martes, 28 de octubre de 2025

Re(descubrir)

 

Me echo de menos; aquí dentro parece que todo sigue igual que siempre, pero casi nada lo es, todo ha y está cambiando, a veces muy rápido, me asusta perderme en el proceso, también tengo algo de miedo a que los de ahí fuera no quieran seguir estando, sé que los importantes están ahí a pie de cañón, pero no sé... es raro porque no me esperaba todo esto, no me esperaba descubrir tantas cosas nuevas en mí. 

No me esperaba descubrir a una nueva especie de persona viviendo en mi interior, no sé cuanto tiempo lleva aquí, al comienzo tachaba su existencia, no quería saber nada de elle y le trataba con violencia obligándole a volver a esconderse bien, que nadie le pillase, que nadie me pillase. Poco a poco, por incontrolable deseo o inmenso agotamiento, dejé de hacerlo, y empezamos tener citas en nuestro local de ensayo de estos últimos meses, nos pasamos horas hablando y conociéndonos, me enseñó un mundo nuevo en el aparente mundo de siempre que creía conocer y me sacó a bailar de una forma distinta a como solía hacerlo. Lo nuestro empezó con una relación tóxica, nos gritábamos, nos criticábamos y nos enfrentábamos el uno al otro como si solo pudiera quedar uno. Hace unos meses decidí tirar escudo y espada al suelo temblando de miedo, me senté entonces por primera vez cerca de elle y le escuché, ambos nos descubrimos el uno al otro con miedos parecidos y sueños comunes, hemos empezado a crear algo bonito juntos a través del drag King, y mucho más grande y especial que una actuación, no se si esta algún día nacerá ante ojos diferentes a los nuestros, pero el proceso está siendo el salto más vertiginoso y emocionante que he dado hasta el momento. 

Intento controlar las cosas más de lo que puedo, me pasa siempre. No sé si está aquí de paso, si se irá algún día o se quedará a mi lado para siempre, pero he dejado de tenerle miedo y ahora disfruto su compañía y la infinidad de aprendizajes y emociones que me enseña a través de una nueva mirada, más real, más sincera. Ahí fuera sé que no todo el mundo entenderá esto de aquí dentro, pero sé que hay personas que sabrán de qué va todo esto, me lo muestran día a día a través de miradas llenas de amor y abrazos. Aún así, no negaré que cuando estoy bajita de ánimo siento a los miedos ganando terreno de nuevo. El "lo estás haciendo bien" de mi psicóloga y el "yo quiero seguir a tu lado" de mis amigas me ayuda a confiar en el proceso, gracias. 

La escritura para mí es algo importante, los pasos complicados siempre son más fáciles de dar a través de la escritura, a través de ella siempre me he permitido sentir, vivir y descubrir todo lo que podía y más, soy así de intensa, no puedo evitarlo y en el fondo me encanta. 

No sé si me echo de menos a mí misma o a esa seguridad que encontraba en un puñado de normas asfixiantes y en lo ya perfectamente conocido y controlado... creo que es más lo segundo, por eso sigo yendo a mi sala de ensayo, porque a través del Drag King siento que todo vuelve a ir bien, que todo vuelve a encajar, ojalá algún día poder mostraros una parte de lo que ando creando. 

En definitiva; cambios, descubrimientos infinitos y emociones llenándolo todo de colores algunos días mostrándoles a los miedos que no hay tanto que temer, aún así a veces los sigo sintiendo.

Yo que sé, si me entendéis genial, sino abstenerse preguntas incómodas. 

Gracias por escucharme, cuidarme, quererme o leerme, aunque de puertas hacia fuera sea mucho "yo puedo con todo sola", de puertas hacia dentro siempre me gusta este calorcito que siento cuando lo hacéis. 

