más grande, como ya he dicho, todo tiene un fin.


Asmae: Por último respecto a la última pregunta yo no creo que nadie deba aceptar que yo lleve velo, sinceramente igual que si una chica decide llevar minifalda o llevar un tupé no necesita mi aceptación, yo tampoco necesito la suya. Debemos aprender a respetar a los demás, comprender que tu diversidad de creencias y dejar de lado los estereotipos y prejuicios, hay que aprender a vivir en un mundo que es diverso y que gracias a Dios no todos somos iguales y aceptar que la riqueza esta en la diversidad.

martes, 16 de julio de 2019

Acción suicida que repetiría mil veces.

Hola. Estoy enamorada de ti.
Me gustaría, al menos, poder decir que intenté que no pasase, pero es que ni siquiera sé en que momento ocurrió.
Estoy enamorada de ti y soy, últimamente, de las personas más felices del mundo porque echaba de menos sentirme así; reírme sin razones concretas, imaginar mil conversaciones que, probablemente, no tengan lugar, creer en la magia cada vez que me miras y enamorarme un poco más en cada abrazo.
Pero, también tengo miedo, muchísimo miedo, porque aquí dentro, a la izquierda de mi pecho, aún suenan cristales cuando bailo por la última vez que me sentí así, tengo miedo porque sé que pronto ya no estarás aquí, tengo miedo a que estos últimos meses pasen demasiado rápido, a buscarte y no encontrarte.
Y sé que esta va a ser un acción suicida, pero, no voy a pisar el freno ahora, voy a seguir enamorándome de cada arruga de tu rostro cuando te ríes o de las infinitas expresiones de tu cara sin pensar en que mañana tal vez no estás.
Ahora lo pienso y comprendo que era inevitable que no acabase así.
Yo ya había escrito de ti antes de conocerte y hasta hace poco ni yo misma lo sabía.
Y es que al final nunca soy yo quien te escribe, me abro en canal y dejo que sea el corazón el que lo haga tembloroso.
¿Cómo no me iba a enamorar de ti?
Tienes esa sonrisa que es como un gol en el minuto 90, abrazas cada cicatriz y cada miedo con tanto cariño que haces que nazcan flores ahí donde yo veía defectos; y tu risa, el maldito precioso sonido de tu risa tan escandalosa que siempre hace sentirme un poquito menos desastre para pasar a ser un poquito más especial a tu lado.
Que sonreírle al espejo también es poesía y últimamente lo hago todos los días como una niña pequeña ilusionada la mañana de Reyes, y entonces, bailo y canto sin parar, y pienso en ti, y sí, soy feliz, y sí, es gracias a ti.
Y lo siento, siento haberme enamorado de ti, siento no haberte pedido permiso para guardarte con cariño a la izquierda de mi pecho como un valioso tesoro, pero, ni siquiera yo supe evitarlo.
Tengo a mi lado ya el botiquín de primeros auxilios, así que no te preocupes, estaré bien, estaremos bien el día que ya no estés; dicen que si escribes de alguien, una pequeña parte de esa persona ya se queda a tu lado para siempre, ojalá sea verdad.
Sólo una última cosa: sé feliz por favor.
Me muero como te pase algo malo, como algún o alguna gilipollas no sea consciente de la persona tan jodídamente preciosa que tiene a su lado o como algún día te falten razones para sonreír, sinceramente, eso es lo que más miedo me da, que algún día necesites un abrazo, un "Todo va a salir bien" y no estar ninguna de las personas capaces de hacerlo cerca de ti.
En fin, sabes o, al menos, espero que sepas que aquí, alguien demasiado desastre, pero con más sentimientos que carne, se muere de ganas de llenarte de abrazos siempre que lo necesites.
Estar contigo es como escuchar tu canción favorita y empezar a llorar sin dejar de disfrutarla por la mitad al saber que se acerca el final y no podrás volver a escucharla hasta dentro de un tiempo.
Lo siento, siento no haber evitado todo esto, pero estoy enamorada de ti y de tu mágica manera inconsciente de hacerme sentir especial.
Te quiero (muchísimo) ♡
 

jueves, 4 de julio de 2019

Los disturbios de Stonewall

La madrugada del 28 de Junio de 1969 se dio en EEUU por primera vez una serie de manifestaciones de violento carácter por parte de la comunidad LGBT contra una redada policial en el pub Stonewall Inn del barrio neoyorquino de Greenwich Village.
Estas redadas policiales se llevaban a cabo de manera rutinaria cuyo objetivo era la detención de todas las personas no normativas (gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, dragqueens,jóvenes afemina-dos, prostitutos masculinos y jóvenes sin techo) y, posteriormente eran conducidos a psiquiatras para "curarse" mediante técnicas basadas en la tortura.
La existencia de otros movimientos sociales activos en ese momento como  el movimiento afroamericano por los derechos civiles, el movimiento hippie y las manifestaciones contra la guerra de Vietnam, así como el ambiente liberal de Greenwich Village hicieron posible que esa madrugada de 1969, Stormé DeLarverie, una mujer negra y lesbiana se subiera al furgón de la policía y le pegara un puñetazo a uno de ellos mientras todas las personas que estaban allí empezaron una revuelta contra el cuerpo policial.
Estos disturbios fueron apoyados por una gran muchedumbre de gente, continuando con ello los días siguientes y llegando a establecerse lugares para llevar a cabo estas manifestaciones sin miedo a ser detenidos.
Fue un año de continuos avances para la comunidad LGBT llegando a tener lugar el 28 de Junio de 1970 las primeras marchas del orgullo gay en las ciudades de Nueva York y Los Ángeles, conmemorando el aniversario de los disturbios de Stonewall.
Este año hace 50 años de esa madrugada y por eso mismo debemos seguir saliendo a las calles, por la valentía que tuvo cada persona que se enfrentó a la policía para decir: ¡Basta!.
Y, al igual que digo que en el feminismo no debemos luchar sólo por la mujer blanca heterosexual y de clase media, aquí tampoco debemos olvidar a las personas transexuales, de género no binario o intersexuales, hace 50 años ellos salieron a las calles por todos los miembros de la comunidad LGBT, no lo olvidemos.
No se está sólo defendiendo en esta gran manifestación la diversidad en orientaciones sexuales, sino también de identidades de género.
Última cosa, se tardó un año (1960-1970) en celebrar las primeras marchas del orgullo en NY y Los Ángeles, durante todo ese año se fueron dando pequeños pasos.
A día de hoy, se ha mejorado muchísimo la situación del colectivo LGBT, pero aún queda mucho por hacer y si sólo salís hoy a las calles no se va a conseguir nada.
Hoy hay que recordar todo lo que se lleva hecho, pero sin dejar de dar día tras días pequeños pasos para seguir avanzando.