Ojalá este abrazo durara un poquito más, ojalá poder quedarme solo un ratito más en él y que el mundo parezca un lugar algo más bonito, algo más amable.
Las amigas y personas a las que más amo son aquellas que, queriendo o sin querer, me van mostrando poquito a poquito a sus niños internos... me gusta jugar con ellos, cuidarles, quererles y emocionarme viendo como esos pequeños niños especiales se han transformado en adultos maravillosos.
Todo es algo caótico y cambiante desde hace tiempo, pero ayer abracé a una de esas amigas que te hacen sentir menos sola y que encuentran siempre la forma de hacerte ver el vaso medio lleno.
Todo cambia demasiado rápido y yo solo quiero un abrazo más, un "te quiero" y un "cuídate, espero que nos volvamos a ver pronto".
Y es que tal vez está ahí la clave, aceptar que ninguno de nosotros somos tan perfectos ni seguros como pretendemos mostrar, reconocer nuestros propios miedos y vulnerabilidad ante los cambios que suceden a nuestro alrededor y confiar, aunque cueste, que siempre podremos volver a encontrarnos en los brazos de quien nos amó y nos ama cuando los focos ya se han apagado.
Te quiero amiga mía; y gracias, prometo que siempre nos quedará un abrazo pendiente en el que refugiarnos del mundo.
Hasta pronto. ♡
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