lunes, 11 de mayo de 2026

Frentes abiertos y ausencia de oxígeno


Estoy agotada, realmente agotada. 
Siento que intento llegar, cuidar, gestionar y seguir respirando... pero, a veces, rompo a llorar sin querer, generando dolor en la mirada de enfrente, mientras tiemblo ante ella. 
Nace en mí la duda de si todo lo que toco lo rompo, de si hay algo malo en mí, de si debería alejarme de todos y no hacer daño a las personas a las que amo. Intento repetirme que no es así, que todo esto también pasará, que yo también merezco amor y cuidados, que en un tiempo todo será más sencillo, menos oscuro, ojalá.
Necesito soltar varias cosas, me asusta el dolor de hacerlo, pero, también necesito respirar y no herir a manos que se esfuerzan por sostenerme, no quiero hacer que se vayan, quiero hacerlo bien. 
Me vuelvo a sentir culpable por esforzarme por personas que no tuvieron problema en soltarme ante la primera dificultad, y más culpable me siento cuando veo tristeza y dolor en la mirada de enfrente, lo siento.
Lo estoy haciendo lo mejor que puedo, y probablemente eso no sea bien ni mucho menos, pero, no puedo más, de verdad que no.
Solo quiero llorar durante horas, que me abracen fuerte, que me digan "te quiero" y que me prometan estarán a mi lado cuando el impacto llegue. 
Tengo mucho frío, mucho miedo y me duele todo aquí destro; una niña llora tumbada en el suelo frío del baño pidiendo lo siento por todo, le intento decir que lo estamos haciendo lo mejor que podemos y que todo irá bien, me reconoce temblando que tiene mucho miedo, tiemblo ante ella y le reconozco lo mismo.
Necesito respirar, necesito un abrazo fuerte, necesito que se queden a mi lado, necesito quedarme a mi lado creyendo en que todo, pase lo que pase, irá bien. 

Está siendo un mes brutalmente doloroso y horrible; infinidad de cambios, puñados de emociones desbordantes y muchos miedos ganando terreno. 

Yo que sé, yo solo quiero que todo acabe ya y me abracen un poco más. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario