lunes, 9 de enero de 2023

La percepción de un corazón sin miedo

 

No sé cómo hablar contigo, sobre todo porque siento que tú o las situaciones relacionadas contigo me han dolido mucho, he tenido mucho miedo y a veces he llegado a pensar si el problema estaba en mí o en en mi forma de percibir las cosas, o si fue por el contrario estaba en ti y en tu aparente falta de capacidad de observar el daño que puedes hacer a terceros al creer que la vida es como una selva en la que te hacen daño o haces daño, no quiero entrar en esto, no quiero llenar mi percepción de juicios negativos o de tener un locus de control externo que me deja en una posición pasiva, probablemente podríamos haber hecho algo mejor las cosas, debimos hablar más, conocernos más para ser dueños de nuestro propio capítulo o historia, pero preferimos no hacerlo, lo siento, debería haberte explicado mucho antes cómo me sentía y no lo hice, culpa mía o mejor dicho, responsabilidad nuestra.

No te voy a decir nada en cuanto a sentimientos ni mucho menos juzgarlos, soy la primera que se quedó embobada al verla sonreír, entiendo perfectamente que a ti te haya pasado lo mismo, es imposible no querer besarla de nuevo después de hacerlo por primera vez, pero los sentimientos son una cosa y lo que haces con ellos es otra, si sabíamos que me dolía, que no podía con esto, que me sentía que me perdía... ¿por qué no nos hablamos antes para no lastimarnos?, ¿dónde estaba yo en tus planes futuros?, no pretendo estar en ningún plan ni en un espacio en el que no me quieran, de verdad, pero me hubiera gustado que me tuvieras un poco más en cuentas a veces, ¿es este un plan estratégico para comprobar hasta que punto era capaz de aguantar?, no quiero pensar eso, prefiero pensar en que los sentimientos te impidieron ver más allá de las fronteras de tu reino, me gustan más las historias en las que la gente no es mala, sino que actúa con demasiada rapidez o sin demasiada cabeza. 

Realmente siento que esto haya terminado así, no sé cómo podría haber terminado, pero me siento un poco responsable de tu malestar, algo que tal vez no debería sentir, pero siento como si la causa de tu sufrimiento fuera mi existencia o mis reglas y límites, lo siento, si pudiera tal vez lo hubiera intentado, aunque no estuviera segura, pero no pude, me sentía agotada e invadida por miedos e inseguridades y necesitaba sostenerme en algún ancla que me proporcionara cierta seguridad. 

Yo también estoy enamorado de ella, y como te he dicho antes, no pretendo estar en ningún espacio de ella que no quiera, lo único que ha ocurrido es que ella me dijo que quería probar, que ella me quería, que ese "hogar" quería que siguiera siendo yo, y yo frente a esto y frente a un amor, tal vez excesivo por ella, quiero tratar de volver a formar con ella el equipo y el hogar que éramos, pero no te preocupes, el amor no me ciega, o no del todo, sobre todo lo que quiero es que ella sea feliz, quiero que me siga eligiendo a mí en su libertad, pero si un día decide buscar su hogar en otros brazos, los tuyos o el de otra persona, entonces no tendré ningún problema en retirarme si veo que no puedo seguir estando bien a su lado.

No me gusta hablar de gente buena y mala porque ni las buenas son tan buenas ni las malas tan malas, no creo que seas mala persona para nada, me dolería decirlo y sentir que me equivoqué contigo, solo creo que encontraste hogar y "casa" en unos brazos que son difíciles de soltar, por eso, a pesar del dolor, entiendo que quieras seguir a su lado y que tal vez por tus sentimientos te cueste ver más allá de ese sillón de tu casa donde ella te espera viendo la televisión 

Fuera de tus fronteras había alguien que, aunque no era tan bonita como ella, también quería conocerte y escucharte, pero tienes razón, tampoco te lo puse fácil, debí haber hablado contigo mucho antes y no lo hice, así que lo siento, espero que un día de estos puedas vivir esa preciosa historia de amor con ella si así lo quisiera o con otra persona; aunque digas que no sabes cómo ligar tú sí sabes cómo hacer que las personas se sientan cuidadas y amadas cuando están contigo y, a pesar de todo, te mereces que las cosas te vayan bien. 

Un abrazo y lamento el daño causado. 

Escribiendo...


Muéstrame tus escondites, háblame desde tu verdad, desde tu emoción y tus sentimientos, prometo no asustarme, prometo estar contigo si de verdad quieres que esté contigo. Dime qué piensas antes de dormirte, cómo te sientes, qué quieres, qué podemos hacer, si podemos hacer algo y por qué quieres quedarte aquí, ¿de verdad quieres?, odio estar así, yo odio mis dificultades actuales para poder confiar del todo, paso horas en alerta tratando de prepararme para un golpe que tal vez ya haya recibido o que tal vez no llegue, me cuesta entenderte y comprenderte. No sé cómo hubiera hecho las cosas, pero te aseguro que no hubiera sido así, pero a estas alturas de la película... ¿qué diablos?, sé que ninguna de nosotras ha estado en una posición fácil, 
¿Y ahora qué? 
Siento un dolor constante e intenso aquí dentro que me hace mucho ruido y me hace ver todo en diferentes tonos de gris, me da rabia porque no me gusta estar así, pero también estoy aquí porque quiero intentarlo hasta el final, porque sigo enamorada de esa chica preciosa que ahora me dice que me quiere con los ojos llorosos, sí quiero poder arreglar esto, cambiar muchas cosas y volver a encontrar el "hogar" en unos brazos y no en un lugar especifico, quiero volver a respirar sin llorar de por medio, quiero paz, tranquilidad, cuidado y mucho amor, ese que se esconde en algún lado, quiero creerte cuando me hablas o cuando me mimas, pero cada vez que lo hago se estira la piel de varias heridas y me duele un poco, aquí dentro tengo a una niña preparándose para lo peor, sin saber si lo peor ya pasó o pasará, le beso la frente, le abrazo y le digo que pase lo que pase yo estaré con ella, que lo hemos hecho lo mejor que pudimos y que ahora ya no depende tanto de nosotras, ella me respeta los tiempos, a veces mis amigos me recomiendan ese tiempo y a veces me lo permito. No sé cómo estoy exactamente, estoy agotada, sí, pero me gustaría creer que este tiempo nos ayudará a estar bien de nuevo, aunque sea de otra manera, a caminar de la mano por Ópera otra vez, a ver las estrellas y pasar más tiempo mirándonos entre nosotras que allá arriba y terminar cenando en nuestro restaurante favorito sin dudas ni miedos ni inseguridades que nos hagan sentir solas; mi amor, aquí estoy, y sí, son días complicados, pero pase lo que pase aquí estoy, ojala todo fuera mas fácil, ojala hubiera sabido parar antes, pero llegados a este punto hazme el favor de cuidarte y quedarte a remodelar nuestra casa solo si de verdad sigues, quiero que esta sea tu casa, nuestra casa.
Te amo prechiocha 

