Esto no es un blog, es mucho más. Es la última bombona de oxígeno que me queda en ocasiones. Es cada centímetro de mi piel sintiendo la lluvia. Es un vacío aquí dentro que a veces araña provocándome vomitar las últimas mariposas que habitan en mí. Es el conjunto de monstruos que habitan bajo mi cama confesándome sus miedos. Es un polvo sucio y rápido. Es un jodido y precioso caos difícil de entender, así que no te pido que lo entiendas, pero sí que no te olvides de donde esta la salida.
martes, 27 de mayo de 2025
Puñado de fantasías
miércoles, 21 de mayo de 2025
Soledad rutinaria
domingo, 18 de mayo de 2025
Luces de colores para iluminar(te) en la oscuridad
lunes, 12 de mayo de 2025
Rabia atragantada
jueves, 8 de mayo de 2025
Más allá de las murallas
lunes, 5 de mayo de 2025
Capital Social
¿Quién se quedará a tu lado cuando las luces se hayan apagado y la noche se haya echado?.
Cuando el evento haya terminado, cuando esta sea la última canción, y con ello el último baile, cuando te hayas desmaquillado, cuando te hayas puesto el pijama o ropa de estar por casa, cuando los miedos aprieten y los pensamientos te hagan ver el vaso medio vacío.
¿Quién te espera en casa para escucharte, o quién te pregunta si has llegado ya a esta?. Quien te haga la cena entre diario cuando el cansancio pueda contigo, quien se acueste a tu lado cuando no puedas levantarte, quien se acuerda del día de tu cumpleaños o de que hoy tenías médico, quien te acompañe en ese café con leche o con ese ColaCao, y no tanto quién te acompañe en las cervezas, quien te quiera neurótica y despeinada, quien te bese el recorrido de cada lágrima, quien te abrace cuando la alegría brille por su ausencia, quien te haga setir que aquí no debes esconder ninguna parte de ti para poder entrar y recibir todos esos cuidados y amor.
Me hago todas estas preguntas cuando aparece la soledad en mí, al observar en eventos a personas reírse y mostrar abiértamente todo ese afecto que parecen sentir unos por otros, en muchos momentos envidio esas redes de apoyo. Siento que yo últimamente he dejado de encajar en muchos espacios en los que se encontraban mis redes de apoyo, y ahora cierta soledad y tristeza son mis fieles y malditas compañeras de exploración de este nuevo reino, que parece externo, pero tiene mucho que ver con lo que aquí dentro está sucediendo.
La ansiedad no suele tardar en hacer acto de presencia, el distanciarme de todo ese ruido me hace descubrir que yo tampoco quiero estar en el centro de esos grupos de personas, que aunque se vean muy bonitos desde fuera, dudo de si serán de verdad así cuando los focos no les estén alumbrando.
(Re)conecto con mi vulnerabilidad, con aquellas partes que me hacen más humana; hacía tiempo que solo permitía su existencia ante mi mirada, pero ahora tengo ganas de que sean vistas por nuevos ojos, nuevas miradas, también me parece algo arriesgado tal y como están las cosas ahí fuera, pero igualmente me gustaría... me sigue costando entenderme del todo o permitirme sentir lo que siento, pero cada vez me esfuerzo menos en bloquearlo, aunque no sé si lo hago por querer sentirlo del todo o por el agotamiento de no poder seguir manteniendo esta sonrisa artificial en aquellos espacios en los que me sigo sintiendo sola. Son muchos los duelos y muchas más las emociones que estos me generan.
Yo no quiero un grupo enorme de personas, que agobio; yo sólo quiero unas poquitas que me sigan cuidando y queriendo sin necesidad de esconder ninguna parte de mí, que alguien me pregunte cómo va mi semana o si he llegado ya a casa, que me vean preciosa sin maquillaje, y que me abracen por la noche, que me abracen mucho, se siente como haber encontrado un refugio en mitad del desierto en el que ser feliz y sentirse acompañada.
¿Quién se quedará a tu lado cuando las luces se hayan apagado y la noche se haya echado?.
Cuida bien a esas personas en quienes acabas de pensar, son las mismas personas que dan valor y significado a palabras como "familia" o "amor"; esto es lo realmente importante, y no el capital social que puedas creer tener los sábados por la noche, y que desaparezca el domingo por la mañana.