Esto no es un blog, es mucho más. Es la última bombona de oxígeno que me queda en ocasiones. Es cada centímetro de mi piel sintiendo la lluvia. Es un vacío aquí dentro que a veces araña provocándome vomitar las últimas mariposas que habitan en mí. Es el conjunto de monstruos que habitan bajo mi cama confesándome sus miedos. Es un polvo sucio y rápido. Es un jodido y precioso caos difícil de entender, así que no te pido que lo entiendas, pero sí que no te olvides de donde esta la salida.
sábado, 10 de diciembre de 2022
Batalla contra los miedos de siempre
domingo, 4 de diciembre de 2022
Esto es para ti
Hola abuela, te echo muchísimos de menos; en Madrid ya están las luces puestas, la gente compra sus regalos y se prepara para las distintas reuniones familiares a la que irá, y yo, en mitad de toda esa muchedumbre de gente, solo pienso en ti y en lo increíble que sería que pudieras bajar unos minutos y darme un abrazo, te prometo abuela que últimamente los necesito recibir casi todo el tiempo y el tuyo sería el puto mejor regalo de estas navidades, y disculpa que ya sé que no te gusta que use palabras feas a la hora de expresarme, pero abuela, te echo mucho de menos tanto que duele, tu ausencia va haciéndose más notable según avanza el tiempo y según llega más y más la navidad, fiestas que la verdad no tengo ganas de vivir, necesito subir a Galicia, que mi padre deje el coche en el garaje, que mi madre y yo lleguemos a tu portal diciéndote que somos nosotras y que tu voz a través del telefonillo ya suene más feliz, y abrir la puerta de tu casa, de la casa de la abuela, y escuchar el sonido de tus zapatillas por el pasillo corriendo a vernos de nuevo porque nos echabas de menos, aunque siempre dijeras que tú estabas bien viendo tus programas de televisión.
Y abrazarte por fin, dejarnos rodear por esos brazos gorditos y esponjosos, sentir el calor de tus mejillas y la textura de esos pliegues de tu cara de tanto reír que te hacían tan bonita, aunque tú no quisieras verlo, y que me digas después lo guapa que estoy y las pintas de perroflauta que te traía, abuela ojalá me pudieras decir esas dos cosas de nuevo en persona, ojalá quedarme dormida en el sofá del comedor y que vinieras rápido con varias mantas a taparme, ojalá que la cocina oliera de nuevo a la empanada gallega, la empanada de la abuela, que tan rica te quedaba, ojalá que me llamaras para ayudarte a ponerte la chaqueta y que me dieras un beso después lleno del amor más puro y real que existe, ojalá brindar contigo esta copa de champán y desear más fuerte que siguieras a mi lado las próximas navidades, que te necesito más de lo que crees y que, aunque a las dos nos costara eso de decirnos "Te quiero", sabíamos que nos queríamos como uña y carne, recuerdo que en tu mesilla tenías una foto de tus nietas y otra en la que aparecía yo, y que a todas las visitas que tenías y a todas las personas que te llamaban les decías que tu nieta de Madrid era de lo mejorcito y que iba a ser una gran psicóloga, abuela te fuiste antes, pero lo he conseguido, soy psicóloga y casi todo el amor que siento por las personas y por esta carrera me lo transmitisteis el abuelo y tú, eso es algo que me llevo siempre conmigo, tatuado en mi piel y en mi corazón.
Abuela yo no creía ni en Dios ni en nada hasta que el abuelo se fue, con su ausencia empecé a creer que algo había, y ahora con la tuya quiero estar segura de que ahí arriba o donde sea os están tratando como reyes, porque no merecéis menos que eso. Actualmente la figura de las amas de casa sigue estando muy infravalorado e invisibilizado, pero abuela criaste a tres hijos de la mejor manera que supiste, siempre estuviste a pie de cañón regalándonos esos besos y abrazos tuyos tan salvavidas y enseñándonos el poder de estas cosas, y sostuviste la mano del abuelo hasta el último aliento demostrándonos qué es el amor, has dejado en cada uno de nosotros las semillas de flores que jamás dejarán de crecer, y en mí me has descubierto una galaxia de emociones y sentimientos que no había descubierto del todo, no sé por qué el abuelo y tú me habéis hecho los mejores regalos cuando os teníais que ir, me habéis dejado con un millón de abrazos pendientes que seguirían pendientes aunque te pudiera abrazar ahora mismo.
