Esto no es un blog, es mucho más. Es la última bombona de oxígeno que me queda en ocasiones. Es cada centímetro de mi piel sintiendo la lluvia. Es un vacío aquí dentro que a veces araña provocándome vomitar las últimas mariposas que habitan en mí. Es el conjunto de monstruos que habitan bajo mi cama confesándome sus miedos. Es un polvo sucio y rápido. Es un jodido y precioso caos difícil de entender, así que no te pido que lo entiendas, pero sí que no te olvides de donde esta la salida.
jueves, 19 de diciembre de 2024
Vulnerabilidad al descubierto
martes, 17 de diciembre de 2024
Luna lunera, cascabelera...
sábado, 14 de diciembre de 2024
Puertas de Cristal
He abierto una puerta nueva y he descubierto dentro un nuevo mundo del que creía conocerlo casi todo, tras esta puerta también han salido una infinidad de miedos que me han robado la voz y que me han paralizado el cuerpo, algo aquí dentro se está rompiendo, pero también está naciendo, no sé exactamente qué es, pero me asusta y me genera curiosidad.
¿Qué está ocurriendo aquí dentro?, la niña de aquí dentro no quiere acercarse a la puerta, a veces llora y me suplica que la cierre, que puede ser peligroso, tal vez debería hacerle caso, pero también soy muy cabezota y siento que ya no puedo cerrar esta puerta, que algo aquí dentro se está rompiendo, pero también como si algo naciera de la misma forma en la que nacen flores entre las grietas del cemento de la acera.
Salirse de la norma, de los "debería" y de unos modelos previamente establecidos conlleva demasiados miedos, cierta soledad y sensación de "oveja negra" y sentirse algo perdida entre personas que parecen tenerlo aparentemente todo claro, el mundo a veces parece tan hostil y peligroso que me tienta la idea de quedarme un ratito más en mi habitación.
Tengo una puerta abierta, no sé si he sido yo quien la ha abierto o si ya no podía permanecer cerrada, pero está abierta y por ella entran miedos y frío, ahora mismo es lo único que siento, ¿todo esto tiene sentido?; respetar el proceso y tolerar cierta incertidumbre no son mis puntos fuertes y ambas no dejan de exigirme atención y esfuerzos, intento seguir respirando siempre y no hacerme más daño, a veces soy mi peor enemiga, a veces siento que cuanto más dolor crea que vaya a sentir ahí fuera más intento generarme a mí misma para estar preparada, autoboicotearse lo llaman, soy una experta.
Tengo una puerta abierta que no puedo cerrar, es una puerta grande, y a través de ella entran y salen tantas sensaciones, emociones, miedos y colores nuevos que el ruido es ensordecedor, estoy agotada la verdad, hace días que me cuesta conciliar el sueño. Pero también siento que tras esa puerta hay mucho de mí que desconozco todavía, siento tantas cosas aquí dentro... y lo que más miedo y/o adrenalina me genera es que todo tiene tanto que ver con el amor, ¿tiene sentido algo de lo que estoy diciendo?.
A veces desearía poder cerrar esa puerta, otras me acerco con un puñado de curiosidad y otro de miedo, nunca entro, no todavía, pero me asomo y escucho el eco de mi voz; a veces mi niña interna me mira algo confusa y con mirada triste, le prometo que seguiré a su lado, le intento asegurar que todo va bien y justo cuando creo tener las respuestas me cambian todas las preguntas.
Vuelvo a acercarme a esa puerta y, en el momento en el que creo que soy capaz de saltar, me quedo dormida del todo.