Gracias 

viernes, 24 de octubre de 2025

Mis amigas, el amor y las emociones a flor de piel


Cuando te conocí no me imaginaba que serías una persona tan importante como ahora eres en mi vida... con el tiempo pasamos de conocidas a amigas y de amigas a familia, así es como te he sentido estos últimos meses, y así es como sé que seguiremos sintiéndonos juntas. 
Según voy descubriendo y aprendiendo de las relaciones, y con ello de mí misma, me reafirmo en lo que ya sentí hace tiempo y sigo sintiendo ahora: algunas de mis amigas son también el amor de mi vida.
Creo firmemente en el amor y en que la vida nos depara muchos amores e historias de amor diferentes... y yo me muero de ganas de vivirlas y sentirlas bien adentro todas.
De esta forma, cuando todo esto no sea más que un puñado de recuerdos, nos quedará para siempre lo que sentimos aquí dentro.
Cierta tristeza sigue acompañándome cerquita, pero ya ha dejado de hacerme tanto daño como antes, aceptar su existencia y escucharle han sido pasos duros, pero necesarios para sentir que lo estoy haciendo bien. 
Gracias por cuidarme tanto y tan bien, por estar ahí cerquita abrazándome, escuchándome y queriéndome, por querer descubrir(me) más y más, por querer acompañarme en el proceso y no estar solo en los resultados finales; para mí es importante contar contigo, con vosotras. 
Un puñado de soledad, a veces, me hace llorar con facilidad, pero he dejado de sentirla tan intensamente cada vez que tengo un whatsApp tuyo proponiéndome una nueva aventura.
No sé porque siempre me pasa... cuando quedan meses o semanas para que te vayas lejos de aquí es cuando más y mejor nos conocemos y conectamos, te voy a echar tanto de menos... pero te aseguro que seguirás teniéndome ahí cerquita siempre que me necesites, en nada subiré al norte para volver a llenarnos de abrazos que siempre seguirán pendientes, independientemente de los que ya nos llevemos dados. 

Te quiero, te quiero mucho, y me gusta sentirte tan refugio y hogar; estos últimos meses he descubierto mucho de mí misma, de mí misme, y sentirme acompañada por algunas de mis amigas más especiales ha sido algo muy bonito. A veces, odio los kilómetros que nos separan o que nos separarán, pero cuando os veo con tanta luz, colores, emociones preciosas y amor siento que estoy haciendo las cosas mucho mejor de lo que a veces siento. Recuerdo que, cuando éramos pequeñas, nos solían preguntar a menudo qué queríamos ser de mayores; yo ahora os veo, emocionada y con un corazón repleto de amor, y me conformo con llegar a parecerme un poquito a cada una de mis amigas, son tan preciosas...

Gracias por estar ahí cerquita, por ser refugio, hogar y sostenerme corazón y cuerpo cuando la vida se pone gris o complicada. 

Te quiero, os quiero ♡ 

miércoles, 15 de octubre de 2025

Bailes en la cocina y nuevas perspectivas


No quiero irme, te prometo que no lo haré, salvo que algún día quieras que lo haga o quiera hacerlo yo, pero tampoco quiero hacer(nos) esto; no quiero exigirte nada que no quieras o puedas darme ahora, ni tampoco quiero esperar un "tengo ganas de verte" o una llamada contándome tu día cuando, tal vez, esto no ocurra. 

Me gustaría que supieras que me tienes ahí, que puedes contar conmigo, que muchos días me muero de ganas de contarte todo lo que me ha pasado o he sentido, volver a observar de cerquita como brillan tus ojos cuando algo te hace muy feliz o como te salen esas arrugas alrededor de la nariz cuando algo te incomoda. Pero, si hoy no puedes estar aquí, si hoy no puedes venir, está bien, quiero que sepas que puedes contar conmigo, pero no quiero obligarte ni insistirte en que lo hagas. 

Las cosas siempre son más sencillas cuando uno de los dos hace las cosas mal. Cuando esto pasa puedes, al comienzo, refugiarte en lo mal que lo ha hecho el otro; pero este no es el caso, este es el caso de dos personas preciosas en mitad de diferentes tipos de caos intentando hacer las cosas lo mejor que saben con lo que tienen a su alcance; está siendo un proceso algo doloroso, en los días de bajón la tristeza me hace llorar con facilidad y me gustaría sentirte más cerca o sentir más seguridad de que puedo contar contigo al pensar en ti, ojalá en algún momento. No obstante, tengo a personas aquí cerquita que me cuidan; estoy triste, pero también estoy cuidándome, y eso me hace sentir bien. 

Vengo a decirte todo aquello que no te digo cuando te tengo a centímetros de distancia; me gusta tenerte en mi vida, eres todo un descubrimiento lleno de colores y emociones preciosas y, a veces, me gustaría prestarte mis ojos para que te vieras a través de ellos, alucinarías. Me gusta la manera en que observas el mundo, es una mirada curiosa, algo triste pero brillante cuando algo le hace muy feliz o mucha ilusión, me gusta la curva de tu nariz y la infinidad de arrugas preciosas que a veces la rodean, la manera en que acaricias y sostienes lo que te importa, y el sonido de tu risa cuando se te olvida aparentar ser frío y distante, me gusta el color de tu puñado de energías internas y, en ocasiones, fantaseo con sentir que lo que observo en otros es una parte de lo que llevo dentro, quien sabe...

Está bien no poder con todo, está bien necesitar parar, está bien intentarlo cada día, y mirar hacia dentro o hacia lo que necesitamos antes de pretender estar para otros, está bien comunicarlo y está bien querer quedarse sin saber todavía como estar sin hacer(nos) daño, está bien estar algo triste, yo también lo estoy, pero también me permito sentirlo aquí dentro como consecuencia inevitable de las ganas inmensas de seguir decubriéndo(te), despacito y con buena letra, ojalá. 