Abuela esto que te voy a decir ahora tal vez no te hace mucha gracia, pero quiero contártelo, estoy enamorada hasta las trancas de una mujer preciosa que me coge de la mano y me sube a las estrellas, y me hace feliz, soy feliz a su lado hasta en los días más negros, me dijiste hace un tiempo que tú lo que querías es que tus nietas tuvieran una buena vida y fueran felices, pues abuela para hablarte de mi felicidad tenía que mencionarte la existencia de esa chica tan preciosa que me quiere hasta en los días en que estoy más insoportable, ojalá que lo entiendas.
Abuela, no lo estoy pasando bien, me dueles, o mejor dicho, me duele tu ausencia y me va a seguir doliendo, hay muchas cosas últimamente que me desbordan, pero estoy sintiendo exactamente lo que debo sentir, sé que esto debía llegar, que mejor fuera que dentro, que si ahora duele tanto es el resultado de haberte querido tanto, y de eso te aseguro que no me arrepiento, que te he querido con todo el corazón y que, aunque ya no podamos volver a la casa de la abuela, yo siempre te llevaré aquí dentro, a la izquierda de mi pecho como un superpoder, como el mejor lugar del mundo al que llamar "hogar".
Te echo de menos abuela, a veces hablo contigo, pero es que yo lo que necesito últimamente es un millón de abrazos en los que refugiarme de tu ausencia y en los que fantasear durante unos segundos que eres tú quien me abrazas de esa manera tan especial.
Te quiero abuela, eres la mejor abuela del mundo y siempre te llevaré conmigo.
Gracias por todo 💗
sábado, 26 de noviembre de 2022
Baílame lento
El baile, ¿quién me iba a decir que esa sería la forma en que te podría volver a encontrar?, suenan unos acordes y empieza la canción, cierro mis ojos y dejo que la canción controle mi cuerpo, al comienzo todo es oscuro, solo bailo, después empiezo a sentir tantas cosas que me cuesta creer que este instante sea real, a veces viajo al pasado y una alegría preciosa mezclada con cierta nostalgia contenida retuerce mi cuerpo y me hace sonreír sin querer, otras veces viajo al futuro y observo infinidad de colores y aventuras que están por llegar, reconozco mis heridas mientras bailo, reconozco mi sentir, mis emociones, mis sentimientos y mi propio reflejo siendo feliz mientras la canción suena.
Durante este rato mi niña interior ha dejado de llorar o se ha levantado de la cama, y ahora se siente la persona más bella y más especial del mundo, me agarra fuerte de las manos mientras sonríe sin parar y respira profundamente mientras deja que su cuerpo guíe sus pasos, nos sentimos preciosas, sexys, vivas, intensas, brillantes y realmente invencibles mientras bailamos; los juicios quedan fuera, las inseguridades quedan fuera, los miedos quedan fuera, aquí dentro solo estamos ella y yo teniendo la mejor cita de nuestra vida en medio de nuestra habitación y con la letra de cualquier canción intensa guiando nuestros pasos.
Cuando ya está terminado la canción es cuando escucho como empieza a llorar un poco mientras respira agotada, me pide que vuelva rápido, que suele sentirse muy triste cuando paso tiempo lejos de ella, lágrimas de tristeza y culpabilidad entremezcladas se me desbordan delante de ella, le confieso que yo también le echo mucho de menos y le beso la frente como si ambas supiéramos que va a pasar más tiempo del que debería para volvernos a ver.
Le agarro la carita, es un rostro inocente y feliz, pero también observo en él signos claros de cansancio y tristeza, le pido un poquito más aún sabiendo que no puede más y le prometo que pronto volveré a bailar con ella, que soy muy feliz cuando lo hago y que un trabajo de fin de máster no va a hacer que pasemos tanto tiempo alejadas.
miércoles, 16 de noviembre de 2022
Insomnio
sábado, 12 de noviembre de 2022
Vomitando sobre el papel.
Estoy cansada de estar triste, irritable, callada, ausente y, en definitiva, estoy cansada de estar cansada; estoy cansada de encerrarme en mí misma cuando más necesito un abrazo o un "todo irá bien" por parte de otros, estoy cansada de la monotonía del día a día, del miedo que siento ante esa hoja en blanco titulada futuro y de las muchas despedidas que llevo en tan poco tiempo, estoy cansada de tener miedo, de los constantes comentarios de mi madre recordándome que todavía son ellos quienes me pagan las cosas, estoy cansada de llorar, de tener frío, de querer un montón de cosas y, al final, que el miedo me paralice y no poder dar ni un solo paso.
Estoy cansada de tenerle tanto miedo a que llegue este año la Navidad y ser consciente de nuevo de la ausencia de una abuela que se fue demasiado rápido y sin avisar. Estoy cansada de responder bien cuando no estoy bien y que sólo reconozca que no lo estoy cuando me acerco a un peligroso precipicio. Estoy cansada de la tensión de mi mandíbula y del dolor de mi espalda cuando me paro a pensar, estoy cansada de ver llorar a la chica del espejo y de haberme olvidado cómo consolarla, sigo a su lado, pero no sé cuál de las dos necesita más un abrazo de la otra. Estoy cansada de estar así, de mi estado de ánimo estos últimos meses, de sentir que he perdido una importante parte de mí que me gustaba mucho, de no saber abrirme el pecho cuando sé que lo necesito y de sonreír por fuera y llorar por dentro.
"Se acerca la Navidad, pero aquí dentro es primavera", ojalá, ojalá recordar cómo era eso de que aquí dentro pudiera seguir siendo primavera independientemente de lo que pasara ahí fuera, pero tengo los pies fríos y aquí dentro hay más oscuridad que luz en muchos más momentos de los que me gustaría. No estoy preparada para la Navidad ni para verme obligada a hablar de felicidad, deseos o magia cuando yo me siento lejos de todo eso, serán unas navidades en las que buscaré abrazos en los que refugiarme y en los que poder sentir que todo está bien, que todo irá bien, pero no van a ser las navidades que me gustaría, eso está claro.
Estoy cansada de sentirme así, algo perdida y algo tristona, pero fantaseo con la idea de volver a encontrarme pronto y ser quien quiero ser, eso sí que sería un regalo increíble estas navidades, el problema o la suerte es que es un regalo que únicamente yo puedo ofrecerme.
jueves, 13 de octubre de 2022
Tristeza peculiar
viernes, 7 de octubre de 2022
Cuentos de buenas noches
Nunca imaginé lo feliz que me haría abrazarla mientras escucho su respiración y los latidos de su corazón, es uno de mis momentos favoritos con ella y tal vez por eso se pasen tan rápido.
A veces intento frenar la pasión o ilusión y los besos que estas me hacen darle y le miro, jolín está tan guapa... y está conmigo, esta persona tan preciosa que rodea mi cintura con sus brazos es mi novia... wow, creo que en este instante soy la persona más feliz del mundo.
Me gusta perder mis dedos entre su cabello y agarrarlo con todas las ganas que tengo de seguir besándola, de seguir cuidándola y, en definitiva, de seguir queriéndola.
Me gusta decírselo, decirle que le quiero y que a su lado me acerco a ser la mejor versión de mi misma, que me encanta, que me sigo ilusionando cuando me llama preciosa y que si me dice que me quiere me cuesta no emocionarme.
Me hace feliz, nos hacemos felices, vamos por ahí agarraditas de la mano a descubrir nuevos terrenos que conquistar y me siento invencible sabiendo que está a mi lado, que ella está conmigo y que yo estoy con ella.
Y no sé, pero me imagino compartiendo mi vida con ella y me emociona la posibilidad, no sé qué pasará, ni siquiera sé yo misma que estilo de vida quiero, el cómo o el dónde o el cuándo, pero sí que me gustaría que ella siga conmigo, agarradita de mi mano, abrazarnos antes de dormir para espantar a los monstruos y acariciarnos nuestro cabello canoso mientras nos decimos lo tanto que nos queremos, no se me ocurre un futuro más romántico y brillante que ese en el que ella me abraza aún con más fuerza y más amor si me desvelo por la noche.
jueves, 29 de septiembre de 2022
Desde el escenario todo se ve mejor
Quisiera volver a ser la persona que soy cuando me subo a un escenario, pronto lo haré, pronto lo volveré a hacer.
Admiro tanto a esa persona... todo lo que a mí me da miedo o me bloquea a ella le sirve de trampolín para saltar al vacío sin pensar y ser capaz de hasta disfrutar el vuelo, esa tía es la ostia y en días como hoy me resulta difícil creer que sea la misma persona que la que ahora escribe estas palabras.
Me siento perdida, y la tristeza a veces se cuela en los diminutos espacios de heridas que todavía no han cicatrizado del todo para hacerme llorar sin permitirme conocer la razón exacta por la cuál lo hago.
He vuelto a sentirme diminuta, insuficiente, poca cosa y no válida, son sensaciones que llevaba trabajando hace tiempo y que creía haber superado, pero de golpe y sin previo aviso han vuelto haciéndome sentir tanto miedo que ni me atrevo a liberar del todo ante otros esto que ahora os cuento.
No sé muy bien cómo va esto, no sé muy bien cómo funciona o cuál es el camino a seguir, yo lo único que quiero es escribir, bailar todas las canciones de la radio, tararear un puñado de canciones y seguir subiéndome a más escenarios, pero supongo que esta etapa, este momento es más complejo que limitarse a hacer únicamente esto.
Ayer unas amigas viendo aquellas fotografías de instagram donde intento aparentar ser algo más sociable de lo que en realidad soy dijeron que era guapísima y preciosa; miré la fotografía, me esforcé por verla de la misma manera en que lo habían hecho ellas con las ganas de visualizar esa belleza, pero no lo conseguí, me consoló el hecho de que otras personas sí vieran esa belleza o "lado especial", eso significa que sigue ahí, ¿no?.
A veces, medio nostálgica y medio risueña, pienso en esa mujer que se sube al escenario cuando todo queda en silencio y se me llena durante unos minutos el pecho de orgullo y felicidad al recordar que soy yo, me gustaría volver a ser así, volver a encontrarme con ella y sentirme tan invencible y especial como me siento cada vez que subo a un escenario.
viernes, 16 de septiembre de 2022
Minutos antes de quedarme dormida
Si somos sinceros el miedo no es más que la desconfianza hacia nosotros mismos que nos hace creer que no seremos capaces de algo.
¿Si tienes plena confianza en ti misma puede existir el miedo?, tal vez sí, tal vez es de esas cosas que forman parte del significado de qué es la vida, pero seguro que es un miedo distinto al que te bloquea en ocasiones impidiéndote avanzar.
Nos pasamos muchos años de vida buscando "casa" en personas externas sin pararnos a pensar que casa debería ser lo que vemos al mirarnos al espejo, y sino es así deberíamos saber tocar y abrazar a ese puñado de miedos para convertirnos en nuestro propio hogar sin miedo a posibles recaídas y pérdidas de nuestro propio ser y sentir.
¿Y si eso a lo que tanto tememos es lo que más estamos necesitando?, derribarlo todo, que se venga abajo el edificio y que no quede más que caos y destrucción para que no nos quede otra que reconstruir desde los comientos, todos deberíamos pasar por esto una o varias veces a lo largo de nuestra vida para volver a conectar con nosotros mismos y restarle importancia y valor a los de ahí fuera.
Que tal vez ahora nuestra mejor oportunidad de éxito sea perder, fracasar, saber caer y aprender cómo va eso de salvarte a ti misma, que más pronto o más tarde nos vamos a necesitar, mejor que no nos perdamos por miedo a perdernos realidades temporales que vivamos.
Y tal vez esto no sean más que pensamientos sin demasiado sentido ni cohesión, pero son mis pensamientos y a veces ayuda liberarlos un poco, aunque sea por la noche y a escondidas.
domingo, 11 de septiembre de 2022
Últimas lecciones
Sonríe y el mundo se paraliza deslumbrado por ese "algo" que tiene y que te hace imposible no querer quedarse un ratito más a su lado; va por ahí escondiéndose a veces en el disfraz de alguien cualquiera o bajo armaduras que le impusieron en medio de batallas, pero ya solo quedan fragmentos de ellas, ahora se deja ver más sin escudo ni disfraz y aparece entonces una niña nerviosa mirándote con cariño y pidiéndote un abrazo o una muestra de afecto que algunos días volverá a provocar que se desborde el mar de sus ojos, pero esta vez será a causa de la felicidad y del amor que siente.
Es una mujer especial y, tal vez lo sea porque estoy enamoradísima de ella o tal vez porque realmente lo es, pero no sabría explicaros con exactitud el porqué, simplemente lo sé porque cuando nos cogemos de la mano nos volvemos invencibles sin importar el lugar en el que estemos o las personas que estén a nuestro alrededor, es una manera preciosa de sentirnos juntas, de saber que si alguna se tropieza o mete la pata la otra se dará cuenta y sabrá esperar, cuidar y respetar nuestro propio ritmo individual.
Con ella he aprendido mucho, del amor y de ella, y he entendido así esas palabras de una de mis poetisas preferidas: "no la quiero para mí, la quiero para todo", y es que quererla es una manera preciosa de ser libre, de vernos libres la una a la otra y decidir en mitad de esta libertad seguir caminando juntas. Yo no quiero fronteras en nombre del amor porque el amor lo único que debe tener es fronteras, que no límites. Yo quiero que cambie de trabajo si lo desea, que se largue fuera de España y conozca nuevos reinos, que salte de aquellos precipicios que le den miedo, que se bese con todas sus crush y con más si tiene la oportunidad y quiero que me lo cuente todo, contarle yo después todas mis aventuras por aquí o por allá y quedarnos dormidas abrazadas diciéndonos que nos queremos porque nos echábamos de menos, y esto no es fácil, no es fácil acercarse a ese amor sano y real, es una tarea lenta donde la comunicación y la confianza deben existir para poder proteger nuestro castillo de los feroces miedos y dementores que procedan de ahí fuera o de nuestro propio interior, pero lo estamos haciendo, estamos en un constante proceso de amor, aprendizaje y crecimiento conjunto y, a la vez, también personal.
Estoy enamorada de ella hasta las trancas, y por eso mismo le quiero libre, porque no concibo la existencia de un amor real sin la existencia de la libertad individual y conjunta.
viernes, 9 de septiembre de 2022
El bajón de medianoche
Si deseas algo que te da tanto miedo que te impide acercarte a ello en ocasiones, ¿qué haces?.
Permanecer en ese bloqueo y en esa lucha constante contra esa montaña de miedos y pensamientos no es una buena opción a medio-largo plazo ya que te impide cualquier cambio en tu realidad actual; atreverse a salir de tu zona de confort y acercarse a eso que deseas es una opción tentadora desde un punto de vista teórico pero demasiado complicada en la práctica si no cuentas con las herramientas internas necesarias o no las tienes en un estado óptimo.
¿Entonces?
Algo que es importante recordar cuando estás en una de esas etapas que claramente no está siendo buena es repetirte que esto también pasará, que son sólo unos meses tontos en que todo está más confuso o caótico, pero es complicado permanecer y aceptar ese malestar durante esos meses mientras recuerdas a la perfección y con cierto cariño y añoranza a la persona que eras antes de que todo se te fuera de las manos, a veces te consuelas pensando en que esa persona sigue ahí, en algún recóndito lugar de ti aunque no consigas visualizarla, sí que está pero a veces podemos caer en la falsa creencia de que ha desaparecido.
Intento hacer eso de aprender la lección o la enseñanza que dicen que traen los momentos o etapas negativas de la vida, aunque en realidad creo que a veces se dice solo como manera de consolarse ante las cosas malas que te ocurren, pero aún así lo intento, identificar qué debo aprender o por dónde debo andar para seguir avanzando, pero no consigo identificar ninguna señal con claridad, a veces visualizo todo en distintintas tonalidades de grises y se me escapa una lágrima al recordar la infinidad de colores que visualizaba en el mundo que ahora sólo veo grisáceo y nublado, te echo de menos, me echo de menos y me admiro y reconozco mi valor desde la lejanía y ante mi propia ausencia al mirarme en el espejo.
Esto no es como uno de esos juegos de mesa con instrucciones en los que, aunque tardes, acabas aprendiendo a jugar sin necesidad de ver las instrucciones, aquí hay muchos más estímulos y factores que influyen más o menos en la partida que ya hemos empezado hasta sin ser demasiado conscientes de ello, busco en miradas cierto consuelo o validación de que esto que siento no me pasa únicamente a mí, en ocasiones la encuentro y me siento algo más arropada y menos sola durante unos minutos, es agotador la tristeza prolongada en el tiempo, aunque ni siquiera sé si es eso lo que me dificulta el conciliar el sueño por las noches.
Quiero volver a encontrarme, conectar de nuevo conmigo misma, ser yo, volver a mi mundo interno, recuperarlo y cuidarlo... ¿dónde está?, me siento muy lejos de casa, de mí, y me echo de menos hasta cuando sonrío para que nadie me pregunte cómo estoy, me lo preguntaron hace unos días y casi me pongo a llorar.
Respira, una, otra y otra vez, todo esto también pasará, mañana lo verás todo mucho más claro y volverás a entrar en ese mundo interior tan tuyo y que tanto bien os hacéis cuando estáis conectados.
Te quiero mucho Laura y te echo de menos, vuelve pronto.