Se me están rompiendo todos los esquemas, y tengo tanto miedo... que nunca llego a disfrutar del todo cada instante.
No obstante, durante unos minutos, corrí y volé tan rápido y alto que los miedos no me encontraron, pude observar entonces unas vistas preciosas mientras me columpiaba desde su nariz hasta una boca que me pedía un ratito más de libertad y valentía, estoy descubriendo que soy mucho más valiente de lo que pensaba, gracias por confiar.
Me mira de una forma tan especial que me cuesta creer que todo esto sea real o que de verdad me esté mirando a mí, me quedaría mil noches más a dormir en el interior de esos ojos oscuros, ahí dentro ni los miedos ni el ruido me alcanzan, y es una sensación alucinante la de perderme en ellos, no quiero salir todavía.
Quiero más, aún sin saber a dónde vamos; quiero más valentía explotando en mi interior, escribir sobre su cuello esa carta que no me atrevo a recitar, llenar de besos su rostro y sentir que estoy en el rincón más especial del mundo, sus manos sosteniéndome como la única línea de vida visible, el sonido de nuestras respiraciones entrelazadas como la canción más hermosa de todas. Que se pare el tiempo justo aquí por favor, no creo que esto sea real todavía, pero me hace feliz que siga estando a mi lado observándome como lo hace.
Estoy muy asustada, lo estoy gran parte del tiempo, y esto me genera altos niveles de ansiedad y que mi cuerpo me duela mucho cuando estoy sola de nuevo, pero también me siento realmente feliz porque nunca me había permitido seguir tanto lo que decían mis tripas y corazón, no tengo ninguna prueba, más que lo que siento, de que lo estoy haciendo bien, aunque aún sean muchos los momentos en los que crea lo contrario.
Tiene en el interior de sus ojos todo un universo de colores preciosos, me cuesta no perderme en ellos, allí dentro no llega ni el ruido ni los miedos, y supongo que por eso no quiero salir todavía.
Me siento como si volase sin paracaídas ni arnés, no sé cómo lo hago, pero es una sensación que me genera tanto miedo como adrenalina; hace rato que la niña de aquí dentro se ha empezado a soltar de esa cuerda y, aunque no deja de llorar, le he pillado sonriéndome sin creer lo que estaba pasando.
Me gusta tenerle a centímetros de distancia, sentir su calor, su cuerpo, sus manos sosteniéndome, con seguridad y ternura, y su sonrisa como la perfecta cama en la que pasar la noche, ¿todo esto es real?. No tengo ni idea, pero ven y bésame otra vez, mírame y no dejes de hacerlo ni hasta cuando te lo pida, es como saltar de un precipicio sin arnés y salir volando; tengo mucho miedo, me duele, me duelo, pero estos ya no me impiden sentir lo que siento; algún día de estos os quedaréis sin escenarios terroríficos que mostrarme y podré entonces ser libre del todo, ojalá pronto.
Mientras, ven y bésame, aún tengo muchas ganas de ti y de mí jugando a ser más valientes de lo que, probablemente, seamos en realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario