Mentiría si me dijese que no te busqué en los lugares en los que fuimos felices, mentiría si te dijera que no te echo de menos, que no pienso en ti más de lo que debería, o que ya he aceptado del todo que no estás aquí.
Dicen que el duelo es el amor que se nos queda en las manos, y a mí entonces me duele todo un poquito más porque no fue la ausencia de amor lo que nos hizo soltar. Es más, creo que ese amor nos ayudó, de cierta forma, a hacerlo.
Contigo se quedaron los resquicios de quien fui; porque por miedo que sienta ya fue, ya fui, ya fuimos.
Y ahora soy alguien completamente nuevo sin dejar de ser yo, sigo descubriendo mucho de mí misma y, veces, sonrío ante algunas cosas especiales de aquí dentro.
Se siente mucha soledad algunos días, pero es una forma de pasar tiempo con quienes viven aquí dentro; mirar a los miedos a la cara, intentar que no me dominen y decirles temblando que no voy a dar un paso atrás. Que no sé exactamente dónde estoy, que llevo meses de viaje y que sigo, algunos días, fantaseando con llegar a nuevas playas en las que descansar.
Confía...confía...confía.
Me busco en los lugares en los que nos amamos y nuestras ausencias golpean sin piedad un silencio ensordecedor. Algunos días pongo música para silenciarlo, bailo mientras lloro y río a la vez y, aunque parezca contradictorio, me siento una privilegiada por haber amado hasta el final, por haberme entregado a cada persona e instante que me hizo sentir amada y por atreverme a salir de casa para descubrir nuevos mundos ahí fuera. No sé si lo estoy haciendo bien o mal, a estas alturas ya abandoné ese barco, lo estoy haciendo como puedo y mirando mucho hacia dentro, me sigue asustando hacerlo, pero cierta tierna tristeza me agradece la visita.
Mentiría si te dijera que no extraño la vida que construimos, el futuro con el que fantaseábamos, los "te quiero" que nos intercambiamos. Mentiría si te dijera que puedo o quiero volver, mentiría si te dijese que ya no te quiero, que ya no me quiero. Todo se ha transformado y yo todavía estoy aprendiendo a caminar de nuevo. Tengo mucho miedo gran parte de días, pero lo estoy intentando.
Dale un abrazo a esa Laura que se quedó contigo, dile de mi parte que seguimos teniendo muchos miedos, pero, que todo va mejor de lo que parece.
Hace tiempo conocí a alguien nuevo aquí dentro, tierno, valiente; me ayuda a confiar en el proceso.
P.D: Te quiero, nos quiero. Sigamos cuidándonos.
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