domingo, 20 de julio de 2025

Noche de triunfos


Me gusta esto que siento, me gusta sentir tanto en los ratitos en que los miedos no están mirando, me gusta sentir como la vida explota en mi interior y como, cuando más pequeñita me siento, cuando creo haber perdido ya la partida, aparece en mí cierta valentía escondida que me hace volver a lanzarme sin miedo a las alturas. 
Te pediría un millón de veces más que bailaras a mi lado, que esta noche estás tan guapa que es imposible no perderse en tu mirada un ratito, y que sé que esto no es buena idea, pero me encanta sentirlo todo tan dentro de mí que hasta sigas estando de cierta manera mágica siempre aquí.
La magia siempre reside en los instantes más fugaces, en los más recónditos escondrijos de la cotidianidad... la encuentras en las miradas que son "casa", en las arrugas preciosas de rostros ilusionados o felices, en las manos que sostienen, acarician y cuidan sin necesidad de agarrar, en los bailes a solas, y también en los que son frente a alguien especial.
Hacía tiempo que no bailaba así, que no me sentía así; me siento cuidada, sostenida, sexy, deseada, amada y llena de colores mientras bailo; cierro los ojos para ver bien lo importante, cruzo los dedos y le suplico a cualquier dios que esto no sea un sueño.
Sé que ahí fuera aún queda mucho por curar, trabajar y sanar... pero aquí dentro siento que soy una persona nueva a la que me muero de ganas por conocer, a veces sigo echando de menos a quien fui tiempo atrás, pero cada vez soy más capaz de ver a esa versión pasada desde el amor y el agradecimiento por haberme cuidado tanto, no siempre escogió las mejores formas, pero todos sus pasos y decisiones siempre estuvieron encaminados a amarse o amar a otros y esto me hace sentir bien, creer tanto en el amor y haber sido suficientemente valientes como para ser hoy capaces de ir mirándo(nos) y descubriéndo(nos) de nuevo delante del espejo.
Los miedos siguen muy cerquita de nosotras, pero esta noche y durante estos bailes sólo me pierdo en miradas brillantes y preciosas mientras me abrazan o me observan con admiración y amor bailar sola como si nunca nadie ni nada nos hubiese herido.
Toda esta noche es importante, todos estos pasos son valiosos.

Confía, confía, confía...

Ojalá sea verdad eso de que hay sillas esperándote en mesas que aún ni conocemos.

Tengo amigas tan especiales que me emociona perderme en sus miradas y sentir que nunca fui una persona tan complicada como creía. 



jueves, 17 de julio de 2025

Ruido ensordecedor


Como una granada ensordecedora explotando en mitad de un completo silencio; ahí estaba, tu mirada nítida, formada por esos dos ojos color chocolate en los que tiempo atrás me gustaba perderme a distancia viendo como brillaban, son tan bonitos que siempre me era imposible no sonreír, mientras intentaba no dejar de mirar al suelo para que nadie me descubriera al hacerlo.
Pero esta vez era distinta, permanecí unos segundos solamente en ellos sabiendo que no era una buena idea, pero queriendo encontrar una última vez ese abrazo de despedida.
Algo aquí dentro se rompió un poquito más, es como si llevara por dentro unos puntos recién cosidos y acabara de respirar, la piel se tensa, siento un dolor punzante, y unas incontrolables ganas de llorar invaden mi mirada que ya acaba de soltarte, de nuevo.
"Ni se te ocurra llorar", "fría", "fría", "fría"... me repito continuamente mientras una lágrima acaba de deslizarse por mi mejilla. ¿Cómo cojones se supone que debo hacerlo si yo lo que quiero es ir a abrazarte una última vez?. Y es que me revienta la situación y el momento, porque mientras me alejo de ti, alguien aquí dentro no deja de gritar que no quiere irse, que quiere solo un ratito más... eres de ese tipo de personas que da igual el tiempo que pase, siempre querré quedarme cinco minutos más.

Me dicen mis amigas que este momento es el más doloroso, que luego ya va mejor, que es cuestión de acostumbrarse a la ausencia, yo sigo con la mirada fija en el suelo porque sé que si vuelvo a mirarte me pondré a llorar y me duele, joder que si duele, respiro como si estuviera bajo el agua y me quedara poco oxígeno.

Sácame de aquí, esto está a punto de saltar por las aires. 

Salgo caminando a ninguna parte por esa calle abarrotada de gente, el ruido de la misma regresa, pero sigo escuchando mi ritmo cardíaco acelerado, es como si el tiempo se hubiese detenido y ahora estuviera yendo más rápido de lo que recordaba. Mi amiga me coge de la mano y me la acaricia con ternura recordándome que ella sigue a mi lado. 

Juego con la tentación de darme la vuelta fantaseando con volver a coincidir con tu mirada, aún sabiendo que es una pésima idea, pero no sabes lo que me gustaría poder hacerlo una última vez como el día que te conocí, menudo brillo más bonito tenías. 

"No te des la vuelta", "no te des la vuelta", "no te des la vuelta"; consigo no hacerlo, pero algo aquí dentro vuelve a romperse un poquito más. Haz que deje de doler, me pide una niña asustada, no sé qué responderle, pero mis amigas me abrazan en silencio y eso me hace sentir algo mejor.

¿Qué acaba de pasar?

Te echo de menos, pero supongo que esto también pasará. 


miércoles, 2 de julio de 2025

Declaración de intenciones


Ahora mismo no estoy bien.
Ahora mismo no puedo con todo.
Ahora mismo me siento muy sola y triste.
Ahora mismo me siento perdida.
Ahora mismo me siento algo apagada
Y muy muy agotada.

Ahora mismo tengo miedo.
Ahora mismo mis miedos me controlan.
Ahora mismo mis inseguridades se hacen grandes.
Ahora mismo veo todo con un filtro blanco y negro.
Ahora mismo lloro más tiempo de lo que río.
Y me duele, me duelo en mitad de un duelo eterno.

Ahora mismo me cuesta tener energía.
Ahora mismo no duermo bien.
Ahora mismo no como bien.
Ahora mismo estoy en plena transición.
Ahora mismo me emociona cada muestra de amor.
Mis amigas me dicen "te quiero" y yo lloro porque me cuesta sentir que lo merezca.

Pero que ahora mismo esté así no significa que siempre vaya a estar así, esto también pasará y, aunque los miedos me dificulten tener una visión positiva acerca de muchos aspectos del futuro, me agarro a cierta esperanza o fuerza interna como mi faro en mitad de la oscuridad.
Lo único bueno de toda esta movida es que mi niña interna la he vuelto a sentir cerca de mí, me cuesta encontrar palabras de consuelo; intento decirle de manera convincente que todo irá bien, que ahí fuera encontraremos nuevos espacios y personas que nos querrán y cuidarán como nunca, pero que por favor no se olvide de quien lo está haciendo ya, que esta soledad molesta grita y miente mucho.



Ahora mismo mis miedos rugen.
Pero les demostraré que podré, como ya hice antes.

Ahora mismo mis inseguridades crecen.
Pero volveré a sentirme dragón, diva y reina.

Ahora mismo me siento sola.
Pero volveré del todo conmigo.

Ahora mismo siento que fuera no hay nadie.
Pero descubriré nuevos refugios y hogares.

Ahora mismo me odio por soltar.
Pero me agradeceré el haberlo hecho mañana.

Ahora mismo me siento rara.
Mañana volveré a sentirme especial.

Ahora mismo vuelvo a mi habitual segundo plano.
Pero volveré al centro, a ser la protagonista.

Ahora mismo cohibo mi rabia. 
Pero la usaré para volver al arte, o que él vuelva a mí.