domingo, 8 de enero de 2023

Cayendo


Así que esto es lo que se siente cuando están a punto de romperte, ¿no?.
La verdad que entiendo que se diga así porque la sensación es como romperse en más y más pedazos según va pasando el tiempo y según vas dándote cuenta que te has pasado de más queriendo sin control, y que tal vez no habría venido mal cierta precaución; están siendo horribles estos días, me levanto y me cruje hasta el alma del dolorcito en el pecho, el día se me hace larguísimo e intento abrazarme fuerte, siento que me está a nada de reventar la granada que tengo entre mis manos, siento que estoy a punto de caer, pero al menos siento como si tuviera una pequeña gran piña de personas que me gritan desde lejos que lo he hecho bien y que ahora toca descansar, cuidarse y curarse también. 
No podemos controlar lo que otras personas sienten o dejan de sentir, no podemos poner barreras al amor, pero lo que sí podemos es cuidar a las personas antes de que estas acaben explotando sin control y sin freno, me duele, me duelo y me dueles porque yo pienso en todo esto y yo no habría actuado así, yo no te habría llevado al límite, yo habría movido tierra y mar por cuidarte y seguir teniéndote a mi lado, pero tienes razón, no te avisé, no grité ni me quejé ni te advertí de nada, te aseguraba que yo podía con esto, que sólo era tiempo y capacidad de gestión, te intentaba transmitir alegre una falsa tranquilidad diciéndote que disfrutases de tu libertad, que yo me encargaba de todo, por ahí lo hice mal, debería haberte pedido una pausa, un tiempo muerto o un tiempo para ti, para mirar juntas qué había dentro del lado izquierdo de tu pecho y que así las cosas hubieran sido algo más fáciles, cuéntame ahora, ¿Qué hay dentro de tu pecho?, ¿Cuál es tu verdad?, no te preocupes amor por lo que puedas encontrar, estoy preparada para descubrir que tal vez ese día contigo si era una despedida. 
Una de las peores cosas de estos momentos es que en ocasiones me pregunto que hice mal o si podría haber hecho algo mejor para no estar ahora así, siento mucha desconfianza, mucha rabia y mucha tristeza dentro de mí, pero intento seguir respirando y abrazarme fuerte porque sé que pase lo que pase me voy a necesitar. 
Me has hecho daño, me he hecho daño y me duele, la mayoría de personas de mi entorno me dicen que de buena soy tonta y el resto me alaban la fortaleza o valentía, ¿en qué momento el amor pasó a consistir más en ser fuerte o valiente que en ser feliz?.
Para no querer romper ninguna pareja lo has hecho de puta madre, y lo siento, tal vez te estoy hablando desde el miedo y la rabia, pero ojalá hubieras sabido frenar un poco tus sentimientos y ver cómo estos me llegaban a mí, que lo entiendo, que entiendo que cualquier persona con un poquito de cabeza no quiera separarse de alguien como ella, es preciosa y me siento realmente afortunada de lo que hemos vivido en el caso de que esto sea una despedida, pero me hubiera gustado que nos hubiéramos atrevido a hablar más. 
No tengo ni idea de qué va a pasar, la incertidumbre y la sensación de que se viene un gran golpe me hace mucho daño cuando por fuera está todo en silencio, pero la verdad yo lo he intentado con todas las ganas del mundo, yo sí quería y quiero ese futuro a tu lado, pero pase lo que pase no me arrepiento de haberte querido como lo he hecho, que suerte he tenido. 
Ojalá habernos cuidado y querido mejor, ojalá no haber llegado hasta aquí, ojalá haber podido confiar más en ti, ojalá que me hubieras demostrado algo más, pero amor mío, pase lo que pase te quiero muchísimo.


sábado, 7 de enero de 2023

Respirando


Todo esto no puede acabar así, me niego, no quiero esto, por favor dale al botón de off, esto duele demasiado y me dificulta conciliar el sueño; ¿en qué momento nos perdimos?, ¿qué ha pasado?, tengo mucho miedo y el cuerpo lleno de tristeza y dolor, con solo rozar cualquier parte del mismo escuece, me duele el querer demasiado a quien a veces dudo de si me quiere bien, quiero creer que sí, que me has querido y me quieres todo lo bien que has sabido, quiero creer que la persona de la que me enamoré sigue ahí dentro, intentando encontrar la salida de un laberinto de sentimientos complicado, pero ahora me miro a mí y me siento que estoy recogiendo los restos de un amor que ya no es tan fuerte como antes o que ya no es suficiente para encontrar la forma de seguir queriéndonos. 

Joder, yo te quiero, te sigo queriendo igual o más que el primer día, pienso en nuestra primera cita o en la forma en que me coges de la mano y me muero de ganas de que mi futuro sea así, agarrada de esa mano, pero también quiero ver esa emoción y esas ganas en ti, también quiero que pienses en mí y notar que el tiempo que llevamos significa algo a la hora de sentir, no lo sé, pienso y pienso y nunca llego a nada concreto, acabo golpeando la pared con mis manos negándome a todo esto, que no puede acabar así, que no quiero tener que soltar todo este amor que siento, no así. 



martes, 27 de diciembre de 2022

Un día raro

 

A veces no me gusta ser como soy, me siento culpable y algo decepcionada conmigo misma, pero al final caigo en la cuenta de que no me queda otra que aceptarme también en este modo, aceptar mis miedos e inseguridades y aceptarme siendo vulnerable para comprobar que no me muero, que esto es tan natural y necesario como la vida misma.

Confío en ti, en mí y en el amor que existe entre nosotras como mi mayor armadura para cuando los miedos acechan de nuevo, intento respirar profundamente y agarrarme a ese sentimiento con fuerza, repetirme mi mantra en la cabeza y dejarme cuidar por otros, aceptar que si el amor debe seguir una norma es la de ir agarrado de la mano de la libertad y tener el enorme honor de que en esa libertad yo siga siendo "casa" entre tantos estímulos, pero a veces los miedos muerden con fuerza y se me abren viejas heridas de historias pasadas, de versiones pasadas de mí misma.

A veces querer a alguien con todo tu corazón puede llegar a ser algo complicado y duro cuando también tienes que gestionar varias cosas a la vez, pero si de algo no me arrepiento ni me arrepentiré nunca e de querer a esa chica tan bonita que me sonríe con todo mi corazón, jolín, que guapa es, estoy tan enamorada de ella que a veces hasta me cuesta creer que ella haya querido quedarse en alguien como yo.

Voy a paso a paso, con mucho miedo provocado por una incertidumbre agotadora, pero también con el corazón lleno de amor, el mismo con el que nos miramos antes de quedarnos dormidas, quiero ser su casa y que ella sea la mía, y quiero ganarle esta vez a los miedos para no dudar de que haga lo que haga en su vida acabará siempre queriendo volver a casa. 

martes, 20 de diciembre de 2022

Volver a construir

 

Quiero un amor al que para poder acceder sé que debo deconstruir muchas cosas, romper los cimientos y las bases de aquel amor al que nos hicieron creer que todos debíamos aspirar. 

Siento mucho miedo, frío, en ocasiones soledad y en muchas otras un dolor punzante producto de los otros tres elementos, me tiembla el corazón cuando siento mucha alegría o mucho miedo, últimamente no me deja de temblar y en ocasiones acabo realmente agotada.

Te quiero libre, y en tu libertad te quiero conmigo, quiero aprender a hacerlo, poder respirar bien, estar tranquila y que todo esto no me genere tantas dificultades, pero te quiero libre y te quiero siendo feliz porque no se me ocurre representación más bonita que esa de creer en la justicia y en que cada uno recibe lo que da, te quiero feliz y llenita de amor, te quiero feliz y llenita de sueños, te quiero feliz y llenita de ilusión y, dentro de todo esto, de tu libertad y tu historia, te quiero conmigo creyendo ambas fielmente en que esto que sentimos es de verdad, es real y es la razón más fuerte y poderosa para querer volver a casa siempre.

Pero me cuesta, los miedos me hacen sentir vulnerable en muchos momentos y en ocasiones temo que hayas encontrado un rincón más calentito, unos brazos que te mimen mejor y una casa donde las cosas sean más fáciles, y entonces lloro del miedo que experimento pensando que tal vez ya no vuelvas o no te acuerdes de que aquí estoy yo esperando a que me digas que has llegado bien a casa, el temor se mezcla con una sensación tan bonita como dolorosa de querer que seas feliz aunque algún día pueda ocurrir que eso signifique no estar conmigo, y entonces intento gestionar todo esto pero son como granadas explotando y yo solo corro salvaje a mi habitación para abrazar a esa niña pequeña de debajo de la cama y pedirle por favor que confíe, que se agarre al amor que ella siente y al que sienten por ella y que confíe un poquito más, que pronto terminará todo, que pronto sabremos volver a encontrar nuestra propia paz y equilibrio.

