Está agotada.
Lleva este mes intentándolo con ganas, queriendo eliminar esa sensación que aprieta, sobre todo, por la noche y a oscuras.
Está consiguiendo ganar la batalla a las inseguridades de siempre y es algo de lo que se siente orgullosa; tiene días malos y días en los que se ríe de forma sonora, lugares e instantes en los cuales la soledad no se atreve a pasar, pero todos los días y todo el rato sigue sintiendo un vacío en el lado izquierdo de su pecho que duele, que aprieta el nudo de la garganta un poco más que ayer y que devora sin piedad las ganas de hacer creer a todos que está realmente bien.
Se apoya en la pared cansada, agradece que esté fría y disfruta sentir la temperatura en su cuello tanto como si se tratase de un vaso de agua cualquier Domingo de Resaca.
Cierra los ojos, sabe que no debe, e imagina estar en otro lugar, en otro momento y entonces, sólo entonces, el vacío que siente en su interior desaparece y se siente realmente feliz; pasan sólo unos segundos y vuelve a abrir los ojos, vuelta a la realidad y a sentir ese maldito vacío apretando con fuerza como si acabara de proclamar a los cuatro vientos que no tiene pensado irse hasta dentro de mucho tiempo aún.
Se ríe de forma escandalosa con distintas personas, baila y habla sin parar, pero, a ella misma no puede engañarse y está agotada.
Se tumba en la cama y como ya es costumbre se regocija deseando que deje de doler pronto, que no puede más y que aunque haya instantes en los que consigue no sentirse desnuda en invierno, son demasiado pocos para sentir que todo va a mejorar y sí, sabe la teoría, eso de que es cuestión de tiempo y que todo pasa, pero está agotada de ese maldito vacío en el que sólo escucha ruido o el eco de su voz cuando nadie le observa.
Esto no es un blog, es mucho más. Es la última bombona de oxígeno que me queda en ocasiones. Es cada centímetro de mi piel sintiendo la lluvia. Es un vacío aquí dentro que a veces araña provocándome vomitar las últimas mariposas que habitan en mí. Es el conjunto de monstruos que habitan bajo mi cama confesándome sus miedos. Es un polvo sucio y rápido. Es un jodido y precioso caos difícil de entender, así que no te pido que lo entiendas, pero sí que no te olvides de donde esta la salida.
jueves, 3 de octubre de 2019
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