Ahora mismo no puedo.
Pero te aseguro que podré.
Pero, esta vez, no me obligaré a poder sola.

Escucho ruido blanco al otro lado del teléfono...

¿Hay alguien ahí?



sábado, 28 de junio de 2025

Manchas, rayas y la ternura por todas partes

Ojos preciosos, bigotes elegantes, una nariz rosita y siempre humeda, y cuatro patitas estirándose lentamente cuando cogen confianza, la ternura vive aquí, en el interior de cada una de ellas, y se muestra hacia fuera de infinidad de formas distintas... como me gusta pasarme horas a su lado, me hacen olvidar un rato todo lo de ahí fuera y, la verdad, últimamente lo necesito bastante.
No hace falta hacer nada especial, ellas con su presencia lo llenan todo de luz y amor... dormir la siesta abrazadas, las noches junto a ellas, son de dormir poco, pero no me importa, porque bailar a oscuras con ellas en mis brazos, piel con piel, corazón con corazón, compensa cualquier cansancio del día siguiente. Algunos de nuestros bailes ya me los llevo aquí dentro guardados.
Si el mundo fuera un lugar justo, ellas se merecerían todos los mimos del mundo, sus golosinas preferidas y que cada una de sus siete vidas sea especial y llena de ternura y amor; el mundo no es siempre un lugar justo, pero al menos tengo el consuelo de que sus compañeros de piso sabrán cuidarles como merecen, ya lo hacen día a día...
Que suerte, y menudo regalazo, pasar estos días a vuestro lado y dejarme empapar por esta ternura y calor. Es curioso, porque aún estando sola no me he sentido sola, hace tiempo que la soledad me acompaña siempre, pero estos días se ha quedado fuera. 
En nada vuelta a la rutina, al caos, al ruido... ahí fuera hay mucho que ir gestionando y trabajando, pero aquí dentro me siento algo más ligera, como en el interior de una esfera en la que no puede entrar nada malo ni feo. 
Os quiero mucho, y me encanta observaros de cerquita, que suerte coincidir con vosotras, ojalá no tener nunca que despedirnos ni veros por última vez, pero me quedo tranquila al conocer las manos que os cuidan, quieren y miman cada día, estáis con los mejores. 
Os quiero mucho preciosas. 

lunes, 23 de junio de 2025

Entre bambalinas


Una de las cosas que más me gusta del teatro es todo lo que ocurre fuera de la mirada del público, ahí reside la verdadera magia y espíritu del teatro. 
Me encantaba hacer sobre el escenario lo que me diera la gana, jugar sin parar, soñar con los ojos abiertos y sentirlo todo bien adentro, es una sensación alucinante de la que jamás me cansaré.
Pero, el secreto de todo lo que soy capaz de hacer sobre el escenario reside en los laterales de este, entre bambalinas. 
En ellas, siempre estaban atentos el resto de actores y actrices; sus sonrisas, miradas de amor y confianza son las que me sostenían para que yo en escena me permitiera sentir y jugar tanto como pudiera. 
En la vida, me pasa algo parecido, necesito ver entre bambalinas a quienes me sigan acompañando y queriendo sin importar si las cosas fuera me salen bien o mal.
Me gusta sentirlo todo bien adentro y jugar ahí fuera a ser cada día alguien distinto, pero siento que solo soy capaz si en los laterales hay personas y miradas que me acompañen, me cuiden y me quieran hasta cuando todo ahí fuera salgan lS cosas mal.
Me gusta jugar en el escenario y fuera de él, pero solo sé hacerlo si hay personas entre bambalinas que den sentido y valor  a todo lo que ocurra en escena, y que sigan ahí cuando los focos ya se hayan apagado.