No está siendo fácil en muchas ocasiones, pero os contaré la parte menos fea, la parte más bonita de todo esto; tiene una sonrisa que un día la bauticé como uno de mis rincones favoritos, unos ojos que brillan como estrellas cuando está feliz y una esfera de magia a su alrededor cuando se siente querida, le beso, me besa y sonreímos a la vez mientras nos damos ahora un beso de esquimal, agarra mi mano y me regala un "Te quiero", ¿cómo no voy a quererla?, le quiero libre y en su libertad quiero que siga contando conmigo, que me vuelva a decir que me quiere, que está enamorada de mí, que es feliz queriendo y ofreciendo parte de su magia a otros, pero que será aquí dentro uno de los lugares en los que siempre podrá decir eso de: "Ya estoy en casa", y que siga queriendo volver a casa y seguirnos queriendo como la manifestación más bonita de que todo esto es real y que nada ha cambiado. 


sábado, 10 de diciembre de 2022

Batalla contra los miedos de siempre


Se retuercen de dolor, se enfadan, golpean y arañan justo en las zonas de mi cuerpo más sensibles mientras se reproducen velozmente llenándome el horizonte de visiones catastróficas acerca del futuro y mi cabeza de feroces pensamientos que tienen la clara intención de hacerme escapar o de volver a enjaularme yo misma en esa jaula de barrotes de hierro creyendo que así estoy más protegida del mundo. 
Me gritan, me golpean, me insultan y me amenazan a la vez que destrozan durante unos minutos todo mi alrededor dejándome desnuda en mitad del caos. 
Tengo frío, mucho frío, me tiemblan las piernas, me cuesta respirar y lloro delante de ellos sin querer por la rabia y el pánico que siento, ellos aprovechan estos momentos de aparente debilidad para hacerse fuertes y golpear con más fuerza; "nadie te va a querer durante mucho tiempo seguido", "es una chica demasiado guapa para que se haya fijado en alguien como tú", "probablemente no tenga ningún interés en conocerte y lo único que quiere es follar contigo", "tú no vales para esto de relacionarse con las personas", "si te sigues mostrando ante otros te acabarán haciendo daño", "vas a hacer el ridículo como siempre haces".
Cada mensaje que me lanzan es una feroz espada que lanzan a gran velocidad hacia el lado izquierdo de mi pecho, me repito sin parar "me están mintiendo", "me están mintiendo", "me están mintiendo", pero aún así consiguen darme justo en el centro de la diana y aquí dentro me duele hasta respirar después de cada golpe, ellos lo perciben y me vuelven a obligar a entrar en esa jaula de barrotes de hierro indicándome que es por mi bien, que ahí dentro no me pasará nada malo, yo les miro dudosa y atemorizada con los ojos aún llorosos, pero sin ninguna pizca de intención de tirar la toalla y les digo: "Si me meto ahí dentro tampoco me podrá pasar nada bueno, así que me quedo aquí fuera pese a los riesgos que ello conlleve." 
Pego mi grito de guerra, crezco al hacerlo, agarro al miedo de la mano estando más asustada de lo que he estado en toda mi vida y con la rabia y las ganas de vivir que tengo les digo: soy mucho, valgo mucho y merezco mucho, y tenéis razón, ahí fuera hay personas que me van a reventar, que me van a agarrar del corazón y lo van a estampar contra el suelo, pero también hay muchas otras personas que tengan tantas ganas de acostarse conmigo como de mimarme y cuidarme el corazón, así que me quedo aquí fuera por mí y por ellas, yo no soy más que nadie, pero tampoco soy menos y os aseguro que no me vais a volver a convencer para encerrarme en esa jaula de hierro por miedo a la vida, elijo vivir, me elijo a mí con todo aquello que me hace ser tal y como soy, me doleis y me hacéis daño cada vez que aparecéis, pero no pienso rendirme.

Silencio durante unos segundos y deciden marcharse, sé que no han desaparecido, sé que volverán en momentos futuros y que volverán a golpear fuerte, pero respiro hondo e intento cuidarme para estar fuerte cuando decidan volver, sé que algún día dejarán de visitarme.

Queridos miedos; aquí os espero, me elijo a mí siendo valiente para mañana ser feliz, elijo la vida, elijo vivir, independientemente de los riesgos que ello conlleve. 


domingo, 4 de diciembre de 2022

Esto es para ti

 

Hola abuela, te echo muchísimos de menos; en Madrid ya están las luces puestas, la gente compra sus regalos y se prepara para las distintas reuniones familiares a la que irá, y yo, en mitad de toda esa muchedumbre de gente, solo pienso en ti y en lo increíble que sería que pudieras bajar unos minutos y darme un abrazo, te prometo abuela que últimamente los necesito recibir casi todo el tiempo y el tuyo sería el puto mejor regalo de estas navidades, y disculpa que ya sé que no te gusta que use palabras feas a la hora de expresarme, pero abuela, te echo mucho de menos tanto que duele, tu ausencia va haciéndose más notable según avanza el tiempo y según llega más y más la navidad, fiestas que la verdad no tengo ganas de vivir, necesito subir a Galicia, que mi padre deje el coche en el garaje, que mi madre y yo lleguemos a tu portal diciéndote que somos nosotras y que tu voz a través del telefonillo ya suene más feliz, y abrir la puerta de tu casa, de la casa de la abuela, y escuchar el sonido de tus zapatillas por el pasillo corriendo a vernos de nuevo porque nos echabas de menos, aunque siempre dijeras que tú estabas bien viendo tus programas de televisión.

Y abrazarte por fin, dejarnos rodear por esos brazos gorditos y esponjosos, sentir el calor de tus mejillas y la textura de esos pliegues de tu cara de tanto reír que te hacían tan bonita, aunque tú no quisieras verlo, y que me digas después lo guapa que estoy y las pintas de perroflauta que te traía, abuela ojalá me pudieras decir esas dos cosas de nuevo en persona, ojalá quedarme dormida en el sofá del comedor y que vinieras rápido con varias mantas a taparme, ojalá que la cocina oliera de nuevo a la empanada gallega, la empanada de la abuela, que tan rica te quedaba, ojalá que me llamaras para ayudarte a ponerte la chaqueta y que me dieras un beso después lleno del amor más puro y real que existe, ojalá brindar contigo esta copa de champán y desear más fuerte que siguieras a mi lado las próximas navidades, que te necesito más de lo que crees y que, aunque a las dos nos costara eso de decirnos "Te quiero", sabíamos que nos queríamos como uña y carne, recuerdo que en tu mesilla tenías una foto de tus nietas y otra en la que aparecía yo, y que a todas las visitas que tenías y a todas las personas que te llamaban les decías que tu nieta de Madrid era de lo mejorcito y que iba a ser una gran psicóloga, abuela te fuiste antes, pero lo he conseguido, soy psicóloga y casi todo el amor que siento por las personas y por esta carrera me lo transmitisteis el abuelo y tú, eso es algo que me llevo siempre conmigo, tatuado en mi piel y en mi corazón.

Abuela yo no creía ni en Dios ni en nada hasta que el abuelo se fue, con su ausencia empecé a creer que algo había, y ahora con la tuya quiero estar segura de que ahí arriba o donde sea os están tratando como reyes, porque no merecéis menos que eso. Actualmente la figura de las amas de casa sigue estando muy infravalorado e invisibilizado, pero abuela criaste a tres hijos de la mejor manera que supiste, siempre estuviste a pie de cañón regalándonos esos besos y abrazos tuyos tan salvavidas y enseñándonos el poder de estas cosas, y sostuviste la mano del abuelo hasta el último aliento demostrándonos qué es el amor, has dejado en cada uno de nosotros las semillas de flores que jamás dejarán de crecer, y en mí me has descubierto una galaxia de emociones y sentimientos que no había descubierto del todo, no sé por qué el abuelo y tú me habéis hecho los mejores regalos cuando os teníais que ir, me habéis dejado con un millón de abrazos pendientes que seguirían pendientes aunque te pudiera abrazar ahora mismo. 