Estoy aquí, pero también estoy aprendiendo a no esperar ni esa llamada ni ese mensaje, me muero de ganas de verte (da igual cuándo leas esto), pero antes de estar para ti debo estar para mí y, poco a poco, lo estoy volviendo a hacer. Quiero personas que cuando les pase algo muy bueno o muy malo se mueran de ganas por contármelo, no solo quiero encontrar casa en otros, también quiero ser casa para otros.

Ya no te espero con ansia, he puesto la radio y bailo en la cocina, a veces sola y otras con mis amigas, los miedos a veces golpean fuerte, pero llorar y escribir me ayuda a ver el vaso medio lleno. Si te apetece venir recuerda que la puerta la tendrás siempre abierta, ojalá te pases algún día, mientras espero que te estés cuidando bien y, por favor, que también te dejes cuidar. 

Estoy triste, pero también me siento bien porque pasito a pasito siento que voy haciendo las cosas mejor que ayer; estoy orgullosa de ti y también lo estoy de mí.

Ojalá vernos pronto. ♡


viernes, 3 de octubre de 2025

Noches de Madrid por los tejados


A veces odio mi mente por ser especialista en crear catastróficos escenarios que no están ocurriendo o por fijarse de más en lo que falta o en los riesgos, en vez de disfrutar el vuelo y observar todo lo bueno que sí existe, que sí está ocurriendo.
A veces me sigue asustando mi propia mente por la velocidad a la que va y la capacidad que algunos días tiene de hacerme daño, de hacerme sentir mal, demasiado pequeña o invisible ante el mundo, olvidando que no puedo ser vista sin ni siquiera levantar la voz o hacer algún pequeño gesto hacia fuera de que existo, de que estoy aquí, de que necesito cosas, siento cosas, deseo cosas del otro... supongo que es algo inevitable de ser humana y real.
Unos ojos chocolate me observan con ternura, tiene unos ojos preciosos llenos de luciérnagas saltarinas, y eso dificulta mantener la calma, pero también me permite deshacerme de todas esas preocupaciones y miedos que cargaba, me siento estúpida al recordarme llorando pensando en la infinidad de veces que he sentido que todo iba a salir horrible y luego ocurrió todo lo contrario... tengo a los miedos algo confusos buscando un sentido a su existencia en estos momentos. 

Estoy aprendiendo mucho últimamente de mí misma y de las relaciones, nunca creí que este proceso pudiera hacerlo acompañada; por lo general, suelo ser yo misma siempre quien escapa antes de que el otro lo haga o quien se encierra a solas cuando hay que mirar aquí dentro, pero esta vez es distinta. Me observo por dentro, sin dejar de estar a su lado, y mis mejillas enrojecen cada vez que aparece algo en mí que me hace más humana o real de lo que me permito, el sinvergüenza que tengo enfrente se echa a reír sin el más mínimo atisbo de que esto le preocupe y me sonríe de una forma especial...
Que sonrisa más bonita tiene... me quedo embobada colgada a ella y por dentro escucho esas voces procedentes de los malditos miedos: "Laura por favor, estabas mirándote a ti misma, no a su sonrisa", "¿pero se puede saber de qué te ríes?, esto es serio, puede suponer el fin de vuestra relación", "ya hablaremos nosotros contigo en casa y verás como no te sientes ya tan bien".
Me gustaría controlar mejor a mis miedos, pero me cuesta; no obstante, recuerdo las palabras de mi psicóloga: "aléjate de tu mente un ratito, escucha a tus tripas y cuerpo, ellos también saben y muestran mucho de cómo van las cosas".

Siempre noto cierto puñado de nervios que me genera vergüenza, pero que también me gusta sentir al perderme en esos ojos chocolate; he descubierto que me gusta mucho que me cuiden, que me escuchen, que me intenten entender y que cuenten conmigo. Sinceramente, no sé si voy bien o mal, pero algo debo de estar haciendo bien cuando ya no siento cada abrazo como el último, aún así (y por si acaso) lo doy siempre con el pecho abierto y los ojos cerrados. 

Llego a casa, escucho varios audios de mis amigas validando todas mis emociones, riéndose de la infinidad de escenarios catastróficos que les he descrito antes tal película de terror o repitiéndome de nuevo que respete mis ritmos y necesidades, en otro de mis chats de WhatsApp leo un "Te quiero preciosa, me voy a la cama, mañana hablamos" y un "Lo estás haciendo muy bien".

Me doy una ducha que mi cuerpo agradece relajándose por fin, sonrío y lloro a la vez y escribo en la mampara de mi ducha: "No estoy sola".

Intentaré no olvidarlo ni hasta cuando los miedos saquen la artillería pesada.

Gracias.