Esa es la verdadera magia y regalo de todo esto.

domingo, 15 de junio de 2025

Distancias que se esfuman, sonrisas que (re)conectan


Estamos a un montón de kilómetros de distancia, pero también a una sonrisa de volver a sentirnos a centímetros y en casa. Un clic es suficiente para sentirnos más cerca, y hablar ilusionadas de todos esos abrazos y aventuras que tanto hablamos en cada videollamada.
Aquí las cosas han cambiado demasiado, por dentro y por fuera, pero me resulta paradójico el sentir que tú ya lo sabes porque, de algún modo, una parte especial de ti sigue aquí durante todo el año, acompañándome y animándome a atreverme siempre a dar ese paso hacia delante cuando los miedos parecen más grandes y feroces de lo que son en realidad.
Ni te imaginas las ganas que tenemos de abrazarte, cuidarte y quererte de cerquita sin parar, desde que te fuiste los veranos pasaron a ser aún más especiales de lo que ya eran por saber que en cada uno de ellos tú vuelves a casa, con nosotras.
Me siento feliz cuando pienso en ti y en nuestra relación, porque sin saber exactamente cómo lo hemos hecho, logramos seguir estando cerca la una de la otra sin importar kilómetros ni tiempos. Poder seguir aquí, la una para la otra, y sentir que todo es tan real y natural me hace fantasear con la idea de que tal vez, a veces, sí se me da bien esto de las relaciones interpersonales.
Sentimos ya la cuenta atrás, es imposible no sonreír al imaginarte en la zona de llegadas del aeropuerto con tu cansancio acumulado, pero también con tus ganas de decir "sí" a todo mientras sea juntas. 
Probablemente, como cada año, el verano pase demasiado rápido y el tiempo a tu lado se sienta demasiado escaso, pero no importa, porque también habrá instantes en los que parecerá que todo sigue exactamente igual, y en los que parecerá que todo se ha detenido para regalarnos esos cinco minutos más que siempre me faltan a la hora de despedirnos.
No has llegado y ya te sentimos aquí, a la izquierda de nuestro pecho, pero sé que esto no es porque estés a punto de llegar, sino porque en realidad nunca te fuiste del todo. 
Es lo que pasa con las personas a las que quieres mucho y de verdad, que una vez que entran ya es imposible que se vayan del todo.
Jamás me acostumbraré del todo a todos estos kilómetros de distancia, que ganas de eliminarlos de nuevo.
Nos morimos de ganas de tenerte ya aquí.
No tardes, o no mucho. 

viernes, 13 de junio de 2025

La casa de la abuela, la casa Campoamor y las casas más ricas de la ciudad

Hace años, demasiados, mis padres y yo íbamos cada verano y cada Navidad a Galicia para juntarnos alrededor de esa gran mesa llena de marisco y celebrar juntos las fiestas. 
Salvo mis padres y yo, el resto de mi familia es toda de Galicia.
Esto hacía que el día en que salíamos de Madrid a Galicia en coche toda mi familia estaba pendiente de por dónde íbamos y cuánto tiempo nos quedaba por llegar. Mis primas, impacientes porque llegase, me hacían videollamadas o me pasaban fotos de la comida que la abuela estaba preparando, mi abuela nunca dejaba a nadie sentarse en la mesa ni empezar a comer hasta que no llegásemos.
Echo de menos algo parecido con esto; que alguien esté pendiente de si me queda mucho para llegar a casa, que me pregunten si he comido y que me digan que no han empezado a ver la película porque quieren que llegue yo antes, echo de menos sentir que pertenezco a alguna casa, me gustaría ir formando mi propia familia, una en la que haya personas que me amen y que me tapen si me quedo dormida en el sofá, echo de menos sentirme cuidada, aunque nunca lo consiga poner demasiado sencillo.
No quiero promesas en el aire ni que me deseen que todo me vaya muy bien, afirmando que me lo merezco más que nadie, quiero que alguien tenga ganas de quedarse aquí de manera indefinida y construir esa casa en la que no haga falta estar ni bien ni calzado. 
A veces vuelvo a pensar en la posibilidad de que yo no sirva o no valga para esto, para esos cuidados, ese amor y esa familia... me asusta pensarlo, intento creer que no es así, pero me gustaría sentirme más acompañada, y que alguien me pidiera que le acompañase al médico a por unos resultados importantes, que le acompañara a hacer la compra o que fuera haciendo la cena porque estoy llegando.
Mierda de tristeza.

lunes, 9 de junio de 2025

Viaje a las estrellas de ida y vuelta

No me arrepiento de nada; es más, me atrevería a decir(te) que siento cierta alegría y liberación propia de haber salido de esta habitación, en la que te esperaba para hablarte de mí, y enseñarte todos mis hobbies y mis cajas de colores, me hubiera encantado hacerlo, pero las cosas no siempre nos salen como hubiéramos querido, y yo soy la primera que vi el muro y decidí acelerar, fantaseando con atravesarlo como por arte de magia. 

Una niña pequeña que te observaba con cariño me pregunta llorando que qué ha hecho mal o que si lograremos hacer nuevas amistades en este nuevo mundo, le beso la frente intentando esconder bajo la cama dolor y tristeza, le digo que lo hemos hecho muy bien, y que hacerlo bien no siempre es sinónimo de que salga bien, pero que no piense en que es complicada, que no lo es tanto como parece si se tiene el tiempo y la energía suficientes para descubrirla. 

Me tumbo en la cama, me rompo a llorar y de mis entrañas sale un "no quiero irme todavía, quiero esperar un ratito más", pero el dragón de mi castillo me contrasta diciéndome que eso ya lo ha escuchado antes; entonces respiro, descubro que lo hago un poco mejor, un poco más que estas últimas semanas, sonrío sin dejar de sentir este dolor, porque algo me dice que lo he hecho bien o, al menos, lo mejor que podía. 

Sigo teniendo mucho miedo a todo lo que descubro dentro de mí y a mi alrededor, pero también he vuelto a encontrarme con una niña preciosa, me ha hecho pintarme de nuevo la cara de colores, estamos juntas de nuevo, y esto me da mucha confianza y esperanza al mirar al futuro. Aunque, también me gustaría conocer a alguna persona más allá de grandes fiestas de superficialidades y artificios grandilocuentes e innecesarios. 

Me gustaría en este nuevo mundo conocer a personas que me ayuden a buscar mi móvil si se me pierde en la fiesta, que me pregunten por los resultados del médico, que me propongan unas cervezas a la salida del trabajo y que me tapen con una manta si me quedo dormida en el sofá, últimamente me paso más tiempo fantaseando con un abrazo o un beso en la frente que con un polvo, ando más sensible de lo normal.

Se acerca el verano y, con ello, varias amigas importantes volverán a llenarme de mimos y cuidados, no se hacen ni la menor idea de lo que les echo de menos; he decidido que en verano seguiré volviendo a sacar a esa niña preciosa a bailar, hacía tiempo que no lo hacíamos, pero lo estamos volviendo a hacer y estoy feliz de verla sonreír al hacerlo. Baila, abraza, besa, habla y ama como si nunca nadie le hubiese hecho daño, es una de las cosas que más admiro de ella, ojalá nunca pierda esa capacidad de transformar dolor y tristeza en colores y emociones preciosas.

Lo siento, siento muchísimas cosas aquí dentro, no todas agradables, pero las siento haciéndome sentir viva, demostrándome que lo estoy, que sigo respirando hondo antes de salir de nuevo a bailar sin parar. 

He salido de esa habitación en la que te esperaba; fuera hace algo de frío y un montón de monstruos me gritan cosas horribles, pero fuera también empiezo a visualizar campos enteros de flores preciosas y, aunque me gustaría sentir a más personas bailando conmigo en el día a día, he vuelto a mis bailes, y eso es buena señal.

Sigo respirando, me rompo y me (re)construyo de nuevo mientras sonrío frente a la chica del espejo. 

Le pronuncio un "te quiero", se emociona al escucharlo y pronuncia un "te echaba de menos".

Quiero pensar y confiar que algo aquí dentro y fuera va mejor de lo que parece. 

No me arrepiento de nada porque he podido columpiarme desde tu sonrisa y ver unas vistas preciosas, volvería a hacerlo sin dudarlo, aún sabiendo que todo termina así, solo por soñar un rato más con que puedo llegar hasta las estrellas. 

No quiero dejar nunca de creer que puedo lograrlo. 


jueves, 5 de junio de 2025

Mi gato quiere matarme

 Mi gato quiere matarme; voy por la séptima vida y yo sigo entregando corazón y entrañas a manos expertas en agarrar, pero no en acariciar.

Mi gato quiere matarme cada vez que por la noche decido hablarle a la luna de ti, en vez de dormir y abandonar este barco en el primer bote.

Mi gato quiere matarme cada vez que lleno mi cabeza de fantasías y planes de futuro, en vez de su cuenco con pienso.

Mi gato quiere matarme cada vez que vuelvo a escribir(te) cartas de amor que nunca leerás, en vez de aceptar que jamás te interesó demasiado lo que escribiera o dejara de escribir.

Mi gato quiere matarme cada vez que bailo en el comedor nuestras canciones mientras lloro, siempre intenta con sus maullidos consolarme.

Mi gato quiere matarme porque esta es mi última vida, mi última oportunidad de salir sin demasiados daños. Y yo sigo aquí, esperando esa despedida o ese regreso por tu parte, sé que no lo habrá.

Mi gato quiere matarme porque piensa que soy una insensata, y porque prefiere ser él quien con sus arañazos me mate, en vez de que sea la incertidumbre la que poco a poco me vaya rompiendo.

Yo desapareceré, no te negaré que no haya fantaseado con que aparezcas cuando esté a punto de irme, sé que no lo harás. Pero, cuando lo haga, aquí dentro quedará un corazón que amó, que se rompió y que, cuando vio el final de la carretera, aceleró creyendo que el amor le salvaría, marcarme un "Telma y Louise" en toda regla, si me voy que sea a lo grande.

Para la mayoría seré recordada como esa irracional solitaria asesinada por su gato, para ti se que seré esa oportunidad de saborear la vida que nunca te atreviste a probar.

P.D: No le des más comida al gato, ya comió de sobra. Ah!, riega las plantas, intenta que ellas no se te mueran también. 

martes, 27 de mayo de 2025

Puñado de fantasías

Ayer soñé que bailaba una balada lenta, estaba con los ojos cerrados, me asustaba abrirlos y descubrir que no era real; pero, de manera real o imaginaria, bailaba sin parar, mi sonrisa volvía a ser columpio de sueños y fantasías apoderándose de mí, y mi niña interna se rompía a llorar al verme, al vernos, de nuevo como si todavía no le tuviéramos miedo a nada.

Recuerdo que no me costaba hacerlo, que hasta me permitía, con mayor facilidad de la habitual, dejarme llevar por esa canción que tantas otras veces me había hecho tan sólo llorar. Mi cintura jugaba en el espacio a dibujar círculos y pequeños recorridos de colores, mis pies fantaseaban a ser bailarina y dragón a la vez, y mis manos creaban historias emocionantes que solo yo sentía por dentro.

Me gustaba la sensación de sentirme capaz de hacerlo sola, hacía tiempo que no lo lograba y lo echaba de menos; no sé si lo hago bien o mal, no creo que lo haga demasiado bien, pero me divierto jugando a ser distintas personas y seres mágicos sin dejar de ser yo. Parecía tan real que hasta me sentí estúpidamente ridícula al pensar en los meses anteriores, en que creía que no volvería a encontrarme; pero ahí estaba, en mitad de ese campo, respirando profundamente, ahora que la tristeza me había dado una tregua o me había dejado salir de casa un rato.

De pronto, un sonido molesto interrumpió el baile, intenté abrir los ojos, pero la luz me dificultaba los pobres intentos, cuando logré hacerlo me encontré tumbada en mi cama con cierta tristeza durmiendo bajo ella, no sé cuánto tiempo lleva aquí, pero a veces lo siento como quinientas noches. Es demasiado pronto para ponerme a llorar, así que me he tomado este sueño como una especie de señal mística de que las cosas van mejor de lo que parece.

Luego, medio dormida aún, extendí mi mano y recorrí mi cama con ella, durante unos segundos fantasee con la idea de encontrarte en algún rincón, no te negaré que me hubiera gustado hacerlo, pero sonreí pensando en ti y en la ridícula idea de que tú estuvieras pensando en mí en ese instante.

A veces un puñado de fantasías hacen que todo lo malo pese un poquito menos.

miércoles, 21 de mayo de 2025

Soledad rutinaria


Me gustaría sentirme más cuidada, más acompañada y más visible cuando estoy triste o apagada; me gustaría poder romperme más en manos que sean expertas en sostener y acariciar.
Y sé que es contradictorio, porque es en estos momentos cuando más esfuerzos solía invertir en ocultarlo ante todos, haciéndoles creer que lo tenía todo bajo control o que yo sola podía, pero no es verdad, no tengo apenas nada bajo control, o así lo siento, y yo sola no puedo con todo esto de aquí dentro; necesito y quiero del otro, y esto me asusta mucho, pero también me hace sentir más humana, más real.
Quiero que me sorprendan a la salida de mi trabajo con un ramo de flores, que me pregunten qué tal me fue el día y que me escuchen sin importar si se hace tarde. Quiero que me pidan uno de mis audios eternos tan solo porque les gusta escucharme, que me confiesen que ellos también estuvieron así de perdidos, y que eso no implica haber perdido todas aquellas cosas que me gustaban de mí, quiero un beso en la frente, por favor. Quiero que se sienten a mi lado si todavía no soy capaz de volver a bailar, quiero que me pregunten si he comido, quiero que me tapen con cariño cuando me quede dormida en el sofá, que les merezca la pena el viaje por verme 5minutos, que me sujeten el pelo al vomitar, que no teman mostrarse intensos porque saben que yo soy igual o peor. Que si tengo pesadillas o hay tormenta me abracen aún más fuerte, que me inviten a ese ColaCao los días negros, y hacer de cada día bueno una fiesta de colores, que me hagan sentir que este espacio también es mío, que durante unos minutos me hagan sentir que acabo de llegar a casa, por mí y por todas mis versiones anteriores, aquellas que aún, a veces, me hacen sentir que soy demasiado complicada o que no sirvo ni para conectar ni para recibir ese amor y cuidados. Me niego a darles la razón, que mis ritmos y procesos sean distintos no hace que no merezca la pena el camino.

En definitiva, quiero que alguien siga aquí cuando las luces se hayan apagado y el evento haya terminado, ¿hola?, ¿hay alguien ahí?.

Y no me niego a reconocer que parte de toda esta movida, de todo este proceso, sea más solitario, últimamente me cuesta lo de estar conmigo misma, sé que hay bosques en los que sólo yo puedo entrar, pero me gustaría sentir más, en el día a día, que cuando salga de ese bosque habrá personas deseando cuidarme y quererme. 

Se siente como si mi mayor miedo y mi mayor fantasía se acabaran de besar, no sé exactamente como describirlo, pero lo siento todo el rato aquí dentro.

Me acaban de volver a hacer la maldita pregunta, "¿cómo estás?", y yo lo que quiero es no tener tanto miedo a lo que vendrá después si contesto algo distinto a ese rápido y sencillo, pero hipócrita, "bien".