Abuela esto que te voy a decir ahora tal vez no te hace mucha gracia, pero quiero contártelo, estoy enamorada hasta las trancas de una mujer preciosa que me coge de la mano y me sube a las estrellas, y me hace feliz, soy feliz a su lado hasta en los días más negros, me dijiste hace un tiempo que tú lo que querías es que tus nietas tuvieran una buena vida y fueran felices, pues abuela para hablarte de mi felicidad tenía que mencionarte la existencia de esa chica tan preciosa que me quiere hasta en los días en que estoy más insoportable, ojalá que lo entiendas. 

Abuela, no lo estoy pasando bien, me dueles, o mejor dicho, me duele tu ausencia y me va a seguir doliendo, hay muchas cosas últimamente que me desbordan, pero estoy sintiendo exactamente lo que debo sentir, sé que esto debía llegar, que mejor fuera que dentro, que si ahora duele tanto es el resultado de haberte querido tanto, y de eso te aseguro que no me arrepiento, que te he querido con todo el corazón y que, aunque ya no podamos volver a la casa de la abuela, yo siempre te llevaré aquí dentro, a la izquierda de mi pecho como un superpoder, como el mejor lugar del mundo al que llamar "hogar". 

Te echo de menos abuela, a veces hablo contigo, pero es que yo lo que necesito últimamente es un millón de abrazos en los que refugiarme de tu ausencia y en los que fantasear durante unos segundos que eres tú quien me abrazas de esa manera tan especial. 

Te quiero abuela, eres la mejor abuela del mundo y siempre te llevaré conmigo. 

Gracias por todo 💗 

sábado, 26 de noviembre de 2022

Baílame lento

 

El baile, ¿quién me iba a decir que esa sería la forma en que te podría volver a encontrar?, suenan unos acordes y empieza la canción, cierro mis ojos y dejo que la canción controle mi cuerpo, al comienzo todo es oscuro, solo bailo, después empiezo a sentir tantas cosas que me cuesta creer que este instante sea real, a veces viajo al pasado y una alegría preciosa mezclada con cierta nostalgia contenida retuerce mi cuerpo y me hace sonreír sin querer, otras veces viajo al futuro y observo infinidad de colores y aventuras que están por llegar, reconozco mis heridas mientras bailo, reconozco mi sentir, mis emociones, mis sentimientos y mi propio reflejo siendo feliz mientras la canción suena.

Durante este rato mi niña interior ha dejado de llorar o se ha levantado de la cama, y ahora se siente la persona más bella y más especial del mundo, me agarra fuerte de las manos mientras sonríe sin parar y respira profundamente mientras deja que su cuerpo guíe sus pasos, nos sentimos preciosas, sexys, vivas, intensas, brillantes y realmente invencibles mientras bailamos; los juicios quedan fuera, las inseguridades quedan fuera, los miedos quedan fuera, aquí dentro solo estamos ella y yo teniendo la mejor cita de nuestra vida en medio de nuestra habitación y con la letra de cualquier canción intensa guiando nuestros pasos. 

Cuando ya está terminado la canción es cuando escucho como empieza a llorar un poco mientras respira agotada, me pide que vuelva rápido, que suele sentirse muy triste cuando paso tiempo lejos de ella, lágrimas de tristeza y culpabilidad entremezcladas se me desbordan delante de ella, le confieso que yo también le echo mucho de menos y le beso la frente como si ambas supiéramos que va a pasar más tiempo del que debería para volvernos a ver. 

