Sonríe de una forma tan bonita que hace que el mundo parezca un lugar más amable, más humano... me quedo embobada viéndole, me columpio en su sonrisa como si fuera ese columpio en el que subíamos de pequeños y en el que todo era posible, los miedos desde aquí parecen más pequeños, más inofensivos.
No sé exactamente cómo he llegado hasta aquí, siento que todo ocurrió de forma tan natural que ni siquiera antes me paré a pasar en qué hacíamos o sentíamos; me ayuda a (re)conectar con las cosas importantes: la ternura, las emociones a flor de piel, conmigo misma, con el amor en el que creo. A veces me descubro rompiendo a reír o sintiendo algo menos de dolor con todo lo que ayer me hacía llorar, está ayudándome a sanar algo que elle nunca rompió, y que también le rompió a sí mismo, ¿cómo no creer en el amor y en la ternura después de haberle conocido?.
Tengo muchos miedos, los tengo todo el rato, a veces hacen más ruido y otros menos, pero a su lado parecen tan diminutos... me gusta ir a la izquierda de su pecho, rozándole el corazón y cuidando de ambos con mimo y cariño, no aguanto demasiado sin querer perderme en esos ojos preciosos. Besarle o cada uno de nuestros abrazos es como un gol en el minuto 90, como el final de esa película intensa en la que todo encaja y sonríes, entonces, al creer un poquito más en los finales felices o como encontrar bajo tu cama esa pulsera importante que creías haber perdido; se siente como rendirse en todas las luchas contra los miedos y monstruos y salir vencedora, el mundo es un lugar más bonito y especial desde su hombro o agarrada de su meñique cuidando bien esa pinky-promise que hicimos todavía temblando de miedo.
Me gusta, me gusta mucho lo que siento aquí dentro; también me asusta, la culpa se une a los miedos intentando hacerme sentir mal, muchas veces lo consiguen, pero, nunca damos ni un paso atrás. No lo damos porque somos, después de todo, más valientes de lo que creíamos y porque juntas somos capaces de viajar a un lugar especial en el que somos realmente felices. No lo sé, me merezco todo esto, nos merecemos todo esto y nos merecemos no dar ni un paso atrás porque tal vez todo esto no es más que el resultado de cuando haces las cosas con tanto amor.
Me pierdo en su mirada, beso su sonrisa temblorosa en la que fantaseo cada noche con quedarme a dormir allí y acaricio el rostro de alguien tremendamente vulnerable, precioso y especial. Somos tan bonitos juntos que ojalá siempre nos quede un beso más, un abrazo más.
Abrázame por favor, ojalá nunca lo dejes de hacer, las vistas son preciosas desde ahí.
P.D: Sigue haciéndolo todo por amor y con amor, las cosas nos están yendo bien por ese camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario