jueves, 26 de febrero de 2026

Soltar y respirar


Pasito a pasito, con buena letra e intentando confiar algo más sin mirar a bajo para que no me entre el miedo de golpe, aunque los sienta muy cerquita de mí. 
Sonrío con pequeñas cosas o sin querer, me ilusiono sintiendo que muchas cosas van yendo a mejor, aunque, todavía no hayan aparecido apenas brotes verdes visibles.
La tristeza compartida he descubierto que pesa algo menos, estoy recuperando la capacidad de mostrarme vulnerable ante unos nuevos ojos, me sigue dando mucho vértigo y lloro con facilidad cada vez que lo hago, pero también me gusta la sensación de recibir un "¿has cenado?" o una sonrisa en la que columpiarse cuando esperaba lo contrario.
En mi interior no dejan de suceder cosas, y las emociones a veces me abruman con facilidad; son demasiadas, ruidosas, y me impiden disfrutar de verdad del momento presente. Ojalá poder ir más rápido de lo que voy, pero no pasa nada, intento confiar en que voy bien, intento hacer las cosas lo mejor que puedo. 
Le pregunto a mi psicóloga por las cosas buenas que me suceden o que me ilusionan, me cuesta algunos días creer en que sean reales. Mi psicóloga sonríe y me dice que recoja sin culpas ni miedos todo lo bueno que ayer daba a otros, lo hago e intento sentir bien adentro cada sensación agradable y cada cosa positiva que me sucede o que siento.

Tengo mucho miedo y muchas partes aquí dentro me siguen doliendo a menudo, pero hace tiempo que no retrocedo, ya no. Todavía me gustaría poder disfrutar más de todo esto, apreciar las vistas desde aquí, deben ser espectaculares y yo me las estoy perdiendo.

Aún así sonrío y cojo aire, porque cada vez me siento más valiente y con más ganas de salir de nuevo ahí fuera; todo está patas arriba, pero intento confiar en que todo irá bien, por favor.




domingo, 8 de febrero de 2026

Respirar, celebrar(me), celebrar(nos)

¿De verdad ha sucedido o ha sido todo un sueño demasiado bonito como para ser real?

Tengo tantísimas cosas aquí dentro arañando, acariciando, mordiendo y explotando a la vez... estoy agotada, física y emocionalmente. 
Lo he hecho, lo hemos hecho... si tuviera que responder quién y cómo soy, sin duda eligiría algunos instantes de estos días realmente mágicos.
Elegiría el "estoy muy orgullosa de ti" de esa amiga que siempre creyó en mí, elegiría el amor de miradas nuevas en las que veo la persona que quiero ser, elijo la admiración infinita que siento cuando les veo brillar, y el asombro de una niña preguntándome si de verdad estamos aquí de pie, elijo los acordes de una guitarra derritiéndome la coraza y los malditos abrazo de despedida que tanto me hará llorar después, hay lugares a los que jamás podré volver, pero, por primera vez, también he descubierto otros a los que ojalá poder regresar, quiero quedarme un ratito más aquí por favor.

Me llevo tantísimas cosas aquí dentro guardaditas, mi psicóloga me escribe que una recaída no es volver a la casilla de inicio y que, pese a la tristeza, me sienta orgullosa, porque es mi propia valentía y verdad la que me ha traído hasta aquí. Me siento como si llevara meses en una isla desierta y acabara de descubrir más niñes como yo, que sienten lo que siento, que viven una realidad que siento también mía y que alzan la voz día tras día cuidando de los suyos, siento tanta admiración y amor aquí dentro. 

Nunca he estado aquí antes, pero, me siento como en casa, como si aquí si pudiera descalzarme y jugar a tantos juegos como quisiera; han sido pocos días, pero hay tanto aquí dentro que asentar. El autobús va alejándose de la ciudad, los campos verdes son preciosos e infinitos, fuera no deja de llover y por dentro tampoco, me da mucho miedo volver a sentirme sola después de todo esto, pero ahora sé que el campo y las ciudades están llenos de carolsitos que a veces se encuentran y crean cosas realmente preciosas; no estoy yendo tarde, voy a mi ritmo, con eso es suficiente. 

Siento que vuelve alguien nuevo a Madrid, tiene mucho que ver con la anterior, pero también hay ciertas cosas que no podrían haber nacido del todo sin este viaje; a veces, tiemblo de miedo, otras de emoción. Prometo seguir por este camino, seguir jugando a ser valiente frente al resto, y cada día intentar serlo un poco más.

No estoy sola, hay muchas más personas que sienten y son como yo, no me falta ni me sobra nada para ser merecedora de amor, cuidados y ternura.

Sí, tengo miedo, al igual que lo tenía antes, pero este no me va a parar ni encerrar, ya no. 

Llevo tiempo caminando, ahora que descubro nuevos mundos en nuevas ventanas abriéndose ya no pienso dar un paso atrás. 

Ya no.