Le agarro la carita, es un rostro inocente y feliz, pero también observo en él signos claros de cansancio y tristeza, le pido un poquito más aún sabiendo que no puede más y le prometo que pronto volveré a bailar con ella, que soy muy feliz cuando lo hago y que un trabajo de fin de máster no va a hacer que pasemos tanto tiempo alejadas. 


miércoles, 16 de noviembre de 2022

Insomnio


En días como hoy, en los que aquí hace frío, es en los que más noto tu ausencia o tu lejanía, te busco y te rebusco pero no logro encontrarte, grito nuestro nombre y confundo el eco con tu respuesta, minutos después descubro que sólo era el eco de mi voy y que a ti sigo sin escucharte ni verte, perdóname pequeña, hace meses que vivo muy atenta a todo lo que ocurre a mi alrededor y no he prestado apenas importancia a qué aquí dentro tú me pedías alguna muestra de afecto urgentemente, no lo hice y ahora no te encuentro. 
No sé por donde empezar, por donde retomar el camino que estaba llevando, cuando creo haber encontrado todas las respuestas cambian todas mis preguntas y me siento realmente sola en varios momentos del día, ¿dónde estás pequeña?, te echo de menos, me echo de menos, estar así es agotador.
Ojalá pronto podamos volver a encontrarnos, agarrarte de la mano, pedirte perdón por haberme ido tan lejos y dejarme rodear por tus brazos, no sé quién de las dos necesita más un abrazo de la otra. 
Te quiero mucho, ojalá pronto volver a vernos y quedarnos juntas agarraditas de la mano. 

sábado, 12 de noviembre de 2022

Vomitando sobre el papel.

 

Estoy cansada de estar triste, irritable, callada, ausente y, en definitiva, estoy cansada de estar cansada; estoy cansada de encerrarme en mí misma cuando más necesito un abrazo o un "todo irá bien" por parte de otros, estoy cansada de la monotonía del día a día, del miedo que siento ante esa hoja en blanco titulada futuro y de las muchas despedidas que llevo en tan poco tiempo, estoy cansada de tener miedo, de los constantes comentarios de mi madre recordándome que todavía son ellos quienes me pagan las cosas, estoy cansada de llorar, de tener frío, de querer un montón de cosas y, al final, que el miedo me paralice y no poder dar ni un solo paso. 

Estoy cansada de tenerle tanto miedo a que llegue este año la Navidad y ser consciente de nuevo de la ausencia de una abuela que se fue demasiado rápido y sin avisar. Estoy cansada de responder bien cuando no estoy bien y que sólo reconozca que no lo estoy cuando me acerco a un peligroso precipicio. Estoy cansada de la tensión de mi mandíbula y del dolor de mi espalda cuando me paro a pensar, estoy cansada de ver llorar a la chica del espejo y de haberme olvidado cómo consolarla, sigo a su lado, pero no sé cuál de las dos necesita más un abrazo de la otra. Estoy cansada de estar así, de mi estado de ánimo estos últimos meses, de sentir que he perdido una importante parte de mí que me gustaba mucho, de no saber abrirme el pecho cuando sé que lo necesito y de sonreír por fuera y llorar por dentro. 

"Se acerca la Navidad, pero aquí dentro es primavera", ojalá, ojalá recordar cómo era eso de que aquí dentro pudiera seguir siendo primavera independientemente de lo que pasara ahí fuera, pero tengo los pies fríos y aquí dentro hay más oscuridad que luz en muchos más momentos de los que me gustaría. No estoy preparada para la Navidad ni para verme obligada a hablar de felicidad, deseos o magia cuando yo me siento lejos de todo eso, serán unas navidades en las que buscaré abrazos en los que refugiarme y en los que poder sentir que todo está bien, que todo irá bien, pero no van a ser las navidades que me gustaría, eso está claro. 

Estoy cansada de sentirme así, algo perdida y algo tristona, pero fantaseo con la idea de volver a encontrarme pronto y ser quien quiero ser, eso sí que sería un regalo increíble estas navidades, el problema o la suerte es que es un regalo que únicamente yo puedo ofrecerme.