domingo, 8 de febrero de 2026

Respirar, celebrar(me), celebrar(nos)

¿De verdad ha sucedido o ha sido todo un sueño demasiado bonito como para ser real?

Tengo tantísimas cosas aquí dentro arañando, acariciando, mordiendo y explotando a la vez... estoy agotada, física y emocionalmente. 
Lo he hecho, lo hemos hecho... si tuviera que responder quién y cómo soy, sin duda eligiría algunos instantes de estos días realmente mágicos.
Elegiría el "estoy muy orgullosa de ti" de esa amiga que siempre creyó en mí, elegiría el amor de miradas nuevas en las que veo la persona que quiero ser, elijo la admiración infinita que siento cuando les veo brillar, y el asombro de una niña preguntándome si de verdad estamos aquí de pie, elijo los acordes de una guitarra derritiéndome la coraza y los malditos abrazo de despedida que tanto me hará llorar después, hay lugares a los que jamás podré volver, pero, por primera vez, también he descubierto otros a los que ojalá poder regresar, quiero quedarme un ratito más aquí por favor.

Me llevo tantísimas cosas aquí dentro guardaditas, mi psicóloga me escribe que una recaída no es volver a la casilla de inicio y que, pese a la tristeza, me sienta orgullosa, porque es mi propia valentía y verdad la que me ha traído hasta aquí. Me siento como si llevara meses en una isla desierta y acabara de descubrir más niñes como yo, que sienten lo que siento, que viven una realidad que siento también mía y que alzan la voz día tras día cuidando de los suyos, siento tanta admiración y amor aquí dentro. 

Nunca he estado aquí antes, pero, me siento como en casa, como si aquí si pudiera descalzarme y jugar a tantos juegos como quisiera; han sido pocos días, pero hay tanto aquí dentro que asentar. El autobús va alejándose de la ciudad, los campos verdes son preciosos e infinitos, fuera no deja de llover y por dentro tampoco, me da mucho miedo volver a sentirme sola después de todo esto, pero ahora sé que el campo y las ciudades están llenos de carolsitos que a veces se encuentran y crean cosas realmente preciosas; no estoy yendo tarde, voy a mi ritmo, con eso es suficiente. 

Siento que vuelve alguien nuevo a Madrid, tiene mucho que ver con la anterior, pero también hay ciertas cosas que no podrían haber nacido del todo sin este viaje; a veces, tiemblo de miedo, otras de emoción. Prometo seguir por este camino, seguir jugando a ser valiente frente al resto, y cada día intentar serlo un poco más.

No estoy sola, hay muchas más personas que sienten y son como yo, no me falta ni me sobra nada para ser merecedora de amor, cuidados y ternura.

Sí, tengo miedo, al igual que lo tenía antes, pero este no me va a parar ni encerrar, ya no. 

Llevo tiempo caminando, ahora que descubro nuevos mundos en nuevas ventanas abriéndose ya no pienso dar un paso atrás. 

Ya no.