Ayer la luna estaba casi llena y yo le pedí varios deseos mientras fantaseaba con la hipotética idea de que, de alguna forma, te llegasen.
Últimamente echo de menos a varias personas que me gustaría tener a centímetros de distancia, ojalá pronto, ojalá poder escapar del mundo un ratito en el interior de sus abrazos.
Estoy aprendiendo a tolerar cierta incertidumbre y tristeza que nunca dejan de acompañarme, a veces me resultan agotadoras, pero intento cuidarme y mantener las cosas más básicas como intentar dormir bien, hacer cosas que me gusten, intentar no escapar a través de las pantallas... es cierto que el tema de dejarme cuidar sigue siendo de los que me resultan más complicados, de verdad que me gustaría hacerlo más y mejor, pero a la vez siento miedo de mostrarme tan desnuda frente a la mirada del otro, lo siento.
Algunos días la luna me ha hacía sonreír al sentir a algunas personas a mi lado, aún estando a kilómetros de distancia, pero estas últimas semanas me suele hacer llorar con facilidad, me gusta ir en el bus observándola con la música alta, escapar de mí misma y jugar a columpiarme tan alto desde ella que hasta pueda, al saltar, llegar a cualquier lugar, a cualquier persona.
Me gustaría que estuvieras a mi lado, y da igual cuándo leas esto, me gustaría que me abrazaras, que me besaras, que tuvieras ganas de hacerlo y que ni te importase perder el metro si es por vernos sonreír de cerquita, me fliparía tenerte a centímetros de distancia.
Siento muchas cosas en mi interior, algunas chocan con otras, se entremezclan y generan distintas emociones en mi interior que me cuesta gestionar y descifrar, siento que aquí dentro no cesa nunca el ruido y acabo realmente agotada algunas noches, echo de menos que me abracen para dormir por las noches, parecerá una tontería, pero me parece una de las cosas más preciosas que podemos hacer con las personas a las que amamos.
Hoy la luna sigue estando casi llena y yo me divierto en el bus mirándola con cierta nostalgia, amor y tristeza, a veces me gustaría viajar un ratito a ella y saltar de estrella en estrella como si nunca antes me hubiera tropezado.
Soy una persona muchísimo más valiente de lo que creía ser hace unos años, lo he descubierto este año. Hasta hace poco, creía que lo era por atreverme en distintos contextos, pero no es tanto por eso, lo soy porque tengo aquí dentro una infinidad de miedos rugiendo, y yo sigo aquí secándome las lágrimas, echándome mi rimel, pintándome los labios cuando tengo ganas y confianza en que todo vaya bien y salgo ahí fuera con puñados enormes de amor, ilusión y cariño, dispuesta a cuidar, querer y acompañar a quien lo necesite.
Ya sé que debería permitirme esto también conmigo misma por parte de otras personas, aunque me sigue costando, pero os prometo que lo estoy intentando hacer lo mejor que puedo.
De pequeña siempre que me columpiaba mi madre solía animarme a hacerlo más alto diciéndome que iba a llegar a la luna, ojalá ese siguiera siendo mi único o mi mayor deseo.
Ojalá a la luna le haya llegado algo de todo esto.
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